Rosalía también se suma al concierto "por Palestina y por la humanidad"
Éxito artístico y de convocatoria del gran evento colectivo en el Palau Sant Jordi
Inalcanzable, por el número de personas implicadas y por la magnitud de las emociones desplegadas: solidaridad, generosidad y dignidad, también indignación y rabia. Así ha sido el Concierto Manifiesto por Palestina que ha reunido a 12.000 personas (todo el mundo sentado) en el Palau Sant Jordi este jueves, y en el que han participado músicos como Amaia, Bad Gyal, Luis Llach, Lina Mankoul, Alguer Miquel, Morad, Fermín Muguruza, Muskaa, Oques Tijoux y Tinariwen, entre otros. "Muchas gracias, Barcelona, Catalunya", dijo la vocalista del grupo palestino Sol Band que abrió el acto a las siete y media. Era el agradecimiento por la movilización conseguida por la campaña Act x Palestine, "un llamamiento colectivo que, a través de la música, la palabra, el arte y la imagen, reivindica la cultura como espacio de resistencia y de toma de conciencia, vinculando la realidad de Palestina con las grandes luchas de nuestro tiempo", tal y como recoge el manifiesto fundacional. Por eso todos los beneficios del concierto se destinarán a apoyar diferentes espacios culturales palestinos. El concierto, por cierto, se ha celebrado la misma semana que el ejército israelí ha reconocido que ha matado más de 71.000 personas en Gaza desde octubre de 2023.
El activista gaziano Kayed Hammad, en una conversación con el actor Eduard Fernández, ha explicado cómo es la vida en Gaza, la tierra que tuvo que dejar hace unos meses. "No hay casas, hay tiendas que no protegen ni del frío ni del calor, ni de los drones. No hay ni un metro cuadrado seguro, en Gaza, y cuando se pone el sol la gente se queda entre los escombros con su familia", dijo Hammad, sentado con Fernández en un escenario diseñado como una plaza mediterránea, con oliv músicos.
"Debemos implicarnos en una causa tan y tan grande", ha dicho Pep Guardiola a continuación en el mensaje de bienvenida a las 20 h. El entrenador del Manchester City también hizo un llamamiento a "no perder la memoria de lo ocurrido desde hace décadas" ya estar "junto a los más débiles". "Esto es un manifiesto por Palestina y es un manifiesto por la humanidad", ha añadido Guardiola, que ha dado paso a la cantante palestina Lina Makoul, que ha abierto el turno de las actuaciones interpretando dos temas. El guión del concierto ya lo preveía: los grupos y artistas palestinos harían dos temas, y el resto uno para no eternizar la noche, aunque algunos han hecho un par de ellos (Amaia y Bad Gyal, por ejemplo). Sin embargo, el grupo palestino Osprey V no ha podido actuar porque no han logrado el visado para entrar en España; lo que sí han hecho ha sido enviar un videomensaje en el que han agradecido que se organizara el concierto.
"No es sólo para Palestina", ha recordado Makoul cuando el público ha gritado "Free Palestina!Este espíritu solidario con los que sufren opresiones en otros países, como Sudán, se ha esparcido por todo el concierto. Por ejemplo, la chilena Ana Tijoux, combativa por naturaleza, ha subido la carga reivindicativa compartiendo versos de Somos sur con Lina Makoul y ligando a Palestina y América Latina (y mostrando una sudadera contra los ICE de Donald Trump), y el vasco Fermin Muguruza ha recogido el testigo con un clásico de su repertorio, Yalah, Yalah, Ramala!, que ha interpretado con unos bailarines de danza dabke, transmitiendo la alegría estimulante habitual y llamando al boicot a Israel.
En la elección del repertorio de cada artista había intención, en algunos casos de forma bastante explícita, como en el del poeta palestino Mohamad Bitari, que ha leído un poema en árabe y catalán, o cuando Xavi Sarrià y Salma Alhakim han cantado Hayad ("¡Arriba! ¡Yalla!, frente a nuestro mar / Palestina vencerá!"), que el público ha recompensado con un griterío cómplice, similar al que ha recibido el espectacular urbano de raíz árabe de la jornada Zeyne. También bastante explícita ha sido Abril 74, cantada por Lluís Llach, Gemma Humet, un día después de los conciertos de homenaje a Llach en el Palau de la Música, y con Alguer Miquel recitando versos sobre Palestina. "Estamos defendiendo el derecho a vida, que no es el derecho a sobrevivir, sino a la vida plena", ha dicho el excantante de Txarango, quien también ha recordado al pueblo kurdo y al saharaui. El aliento combativo ha empapado igualmente la actuación del Ovidi Cor Gran (con músicos como Feliu Ventura, Borja Penalba, Mar Pujol, David Fernández y los Ginesta, entre otros), que ha cantado una pletórica versión de Diguem no de Raimon, insistiendo con el verso "nosotros no somos de".
Obviamente, la intención era más clara en los parlamentos de activistas como Natàlia Abu-Sharar, portavoz de la Comunidad Palestina en Cataluña. O como la periodista Cristina Mas, subjefe de Internacional del ARA, que ha leído un fragmento del libro Un grito por los niños de Gaza que ha coordinado con Txell Feixas. "Ojalá no hubiéramos tenido que escribirlo", ha dicho Mas. También ha intervenido Arab Barghouti, hijo del preso político Marwan Barghouti (llamado "el Mandela palestino"), que ha aparecido en la parte final del concierto tras la actuación de Clara Peya. "Free Marwan, free Palesine!", ha sido el grito que ha resonado en el Palau Sant Jordi.
Mushkaa, Bad Gyal, Amaia, Aurora y Morad
Otros músicos han buscado compartir celebración sin que la política fuese explícita, como Mushkaa y Guillem Gisbert, que han interpretado 1 cumbia con Guillem, ella en silla de ruedas a causa de una lesión en la rodilla. Amaia, en el piano de cola, ha buscado una emoción más recogida con la balada Nadie podría hacerlo, que el público ha acompañado iluminando el Palau Sant Jordi con los móviles, y Tengo un pensamiento. Un recogimiento similar ha transmitido la francesa Zaho de Sagazan con La symphonie de los alumbrados. También en el piano ha cantado la noruega Aurora, que ha presentado un tema dedicado a Palestina en una de las interpretaciones más emotivas del concierto. Justo después ha llegado la gran sorpresa de la noche: Rosalía, que ha hecho La perla con un cuadro flamenco. "Buenas noches, Barcelona, hoy especialmente es un honor subir a este escenario. Muchas gracias por invitarnos", ha dicho Rosalía, cuya actuación no se había anunciado. "Habrá una artista de alcance internacional", concedía la organización hace unos días.
Y como con Rosalía, el entusiasmo también se ha desbordado cuando, tras una fugaz intervención de La Zowi, el escenario lo ha ocupado Bad Gyal para cantar Fiebre. "Es superimportante lo que está pasando aquí esta noche", ha dicho Bad Gyal que también ha hecho Así soy a dúo con Morad. El cantante de la Florida ha pedido que el público levantara las banderas palestinas y él mismo llevaba una cuando ha cantado Soñar. En una noche con más de una veintena de actuaciones ha habido momentos musicales especialmente singulares y exitosos, como los que ha protagonizado Tinariwen, el grupo de Mali que ha desplegado su maestría en el blues tuareg, y el de la violinista madrileña Laura Pacios, expandiendo copla y flamenco. Una magnífica Anna Andreu despegando con la guitarra acústica la Canción del jinete de Lorca. Y Oques Grasses haciendo La gente que quiero, que ha sonado especialmente emocionante en el contexto de este concierto manifiesto por Palestina en el Palau Sant Jordi.