El consultorio

Mi hija se toca, ¿por qué lo hace?

No se trata de masturbación tal y como la conocemos los adultos, sino que es una conducta natural de autoconocimiento

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Una niña en la bañera.

GeronaEn el sofá de casa, en el asiento trasero del coche, escondido bajo una manta en la cama... Si ves que tu hijo, de entre cuatro y cinco años, se está tocando los genitales de forma rítmica probablemente se puede pensar que lo que está haciendo es masturbarse cómo los adultos lo conocemos. Pues no. Lo que le ha llevado a acercarse las manos a la vulva o al pene es, simplemente, el placer, las ganas de descubrir... Los seres humanos son curiosos por naturaleza, una calidad innata que tenemos desde pequeños. Mejor huir de los alarmismos, no obsesionarse y mantener la calma, porque se está conociendo y explorando su propio cuerpo. Elena Crespi, psicóloga y sexóloga, afirma que a esta edad, además, no se hace como un "acto consciente de «me daré placer genital con finalidad orgánica»", sino que el niño nota que hacerse estos tocamientos provoca unas "cosquillas agradables". En definitiva, es una conducta "natural y saludable".

¿A quién incomoda realmente?

Aunque se toque rodeado de gente en casa o en el coche, éste es un círculo de intimidad para la criatura. Y, en realidad, si lo hace allí es que se siente muy cómodo, hasta el punto de que no ve diferente tocarse los genitales a tocarse otras partes del cuerpo como la oreja o la barriga. A quien realmente sorprende esta conducta es en el adulto. "En primer lugar, podemos plantearnos por qué nos violenta tanto. Y, después, valorar si vale la pena decirle algo", propone esta experta. "Ahora bien, si lo hace durante el almuerzo de Navidad, eso ya nos incomodará más...", admite. En este caso, Crespi recomienda establecer "ciertas normas", por el hecho de vivir en sociedad, similares a otras como las de "no nos levantaremos de la mesa mientras comemos, utilizaremos cubiertos a la hora de las comidas..." . "También podemos proponerle que lo haga en un espacio más íntimo. Así se concentrará mejor". Pero todo, con cordialidad. "Buen tono, amor y amabilidad. Animo al adulto a verlo ya decirlo con naturalidad porque éste es el mensaje que le enviaremos a la criatura".

A cada edad, un toque

Existen diferentes tipos de tocamientos, dependiendo de la edad: el de saber cómo soy, el de cómo funciono, el de bienestar, el de placer y, finalmente, el de masturbación, que se da en la adolescencia. Los niños suelen tocarse cuando están aburridos, a la hora de acostarse o en épocas de más estrés. Desde muy pequeños ya se estimulan con juguetes, peluches u otros objetos; hacia los dos años y medio o más utilizan su propia mano para tocarse y es a partir de los 5-6 años que suele disminuir la frecuencia (después, si lo hacen, será en la intimidad de la habitación o en el lavabo ). Reñir al niño, reprimirlo, sancionarlo, procurar eliminar la conducta, hacer comentarios despectivos o enfadarse no llevará a ninguna parte. Tampoco decirle que son cosas feas ni sucias. "Todo contribuye a que vivamos mal la situación y, de rebote, la sexualidad", subraya Crespi, autora, entre otros libros, de Hablamos de sexo en casa (Eumo Editorial). En casos de niños con tocamientos compulsivos, podría ser señal de ansiedad o angustia y habrá que averiguar qué puede estar pasándole.

Si le regañamos, ¿cómo le afectará?

Una mala gestión puede comportar complicaciones sexuales en el niño cuando sea adulto: no conocerse el cuerpo o sentir mucha vergüenza de la propia sexualidad son algunas. Así lo asegura Crespi. "En un momento de descubrimiento del propio cuerpo, si alguien te dice que no, tu cerebro se bloquea y lo primero que piensa es «Pero si yo lo pasaba bien...» y «Si me miran con mala cara, es que hay algo malo». Lo que aporta placer, socialmente, se nos dice que está malhecho». En el caso de las niñas, además, según esta experta, existe un agravio aún más evidente. "El pene es más visible anatómicamente y tocárselo no está tan censurado. La vulva, en cambio, queda más escondida que el pene y poca gente habla de la masturbación femenina".

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