Música

Lluís Llach y el Barnasants reviven el espíritu de enero del 76

Gemma Humet, Joan Reig y el público del Palau de la Música cantan las canciones de los recitales de hace cincuenta años del cantautor de Verges

Gemma Humet, Borja Penalba, Lluís Llach, Sofía Itriego, Joan Reig y Jordi Gas en el Palau de la Música.
28/01/2026
4 min

BarcelonaLluís Llach ha vuelto al escenario del Palau de la Música para participar en la inauguración de la 31 edición del festival Barnasants. No era un concierto cualquiera, sino un homenaje a los recitales que Llach realizó en el Palacio de Deportes de Barcelona los días 15, 16 y 17 de enero de 1976, cuando aún no llevaba dos meses muerto el dictador Franco. A pesar de ser el homenajeado, y pese a cantar algunas canciones, Llach ha sabido mantener un papel de invitado subalterno, aplaudiendo y reconociendo el formidable trabajo que han hecho con sus canciones tanto los cantantes, Gemma Humet y Joan Reig (el batería de Els Pets), como la banda dirigida por Manel Camp, el piano.

El público también ha respondido a la propuesta, con ovaciones clamorosas tras las interpretaciones de Es necesario que nazcan flores en cada instante, Silencio, Ítaca y Abril 74, y cantando y celebrando La gallinita y La estaca, entre otros. De hecho, el público, que ha agotado las entradas para los dos conciertos del martes y el miércoles, ha sido muy participativo, sobre todo en la segunda parte. Cuando a medio concierto Llach ha aparecido en el escenario, los espectadores le han recibido con aplausos y gritos de independencia. "No puedo estar más de acuerdo", ha dicho Llach. "La verdad es que es una maravilla veros aquí", ha añadido antes de explicar que se siente en deuda con los que organizaron aquellos conciertos de enero de 1976. "Hay una persona a la que me gustaría citar, porque a veces los que somos de izquierdas tiramos siempre contra la burguesía, con razón, pero hay que reconocerla sido fiel a su pueblo, y eso debe agradecerse. El organizador de aquellos recitales fue una persona que se podría decir de la sociedad acomodada, Oriol Regàs. el que estaba el presidente del Parlament, Josep Rull, y la consejera de Cultura, Sònia Hernández Almodóvar.

El guión del concierto, ideado por Carles Girbau, Xavier Pintanel y Fermí Puig, estaba dividido en dos partes separadas por una pausa de un cuarto de hora. Partía del repertorio de los recitales del 76, que ha interpretado una banda formada, además de Manel Camp, por la teclista Anna Bosch, el bajista Jordi Gas, la flautista Sofía Itriago, el guitarrista Borja Penalba y el batería Lluís Ribalta. Gemma Humet y Joan Reig se han alternado la voz solista, cada uno con su tono y ambos con el viento a favor que proporcionaban los arreglos de Camp, delicados cuando tocaba y juguetones cuando el ritmo caminaba hacia el blues, como en Es necesario que nazcan flores en cada instante y en El día de los miserables, una pieza que han cantado Reig y Llach con el demonio del blues adentro y en la que Penalba y Camp han catapultado una coda dylaniana muy agradecida. La buena sintonía entre el guitarrista y el pianista ha sido fundamental para mantener el nervio de una actuación en la que todos los músicos han tenido un protagonismo relevante. Por ejemplo, Itriago desplegando la flauta al principio y al final de Respondeme, o el propio Penalba con el acordeón en Mi tristeza y acompañado Llach con la guitarra en Abril 74.

Lluís Llach i Borja Penalba interpretant ‘Abril 74’ al Palau de la Música. Barcelona, 27 de gener del 2026.

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— Xavier Cervantes (@xaviercervantes.bsky.social) 28 de gener del 2026, a les 0:39

Reig ha sido extraordinario toda la noche, especialmente en Canción sin nombre (con qué firmeza ha llamado la rabia antibelicista) y El bandolero y cuando ha hecho suyas Es necesario que nazcan flor en cada instante y Encima de una tierra, que ha terminado con el puño alzado y bien integrado en el espíritu de la canción. Es curioso, el efecto estimulante de algunas de las canciones más combativas de Llach en contextos aparentemente poco partidarios de la colectivización de los medios de producción...

Humet también ha sido excelente cuando ha elevado Silencio y Respondeme, dos de los momentos más emocionantes del concierto, y más cuando ha desbordado sensibilidad cantando al piano A fuerza de noches (a dúo con Llach), y cuando ha asumido La gallinita remarcando el "viva la revolución" y haciendo más expresivo el empoderamiento sexual de la gallina que ya no quiere pasar noches aburridas. Ambos, Humet y Reig, han redondeado la noche alternando las estrofas deÍtaca en una estupenda versión completada por una sección de vientos y la Coral Escriny de Santpedor, dirigida por Marc Reguant. También ha habido dos invitados especiales: Santi Arisa, otro superviviente de los conciertos del 76, que ha tocado la batería en El día; y Fredrik, que ha cantado Si llega con Llach.

El Palau de la Música durante el concierto de homenaje a los recitales de Lluís Llach de enero de 1976.

Cercanías en el Palau

"No es un acto de nostalgia", había advertido el director del Barnasants, Marçal Girbau, en un discurso de bienvenida en el que ha recitado unos versos deEl tren pincho de Banyoles, "lo más bonito que hay, hecho de latas y cazuelas y sombreros de cura". "Hoy no podríamos hacer una canción de las deficiencias en una línea en concreto", ha añadido a propósito del desbarajuste ferroviario de enero de 2026.

Llach también se ha hecho eco del caos de Cercanías cuando ha recordado ese enero de hace cincuenta años. "Fue un momento muy importante porque salíamos de una oscuridad absoluta y, de repente, al morir el dictador bajo el peso del manto de la virgen del Pilar, nos pensamos que se abría un abanico de posibilidades. La verdad es que después de 50 años, pues las Cercanías son las Cercanías, la escuela está como la escuela, la está está como está, está la quizá es verdad aquella máxima que dice que sólo seremos luchando por poder ser. Pero si antes nos perseguían las dictaduras, ahora quieren hacer lo mismo con las democracias. Aunque sean pervertidas y muy pobres, quieren hacer lo mismo que hacían antes los dictadores. concierto, que ha terminado con los músicos y el público cantante La estaca. Al final, con el escenario vacío, el propio público ha cantado el himno nacional antes de marcharse del Palau de la Música después de más de dos horas de un recital que ha atado bastante corta la nostalgia gracias, claro, a la vigencia de algunas canciones ya la notable prestación artística de los músicos.

El final del concert d’inauguració del Barnsants 2026 al Palau de la Música, amb el públic cantant ‘L’estaca’.

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— Xavier Cervantes (@xaviercervantes.bsky.social) 28 de gener del 2026, a les 1:03
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