El PP se abalanza contra Marlaska, que dice desconocer la denuncia de agresión sexual a la Policía Nacional: "¡Dimisión!"
El ministro dice desconocer los hechos "hasta ayer", pero asegura que dimitirá si la víctima se ha sentido desprotegida
MadridGritos de dimisión, golpes en la mesa y acusaciones gruesas. Esto es lo que ha predominado este miércoles en la sesión de control en el Congreso de los Diputados, con Pedro Sánchez ausente por su viaje a la India, a raíz de la denuncia por agresión sexual contra el jefe de la Policía Nacional, cesado este martes. El PP ha puesto en el punto de mira al ministro Fernando Grande-Marlaska, al que le han reclamado que se pliegue para "tapar el caso". "No sabíamos nada y, ante la gravedad, le pedimos que renunciara", se ha defendido Marlaska en declaraciones a los medios de comunicación, después de que este martes trascendiera que un juez de Madrid ha citado a declarar como investigado el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, por una presunta agresión con penetración en una agente de menor rango.
Tras defender que le reclamaron la dimisión inmediata, Marlaska también ha explicado que apartarán de sus funciones al comisario que según la querellante la coaccionó para que no denunciara a su superior. "El gobierno ha hecho lo que tenía que hacer y Marlaska también", ha defendido la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya dentro de la sesión de control en el Congreso.
El gobierno español ha replicado así las acusaciones del PP, que han puesto en marcha temprano en X: "Si el gobierno ha tenido un presunto violador al frente de la Policía Nacional, como mínimo, desde hace un mes, y ahora se va, sólo hay una conclusión posible [...]: hasta que no ha trascendido, lo ha trascendido, Nuñez Feijóo.
Iniciado el pleno del Congreso, el PP ha ido escalando el tono cada vez más. "Delincuentes en el Consejo de Ministros y delincuentes en el partido", clamó la portavoz del PP, Esther Muñoz, que también reprochó al PSOE las presuntas tramas de corrupción que rodean al PSOE con sus dos exsecretarios de organización José Luís Ábalos y Santos Cerdán. "¿Qué hace usted todavía aquí señor Marlaska?", subió aún más el tono la portavoz adjunta, Cayetana Álvarez de Toledo: "Hay que disolverse como Convergència antes de que lo haga un juez. Sus socios ya buscan nombre, ¿cuál será el suyo? Ni socialista, ni obrero", espetó. "Mujer náuseas verlo aquí. Todo un ministro tapando una presunta violación", ha ido aún más allá el secretario general del PP, Miguel Tellado.
"Usted debe pedir perdón, es una vergüenza", ha seguido la diputada del PP Mirian Guardiola Salmerón dirigiéndose a Marlaska, y aún más duro ha sido el diputado popular Jaime de Olano: "Después de haber tapado al presunto violador y su mano derecha," no sé qué.
Marlaska amenaza con una querella
"Si se atreven, dígalo fuera del hemiciclo", les replicó el ministro, ya que dentro del hemiciclo los diputados están protegidos por la inviolabilidad parlamentaria a la hora de emitir sus discursos. "Si lo dicen fuera, les pondré una querella por calumnias", ha advertido, remarcando que desconocían todos los hechos hasta este martes. Eso sí, el ministro aseguró que dejará el cargo si la víctima cree que le falló o se sintió desprotegida en este proceso.
"Ustedes son unos inmorales", ha salido también en defensa de su compañero de gobierno el ministro Óscar Puente, a quien el PP también le ha reclamado la dimisión por los accidentes de Adamuz y de Gelida. "Nosotros sí podemos decir que conocían la denuncia contra el alcalde de Móstoles y que lo taparon", se ha vuelto Puente, en alusión a que el PP defendió su alcalde ante la denuncia por acoso de una de sus concejalas. "Si fuera una víctima me vendrían ganas de vomitar", acabó la diputada del PP Silvia Franco.