Cine

"Esta serie es una venganza contra el fondo de inversión que nos desahució"

Pol Rodríguez estrena en la Berlinale 'Ravalejar', con Enric Auquer, Sergi López y Maria Rodríguez Soto

Maria Rodríguez Soto y Enric Auquer en 'Ravalejar'
17/02/2026
4 min

Enviado especial a BerlínEn 2021, después de más de 90 años sirviendo comidas y cenas en el Raval de Barcelona, los padres de Pol Rodríguez tuvieron que cerrar el restaurante familiar, Can Lluís. Los desahució el fondo de inversión propietario del edificio, con el que hacía siete años que negociaban para comprar el local. Rodríguez, que entonces estaba escribiendo una película sobre personas sin hogar, sintió que “la realidad entraba dentro del proyecto” y convirtió la experiencia de su familia en el punto de partida de una historia de ficción sobre el conflicto de la vivienda, la voracidad depredadora del capitalismo y la resiliencia de unas personas que se sienten traicionadas por unas leyes ineficaces.

Aquel proyecto de película se ha acabado convirtiendo en Ravalejar, la serie creada por Pol Rodríguez que se ha estrenado este martes en la Berlinale, donde se han proyectado los dos primeros episodios, dirigidos a cuatro manos por Rodríguez y Isaki Lacuesta; es decir, el equipo responsable del film Segundo premio. Ravalejar, que es la primera serie del Estado que participa en la sección de series del festival, reúne algunos de los nombres más importantes del cine catalán de los últimos años: delante de la cámara, Enric Auquer, Maria Rodríguez Soto, Sergi López y Francesc Orella, entre muchos otros, y en los guiones Edu Sola e Isa Campo.

Ravalejar es mi venganza contra el fondo de inversión que nos desahució”, afirma Rodríguez. En la serie, la familia está a punto de celebrar los cien años del restaurante y de firmar la compra del local a los propietarios del edificio cuando un fondo de inversión se acaba quedando con la finca y multiplica por seis el alquiler del restaurante. Ante la perspectiva de perder el negocio familiar, el hijo mayor (Auquer) tiene una idea para forzar al fondo de inversión a negociar: instalar en los pisos vacíos del edificio personas del colectivo okupa y familias sin recursos para convertir la propiedad en un activo tóxico del que los nuevos dueños quieran deshacerse.

Quim Àvila i Enric Auquer a la sèrie 'Ravalejar'.
Sergi López a la sèrie 'Ravalejar'.

“La serie plantea hasta qué punto se debe respetar una ley que no protege al ciudadano”, argumenta Rodríguez, que no quería hacer una serie de buenos y malos sino explorar toda la complejidad y contradicciones que provoca la problemática de la vivienda. “La realidad no es en blanco y negro, y no todos los fondos de inversión son malos; también se necesitan para cambiar las ciudades y hacerlas mejores. Lo que a mí me enfada es que no vean en los ciudadanos nada más que unos números de beneficio en la pantalla”, asegura el director, que también estaba interesado en “ver cómo el veneno de la especulación entra en nosotros, incluso cuando somos víctimas de esa misma especulación, y qué responsabilidad tenemos en ello”.

Filmada con una cámara inquieta y a ritmo de thriller, Ravalejar late con el nervio vivo de las calles del Raval, donde se rodó una serie con certificado de kilómetro cero. "Desde la primera conversación con la productora [Sandra Tàpia], tuvimos claro que se tenía que rodar íntegramente en el barrio, así que encontramos un local y construimos un restaurante funcional en el que a través de las ventanas pudiéramos ver pasar el barrio", explica Rodríguez, que con la idea de integrar el barrio lo máximo posible en la película trabajó con asociaciones e instituciones locales e introdujo en el casting muchos personajes y figurantes del barrio. "Incluso hemos rodado en escenarios reales sin cortar la calle, con figurantes reales, y por eso hemos tenido que pixelar algunas caras, pero vale la pena para conseguir el realismo que yo quería".

"El mejor trabajo" de Enric Auquer

La interacción con la realidad del barrio fue uno de los elementos de los que más disfrutó Enric Auquer en su trabajo en la serie. "Esta decisión estética es una pasada, le da un gran dinamismo a la imagen –defiende Auquer–. Los extras suelen caminar siempre como robots, todos disfrazados y con una bolsa, pero aquí nos poníamos a grabar y, de repente, aparecía Barcelona en la pantalla". A pesar de ser una serie bastante coral, Auquer lidera el reparto con un papel de una energía vibrante. "Creo que es el mejor trabajo que he hecho, o el que más me ha gustado cuando me he visto –asegura–. Pero esto también es por el tono y la narrativa de la serie, que me engulló de una manera que me hizo olvidar que me estaba viendo a mí mismo".

El orgullo que Auquer transmite cuando habla de Ravalejar no tiene que ver solo con aspectos formales de la serie o su trabajo interpretativo, sino con los temas que pone sobre la mesa. "Hay una convergencia de todo lo que a mí me interesa artística y políticamente –dice el actor–. Es una serie que habla exactamente de lo que ahora se tiene que hablar en nuestra ciudad: la gentrificación, los expats y cómo la vivienda ha dejado de ser un derecho y se ha transformado en un bien de mercado. Tengo amigos que se han ido, no pueden vivir allí: solteros, 32 años, un sueldo de 1.400 euros y no pueden vivir en Barcelona. No hace tanto que yo pagaba 600 euros por un piso en Grecia. En diez años se ha ido todo a la mierda".

Ravalejar se verá esta primavera en HBO, pero aún no tiene fecha de estreno. Auquer está convencido de que será "un éxito en todo el mundo", porque "plantea una problemática que existe tanto en nuestro país como en Londres, Venecia o Berlín; todo el mundo está igual". Otra cosa que se repite es el placer de verlo actuar al lado de Maria Rodríguez Soto, que en la serie interpreta a su pareja, como ya sucedió en Mamífera. "Somos una pareja muy diferente a aquella –señala Auquer–. De la misma manera que un actor intenta hacer siempre personajes diferentes, Maria y yo intentamos que las relaciones que tenemos en la pantalla también lo sean, que se quieran de otra manera. Como también pasaba con los hermanos de Casa en flames, claro".

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