BarcelonaSegún el último Informe PISA sobre competencia financiera (2022) de la OCDE en España los estudiantes de quince años están por debajo de la media europea en cuanto a educación financiera, y el 17% ni siquiera alcanza el nivel básico de competencia financiera. Los niveles de educación financiera de los adultos también son bajos. Laura Mascaró, autora del libro ¿Dónde cree los dineros?, recomienda que los adultos sean conscientes de la relación que tienen con el dinero y si tienen malos hábitos: "Los hijos aprenden de lo que ven en casa, les influye la percepción y la gestión del dinero de los padres", comenta.
¿Semanada sí o no?
La semanada es una herramienta útil para la educación financiera. En función de la capacidad de los hijos puede empezarse con cantidades simbólicas –1 o 2 euros– a partir de los 6 o 7 años. "Cuando son capaces de realizar pequeños cálculos aritméticos, sumar y restar, ya pueden organizarse su dinero", explica Jordi Martínez-Llorente, asesor financiero, director de educación financiera del Instituto de Estudios Financieros. Hay familias que optan por dar la semanada en función de si los hijos realizan una serie de tareas en casa o su comportamiento es adecuado, pero Martínez-Llorente entiende que su responsabilidad por colaborar en casa es independiente de la paga: "Si nos quedáramos sin trabajo no podríamos darles la paga, pero igualmente deberían contribuir con las tareas que les corresponden". Independientemente de si la paga se asocia a unas responsabilidades concretas, el aprendizaje financiero hace que los niños tengan que tomar decisiones sobre qué compran y qué no, y vean lo que implica ahorrar: "Es una transferencia de dinero y responsabilidad".
Libros y juegos
Hay varios recursos pensados para que los más pequeños entiendan qué es la economía y empiecen a familiarizarse con las finanzas personales.
Finnelis . Juego de mesa sobre economía familiar creado por el Instituto de Estudios Financieros y la editorial Kidnelis, donde gana quien logra un buen equilibrio entre el bienestar financiero y el emocional, después de superar 30 casillas que simulan un mes. Pensado a partir de 7 años, para aprender conceptos básicos relacionados con los gastos cotidianos de una familia.
Money Academy y la fuente de la eterna riqueza y Money Academy y la máquina de hacer dinero de Natalia de Santiago (Editorial Destino, 2024), forman parte de una colección para entender cómo funciona la economía y las finanzas a través de las aventuras que viven Carlos y sus amigos.
¿Dónde cree los dineros?: Aprender a gestionar los dineros desde la primera paga de Laura Mascaró (Editorial Montena, 2019). Da las claves para entender qué es el dinero y aprender a gestionarlo desde la primera paga.
¿Cómo y para qué?
Es importante que desde un principio se pacte para qué se puede destinar ese dinero. Suele ser para caprichos vinculados al ocio que varían a medida que se hacen mayores, desde cromos y alguna golosina a meriendas con la pandilla, entradas para el cine, regalos para los amigos o incluso pagar el móvil. "Está bien que tengan cierta libertad para decidir. También aprenden la importancia de pensar en el futuro aunque no sea inmediato", apunta el asesor financiero. Natalia de Santiago, divulgadora financiera y experta en finanzas, añade que es necesario encontrar un importe significativo que les permita ahorrar y al mismo tiempo que no sea excesivo para que tengan que realizar una gestión responsable. Y siempre que quieran comprar algo de un precio considerable, debería consultarse con los padres.
A medida que se hacen mayores, el importe se incrementa, pudiendo incluso actualizarse de acuerdo con el índice de precios de consumo (IPC), así van incorporando conceptos financieros. Para aprender a administrarse, los expertos recomiendan dar la paga semanalmente cuando son más pequeños y pasar a hacerlo a principios de mes cuando son mayores. Resulta más difícil controlar el gasto si se paga con medios electrónicos que con dinero físico. "Por tanto es mejor empezar con monedas y billetes para ser más conscientes de lo que se gasta y más adelante pasar a la tarjeta para entender también qué son las comisiones y otros conceptos que perdurarán cuando sean adultos", propone la divulgadora financiera. Mascaró añade que hay que darse cuenta de que el dinero es finito, y llega a un momento en que el exceso de gasto no compensa lo que se recibe a cambio.
Educación financiera en las escuelas
Desde 2012, el Instituto de Estudios Financieros impulsa Educación Financiera y Emprendedora de Cataluña (EFEC) , que pueden impartir tanto el profesorado al que se facilitan los materiales, como los voluntarios del sector financiero, asegurador, funcionarios de la Agencia Tributaria de Cataluña, economistas, auditores o asesores financieros colegiados. Son talleres de educación financiera de una hora de duración estructurados en bloques independientes, y el centro decide cuáles quiere realizar. Hay ocho: Administrando tu dinero, ¿Endeudarse? ¡Con sensatez!, Inversión inteligente y sostenible, Los impuestos y tú, Finanzas para la vida, (In)fórmate para decidir, ¿Estás seguro? y La economía circular. La participación, que es gratuita, está pensada para el alumnado de 4º, pero las últimas ediciones son los centros los que deciden en qué curso encajaría mejor.
Aprender desde que son pequeños
"Cuando son pequeños creen que el dinero es infinito, puedes pagarlo todo con tarjeta o vas al cajero y sale tanto dinero como quieras. Cuanto antes empiecen a tener conciencia de qué es el dinero, mejor", asegura Laura Mascaró. Propone aprovechar que a menudo les interesa el dinero desde que es pequeño porque les permite conseguir cosas que les gustan. Asegura que es mejor que se equivoquen cuando tienen 7 años y deben gestionar 10 euros, que cuando sean adultos. Propone que las criaturas empiecen pagando con dinero cuando se va a comprar, reciban el cambio y comprueben que está bien: "Todo es muy manipulativo, mejor empezar con dinero físico". Mascaró recomienda comprar en tiendas físicas, que miren, apunten lo que les interesa y su precio. Revisar la lista antes de comprar ayuda a evitar compras compulsivas y ayuda a que se den cuenta de que quizás ya no les interesa tanto o quizás sí siguen queriéndolo: "Tienen que aprender a pensar y decidir antes de hacer las compras, explorar alternativas como esperar a las rebajas, comprar de segunda mano u otras marcas. Hábitos que irán incorporando". Así también se darán cuenta de que llega un momento en que el exceso de gasto no compensa lo que se recibe a cambio.
¿Por dónde empezamos?
Natalia de Santiago, divulgadora financiera y experta en finanzas, asegura que la educación financiera es más sencilla de lo que parece si se tienen en cuenta estos pilares básicos:
1. Empieza por formarte. La formación hará que tu entorno aprenda también. Incluso cuando no educas conscientemente en finanzas estás educando.
2. Los hábitos son importantes. Si quieres educar de forma activa empieza por transmitir hábitos saludables que se pueden generar con herramientas tan sencillas como la paga o una hucha que les permite ahorrar paulatinamente o posponer la recompensa. Cosas básicas que bien utilizadas generan unos hábitos fantásticos para futuros adultos.
3. Aprender de forma gradual. Comience por importes pequeños y vaya incrementando tanto la cantidad como el número de posibilidades que cubre, para que cada vez se parezca más a su vida adulta. Al principio la paga es semanal y después mensual. El soporte también varía, de físico a tarjeta de prepago para pasar a la de débito y más adelante se puede integrar en el móvil.
4. No se apresure. Con la educación financiera funciona la constancia, sin prisa y sin pausa. Es importante que se vayan siguiendo todos los pasos poco a poco, que tomen conciencia de que el dinero supone un esfuerzo y es limitado, aunque hay que tener cuidado de no angustiarlo con posibles preocupaciones que corresponden a los adultos.
5. Hable de dinero en casa. Es necesario hablar de dinero en casa y comentar la actualidad. La familia debe ser un punto de referencia al que pueden consultar, que se sientan cómodos por preguntar. Podemos orientarles e informarles. Si la familia no lo hace, lo buscarán en otro sitio, y pueden encontrar muchas propuestas poco fiables que prometen cosas imposibles. Si no sabemos la respuesta podemos buscarla juntos. Tienen que tener espíritu crítico, aprender a discriminar información y saber cuál es segura, que no se dejen llevar por lo que vean en las redes.