Un siglo de diseño en el FAD: de los felices años 20 al cambio climático y la cóvida
Una exposición en el DHub contrapone los objetos de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París de 1925 con otros actuales
BarcelonaEl agua de colonia Maderas de Oriente ha hecho historia como uno de los iconos de la casa Myrurgia, con la característica botella de perfil escalonado evocadora de un zigurat. Es una pieza de museo de la que hay ejemplares en el MNAC y en el Museu del Disseny. Hoy sería muy difícil crear un perfume de nuevo con este nombre, en un momento en que materiales como la caoba y el marfil, y los dejos colonialistas, hacen saltar todas las alarmas. Por otra parte, Maderas de Oriente se remonta al optimismo de los felices años 20 del siglo XX, un momento muy diferente al actual, tal y como puede verse hasta el 25 de enero en la exposición organizada por el FAD en el DHub Arte (D)éco 1925-2025. El diseño, espejo de las artes decorativas.
El mismo título recoge el gran acierto de los comisarios, el arquitecto Pedro Azara y una comisión de socios del FAD de diferentes disciplinas: en vez de limitarse a realizar un trabajo de carácter arqueológico, se plantean cuáles eran los valores de las artes decorativas de hace un siglo y cuáles son los del diseño actual. Más concretamente, los objetos de hace un siglo corresponden a un hito de las artes decorativas catalanas, la participación del Fomento de las Artes Decorativas (la actual FAD) en la Exposición Internacional de las Artes Decorativas e Industriales Modernas de París de 1925, fruto de un llamamiento que el presidente de la entidad, Santiago Marco, hizo a la Gaceta de las Artes. "Fue un momento muy especial porque los profesionales y socios del FAD llevaron a cabo esta iniciativa de presentar en París la creatividad que tenía lugar en Catalunya, al margen de que España tuviera un pabellón regional", afirma el presidente del FAD, Salvi Plaja. Estaba previsto que la gran estrella de la exposición fuera Antoni Gaudí, y se le invitó "reiteradamente", como dice Pedro Azara, pero Gaudí se negó porque había participado en una exposición en París en 1910 que había fracasado "estrepitosamente".
Arte (D)éco 1925-2025 incluye unos 200 objetos, entre los históricos y los de ahora, expuestos en ocho pasarelas que recuerdan a una nave de un centro de distribución de productos de compra online, obra del arquitecto Roger Badia. Hace un siglo, uno de los desafíos era industrializar la producción para democratizar el consumo, a la vez que era habitual adoptar superficialmente la estética de culturas lejanas y utilizar materiales exóticos sin cuestionarse su origen. Ahora, como recuerda Azara, "nos preguntamos quién produce, cómo y dónde, cómo afrontamos la escasez de recursos naturales y cómo corregimos las desigualdades generadas por el sistema actual de producción y consumo".
"El 'Guernica' de las artes decorativas"
Los objetos históricos representan los valores de hedonismo, exotismo, optimismo y democratización, con trabajos como el tapiz de Diana cazadora de Tomàs Aymat, que fue premiado en la exposición parisina de hace un siglo, y el biombo de Francesc Galí La Creación, que Azara define como "el Gernica de las artes decorativas". Asimismo, se pueden ver dos trajes de Tórtola Valencia y dos esbozos de su joyero inéditos hasta ahora, una máquina de coser Elna, una cafetera eléctrica pionera de la marca Solac de 1932 y una fotografía publicitaria de la joyería Roca de Josep Sala Campàs del mismo año. diseñadores han cambiado radicalmente: el nuevo lujo, la globalización, la conciencia y la justicia. ejemplos de moda lenta y sostenible; y el asiento moldeable y modular para niños Notalo Kids, de Irene Segarra e Irene Martínez, hecho con resolivar, un biomaterial hecho a partir de huesos de aceituna e ingredientes naturales. Y también se pueden ver piezas de lencería pensada para mujeres que deciden no reconstruirse el pecho después de una mastectomía, de Bendita Gloria, y Piso Cero, de Daniel Cid + Leve para la Fundación Arrels, la prueba piloto de una vivienda temporal de baja exigencia.