El Instituto Ramon Llull replantea el pabellón catalán de la Bienal de Arquitectura
La institución hace una parada técnica y la propuesta del próximo pabellón será una versión de la exposición 'Seny i rauxa' del Museu del Disseny
BarcelonaCambio de guion en el pabellón catalán de la Bienal de Arquitectura de Venecia, impulsado por el Institut Ramon Llull. Según ha podido saber el ARA, el Llull hace una parada para replantearlo y sumar socios, entre los cuales puede haber el Ayuntamiento de Barcelona, la Fundació Mies van der Rohe, el Col·legi d'Arquitectes de Catalunya y el departament de Territori. De entrada, el pabellón de la próxima edición no formará parte de la programación oficial como acontecimiento colateral de la Bienal. Y en vez de un proyecto seleccionado mediante un concurso, como es habitual, el Llull llevará a su espacio en los Docks Cantieri Cucchini una versión adaptada de la exposición Seny i rauxa. Notícia de l'arquitectura catalana, actualmente en cartel en el Dhub hasta el 6 de septiembre. La exposición es una producción del Ayuntamiento de Barcelona dentro de la Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura.
El objetivo de este replanteamiento es, tal como explica la directora del Institut Ramon Llull, Anna Guitart, "hacer una inversión de futuro". "Todo el mundo nos ha recibido con los brazos abiertos y con muchas ganas de colaborar, y también pensando que quizá sí que podemos hacerlo de una manera un poco diferente", dice Guitart. Los diferentes equipos empezarán a trabajar en septiembre. Está pendiente de definir si la colaboración será económica o de otro tipo. Y la previsión es que el pabellón catalán vuelva a ser uno de los acontecimientos colaterales de la Bienal de Arquitectura del 2029.
Guitart asegura que tomar la decisión de no convocar un concurso ha sido "dolorosa", pero que la han tomado porque tenían la sensación de que, más allá del mismo Llull, "los diferentes agentes del sector también tenían más cosas que decir". "Para nosotros es muy importante hacer este gesto –dice Guitart–. Creemos que tiene todo el sentido del mundo, porque el pabellón catalán de la Bienal de Arquitectura es un proyecto de país, y entendemos que el sector esté de acuerdo y se sienta representado. Ahora a veces sentíamos que lo hacíamos un poco solos". Así, según la directora del Llull, la decisión no está motivada por la recepción que hayan podido tener los diferentes proyectos que han presentado en Venecia en los últimos años. "Este es otro debate. Me consta que muchas veces ha costado elegir uno de los candidatos, y que un año gusta más otro, pero es otro debate", precisa Guitart.
Aun así, el Llull continuará apoyando la participación de arquitectos catalanes y baleares en la exposición central de la Bienal de Arquitectura, todavía pendientes de la selección por parte de los directores artísticos, el matrimonio de arquitectos chinos formado por Wang Shu y Lu Wenyu. El lema de la próxima edición será "Arquitectura en acción. Por la posibilidad de coexistencia ante una realidad real".El 25º aniversario del Llull
La itinerancia de Seny i rauxa en Venecia coincidirá con el 25º aniversario del Ramon Llull. Esta muestra está comisariada por Joan Roig, Carme Ribas y Victòria Garriga, que han hecho un repaso de la arquitectura catalana de los últimos 150 años a partir de la dicotomía entre la prudencia y la pasión. "No habríamos elegido Seny i rauxa si hubiera sido una exposición monográfica; no queremos favorecer un solo estudio. La hemos elegido porque es un compendio de la arquitectura catalana, y creemos que esto encaja en el contexto de nuestro aniversario", dice Guitart. En cuanto a la adaptación de la muestra, el espacio de los Docks Cantieri Cucchini es un tercio de la sala del Dhub donde se puede ver actualmente, y se harán réplicas de los materiales más delicados porque estos almacenes náuticos no tienen las mismas condiciones que una sala de museo.La muestra Seny i rauxa se estructura en diversos ámbitos: la habitación, la casa, las casas de vecinos, los edificios, la calle, la ciudad antigua, la ciudad nueva y el territorio. "La exposición tiene tres objetivos: el primero es enseñar en un solo espacio lo bueno y mejor de la arquitectura catalana de los últimos 150 años; el segundo es intentar demostrar que hay un hilo de continuidad que la define, y el tercero es hacer aflorar cosas que normalmente no se enseñan y, por lo tanto, renovar el canon de la arquitectura catalana", afirma Joan Roig. "Hay dos tipos de cánones en la arquitectura catalana y, en general, en la arquitectura. Uno lo forman los nombres: Gaudí, Bohigas, el GATCPAC, Miralles. En la exposición están, pero son como árboles que hacen sombra a lo que tienen alrededor, y también hemos querido huir de los tótems", explica Roig, que por eso habla de otros nombres como Alfons Soldevila, Pere Benavent de Barberà y Raimon Duran i Reynals.