Cartas a la directora
12/07/2026
Mi SaludParece que el programa La Meva Salut debería funcionar sin muchas incidencias, pero no es así. Cuesta acceder a él y a menudo no lo consigo. Hoy he ido al ambulatorio a las diez de la mañana. Me tendrían que haber enviado un código. Son las seis de la tarde y todavía lo espero.
Se debería tener presente que quienes necesitamos este servicio somos, comúnmente, gente mayor, y que a menudo no tenemos los conocimientos informáticos de la juventud. Es increíble que los responsables que deberían velar por la eficacia del programa no resuelvan estos problemas de acceso.
Fermí Prat BarniolBarcelonaEl futuro de la viviendaSi alguien cree que la situación de la vivienda se podrá arreglar construyendo un par de docenas de pisos de protección oficial, es que no quiere o no puede medir la grandiosidad del desbarajuste al que se ha llegado.
Si el precio del alquiler equivale a un jornal, el modelo económico y político que lo ha permitido no hará más que asfixiar a una parte importante de la ciudadanía por parte de la otra. Y parece que no hay demasiadas ganas de ponerle remedio. Se dirá que mala suerte para los desamparados. Pero el futuro de estos desamparados es imprevisible.
Ya no se trata de buscar bandos entre la derecha y la izquierda dentro de la sociedad. Se ha evolucionado hacia: arrendatarios y inquilinos. Y los políticos se diluyen, mayoritariamente, dentro del primero. Si no se pretende legislar para reequilibrar este abuso, podemos esperar reacciones desmesuradas de una parte de la sociedad joven, mal pagada y confinada. Avisados estamos.
Mateu Sastre MayrataBiniali Gracias, Canet RockHay noches que son mucho más que un festival de música. Hay noches que se convierten en una lección de país, de cultura y de esperanza. Esto es lo que, una vez más, ha representado el Canet Rock.
Por eso, quiero dar las gracias, de todo corazón, a la organización por continuar apostando, sin complejos, por un festival donde el catalán es la lengua natural. Sin imposiciones. Sin necesidad de justificar nada. Simplemente porque es la lengua del país y porque la música es una de las mejores maneras de mantenerla viva. También quiero dar las gracias a todos los artistas que han participado. No solo por sus canciones, sino por su compromiso. Quienes tenemos hijos adolescentes sabemos perfectamente el momento que estamos viviendo. Las redes sociales, los creadores de contenido, las plataformas digitales y muchas modas hacen que, cada vez más, nuestros jóvenes cambien de lengua casi sin darse cuenta. Es habitual oír a chicos y chicas que han nacido aquí, que han ido juntos a la escuela y que tienen el catalán como lengua compartida hablándose en castellano porque es lo que “toca”, porque es lo que parece más moderno o porque es lo que consumen durante horas cada día. Y es precisamente aquí donde iniciativas como el Canet Rock devienen imprescindibles. Porque, de repente, estos mismos adolescentes cantan durante horas en catalán. Gritan, ríen, saltan, se emocionan y comparten momentos inolvidables en catalán. Descubren que su lengua también es moderna, divertida, potente y capaz de mover multitudes.
Por eso necesitamos referentes. Porque una lengua solo desaparece cuando deja de hablarse. Y mientras haya miles de jóvenes cantándola a pleno pulmón, siempre habrá motivos para continuar teniendo esperanza.
Xavier Solà i VallIgualada Retorno“Hace falta valor, hace falta valor, ven a la escuela de calor”.
¿Por qué continuamente me viene a la cabeza esta tonada? No me lo explico de ninguna de las maneras.
Miguel Roig ComamalaBarcelona