Indignación entre los historiadores por cómo la Junta de Extremadura ha manipulado su investigación para proteger un símbolo franquista
El gobierno extremeño quiere declarar Bien de Interés Cultural la Cruz de los Caídos de Cáceres y evitar su retirada
BarcelonaMiguel Ángel del Arco Blanco es profesor de historia contemporánea en la Universidad de Granada y autor de Cruces de memoria y de olvido. Los monumentos a los caídos de la Guerra Civil Española (1936-2021) (Crítica), donde explica que, a través de los monumentos en el espacio público, Franco manipuló la memoria. Este agosto ha visto que su investigación, donde denuncia cómo el franquismo se apropió de un símbolo del cristianismo, se ha utilizado para iniciar el expediente para declarar Bien de Interés Cultural la Cruz de los Caídos de Cáceres.
Del Arco Blanco está indignado: "Tanto César Rina como yo estamos profundamente indignados. Usan mi trabajo para darle un supuesto contenido científico, pero lo vacían de su significado real. El núcleo de mi libro defiende precisamente que estos monumentos son franquistas: los hizo el franquismo, los pagó el franquismo y tienen un significado estrictamente franquista de victoria en la Guerra Civil y de exclusión. Mi tesis en el libro es clara: se deben retirar del espacio público. Por eso, que usen mi nombre en el anexo para avalar su decisión es una tergiversación absoluta. Es una falta de respeto al conocimiento y a la tarea académica. Me gustaría que citaran la página exacta donde digo lo que ellos afirman que digo", lamenta.
Es difícil de entender que se citen precisamente estos dos historiadores en el informe de la Junta de Extremadura. Del Arco Blanco forma parte de la comisión de expertos del ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que ha incluido este elemento en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática y ha pedido su retirada. El historiador se plantea iniciar acciones administrativas, porque la Junta de Extremadura ha utilizado su nombre en un trabajo que ni siquiera tiene una firma y se desconoce el autor. En la misma línea se encuentra César Rina Simón, profesor de la UNED, que acusa a la Junta de haber hecho uso de su prestigio académico en los anexos oficiales para justificar una medida que él no suscribe. Del Arco Blanco también alerta que este "es el camino" que están tomando las formaciones de derechas: "Proteger los monumentos franquistas alegando que son elementos religiosos".
La Cruz de los Caídos de Cáceres se alzó en 1938 en la plaza de América, al final de una de las grandes avenidas de la ciudad. Durante toda la dictadura se conmemoraba la victoria franquista con misas, desfiles y ofrendas. En democracia, entre 1978 y 1980 se siguieron celebrando actos en recuerdo de los "caídos". Años después, todavía era punto de encuentro cada 20 de noviembre para recordar a Franco y su régimen, y se depositaban flores. Desde 2007, diferentes entidades han solicitado su retirada, pero el consistorio se ha negado una y otra vez, alegando que no era un símbolo franquista. Los partidarios de mantener el monumento también se han movilizado. Algunos han creado un grupo de Facebook, Salvemos la Cruz de los Caídos, que acumula más de 8.000 miembros.