Premi Llibreter
Cultura 16/07/2022

Ana Pessoa: "Durante la adolescencia todo es muy violento"

La escritora portuguesa relata el proceso de superación de una relación tóxica por parte de una joven en 'Mary John', Premi Llibreter

3 min
La escritora Ana Pessoa fotografiada a la Librería Ventanas de Barcelona

BarcelonaA Ana Pessoa (Lisboa, 1982) le fascina la adolescencia y por eso siempre que puede sitúa sus novelas en ese momento. "Juan José Millás dice que ser adolescente es como aterrizar en Marte o como viajar a un país desconocido, porque llegas de golpe y no conoces nada de nada", dice la escritora portuguesa, que acaba de ganar el 23.º Premi Llibreter de Literatura Infantil i Juvenil d'Altres Literatures con Mary John (L'Altra, 2021). Traducido por Mercè Ubach, es el primer libro de Pessoa publicado en catalán. En forma de una carta larga, la novela relata el proceso de superación de una chica para distanciarse de su primer amor platónico y tomar conciencia de la toxicidad de la relación.

Maria Yoão toma la palabra un tiempo después de mudarse con sus padres, cambiar de escuela y hacer nuevos amigos. La protagonista ha puesto suficiente distancia para escribir a Julio, su gran amigo de niñez y amor platónico. "Siente hacia él un amor no correspondido, que está dentro de su cabeza y nunca se ha concretado en nada. Se conocen desde que eran muy pequeños y ella siempre ha vivido intentando ser la niña y la chica que él quiere", explica Pessoa. A través de la carta, la chica examina su vínculo y pone sobre la mesa todo aquello que le ha hecho daño. "Se da cuenta que Julio ha sido siempre el hombre de su vida. Necesita existir primero como una niña y después como una mujer a ojos de su amigo, no puede vivir sin este reconocimiento por parte de él. Durante la adolescencia todo es muy violento porque todo es una primera experiencia", señala la escritora.

Transformarse para gustarle

La primera pregunta que le hace Julio a Maria Yoão cuando se conocen es: "¿Eres un niño o una niña?" Ella tiene cinco años, tiene el pelo corto y no tiene agujeros en las orejas. Quiere ser la niña que él busca, así que se deja el pelo largo y se pone pendientes. A medida que se vaya haciendo grande, la chica seguirá transformándose para satisfacer a su amigo. "Desea tener la regla y convertirse en una mujer, pero cuando lo consigue se da cuenta de que no ha resuelto sus problemas. Sigue deseando ser querida e integrarse", explica Pessoa. La novela narra desde la sutilidad como ella va encontrándose a sí misma y el lugar que quiere ocupar en el mundo. "En la vida no se dan nunca situaciones en las que uno lo hace todo bien y el otro lo hace todo mal. Julio le hace daño porque ella tiene unas expectativas muy fuertes con él, pero el chico no se da cuenta, no tiene esta sensibilidad", dice la escritora.

Mary John tenía que tener a una chica como protagonista porque, según Pessoa, los hombres tienen otra manera de resolver sus problemas. "Nosotras vivimos una exploración continua de las emociones, ellos buscan soluciones. Tenemos una sensibilidad completamente diferente", afirma la autora. "Las mujeres también nos peleamos entre nosotros, pero podemos compartir nuestra intimidad de una forma mucho más intensa", dice. La carta atraviesa un huracán de emociones que van desde la rabia y la frustración hasta la aceptación y la serenidad, y que se combinan con las ilustraciones a página entera de Bernardo P. Carvalho.

Pessoa escribe sin pensar en la edad de sus lectores y explica que, para muchos adultos, la lectura de Mary John ha sido una manera de reconciliarse con su adolescencia. La escritora, de hecho, es partidaria de acabar con la categoría de literatura juvenil porque cree que solo pone barreras. "Hay un problema con la categoría juvenil de la literatura. Está creada por adultos y no creo que los adolescentes se sientan cómodos –reflexiona–. Muchos de los libros que pertenecen a esta categoría intentan enseñar cosas a los adolescentes. Si tienes problemas de anorexia, coge este libro. Si tus padres se divorciarán, coge este otro libro. La literatura no sirve para eso, sino para lo contrario, para escaparse del mundo". 

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