Los riesgos invisibles del Roblox: "Tengo amigas que tienen novio"
El éxito masivo del videojuego esconde riesgos de 'grooming', exposición a contenido sexual y dinámicas adictivas en menores cada vez más jóvenes
Barcelona"Tengo amigas que tienen novio o niños que entran para follar", comenta Jana, de 7 años, sobre algunos compañeros de clase que juegan en Roblox, una popular plataforma de videojuegos online que también permite a los usuarios programar y jugar a juegos creados por ellos u otros usuarios. Según el último informe de la empresa, la plataforma no deja de crecer: a finales del 2025 contaba con 144 millones de usuarios diarios, que a lo largo del año habían dedicado 78.600 millones de horas al juego. Una cifra que equivaldría a que toda la población de Catalunya (unos 8 millones de personas) hubiera estado jugando en Roblox las 24 horas del día durante más de un año entero.
Pero este éxito comercial esconde riesgos de convivencia y de seguridad. Más de 63 millones de adultos comparten a diario espacio digital con unos 50 millones de niños y niñas menores de trece años, a menudo sin barreras de control efectivas. "Roblox es una plataforma estructuralmente insegura para los niños por su diseño social y por la ausencia de sistemas sólidos de verificación de la edad, de revisión de perfiles y de supervisión de contenidos: todo el mundo puede entrar, participar, crear y compartir juegos sin apenas filtros", explica Irene Montiel, profesora del grado de criminología y del máster universitario de la ciberdelin.
El universo de Roblox –basado en personajes en forma de blogs, colores vivos y espacios aparentemente "creativos y educativos"– ha hecho que muchos padres bajen la guardia, cuando en realidad es, sobre todo, un espacio para adultos.
Un universo infantil con cifras de adulto
"Muchos niños de mi clase juegan; algunos se encuentran con compañeros y otros hablan con desconocidos", añade Jana. Crearse un perfil falso en Roblox es muy fácil y la limitación de edad, como política interna de la empresa, es inexistente: desde pequeños se puede jugar, aunque no se permite crear un perfil a menores de 5 años porque se considera que no tienen las habilidades cognitivas para utilizar la plataforma.
Una vez dado de alta se puede acceder a millones de videojuegos, comprar complementos para avatar, moverse por los diferentes entornos e interactuar con otros participantes mediante el chat. "En Roblox es muy fácil hacerse pasar por un menor o un adolescente siendo adulto para engañarles, manipularlos y solicitarles imágenes explícitas y datos personales", advierte Carmen López, catedrática en pedagogía y experta en educación familiar.
El año pasado, en Estados Unidos, se presentaron más de 24.000 denuncias en el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), el organismo que gestiona los casos sospechosos de explotación sexual infantil detectados en Roblox. "En este tipo de espacios, el intercambio de material de abuso sexual infantil tiene una probabilidad muy alta. Si además víctima y agresor se encuentran cerca físicamente, pueden llegar a producirse tentativas de encuentro, pero sobre todo lo que buscan es obtener material de abuso sexual infantil", explican fuentes del Área Central de Cibercrimen de los Mossos.
En nuestra casa, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha alertado recientemente sobre el impacto de los chats de Roblox en la salud mental de los menores. "Los niños no tienen suficientemente desarrolladas las capacidades para decir que no a ciertas peticiones ni han interiorizado estrategias para detectar el carácter pernicioso de determinados comportamientos", apunta Carmen López, autora de Pone límites, no pantallas.
Hablar con desconocidos no es un juego para niños
Es en estos entornos donde pueden surgir riesgos como el grooming: (acoso sexual online) el adulto interactúa con el menor, se gana la confianza y después le pide imágenes, vídeos o interacciones sexuales, o incluso encuentros físicos. Una investigación de Hindenburg Research y del National Center on Sexual Exploitation detectó un grupo en Roblox llamado "Adult Studios" con más de 3.300 miembros en el que, según estos informes, los usuarios intercambiaban pornografía infantil y solicitaban actos sexuales con menores. Las salas de chat que intercambiaban pornografía infantil carecían de restricciones de edad.
"Los niños no tienen conciencia del riesgo que hay cuando hablan en los chats o interactúan con personas desconocidas, no perciben que puedan dañarlos. Están disfrutando y divirtiéndose, y no son realmente conscientes de los peligros que esto puede comportar", apunta Montiel, también investigadora del grupo VICRIM de la U.
6 años: víctimas cada vez más jóvenes
"La edad de las víctimas comienza a ser extremadamente baja; estamos registrando casos de criaturas de 6, 7 y 8 años", alertan desde el Área Central de Cibercrimen de los Mossos d'Esquadra. "El problema es el desconocimiento: muchos padres piensan que es un juego, no una red social y, por tanto, no es peligroso". En España, es el videojuego preferido por niños con edades entre los 4 y los 15 años, según elestudio de Growth from Knowledge (GfK).
"Algunos amigos míos llevan años jugando en Roblox; sus padres les dejan el móvil y juegan", explica Jana, que lleva segundo de primaria. Esta dinámica es habitual, según la policía: "A menudo juegan desde el móvil de los padres y, tras intercambiar imágenes, borran las conversaciones para que los padres no se den cuenta. Casi todos los videojuegos incorporan chat y, si no se limita por configuración, se convierte en una puerta de entrada para desconocidos".
Los Robux como señuelo emocional
Esta carencia de percepción del riesgo puede empujarles a aceptar situaciones de abuso o el intercambio de imágenes sexuales a cambio de premios o monedas virtuales como los Robux. "Las monedas digitales o el intercambio de objetos virtuales se utilizan como puerta de entrada al grooming: son el anzuelo inicial del engaño, explican desde el Área Central de Cibercrimen de los Mossos d'Esquadra. En muchos casos recientes éste es el mecanismo principal para empezar la manipulación.
Les ofrecen Robux gratuitos o regalos caros –como mascotas– a cambio de material sexual o para conseguir mover la conversación hacia aplicaciones de mensajería cifrada. "Muchas veces saltan de Roblox a Telegram, WhatsApp o Discord para "hacerse más amigos" y hablar de otras cosas en privado. Esto facilita muchísimo el grooming porque se marchan de dónde se podría rastrear la conversación y entran en canales encriptados donde la detección es muy difícil", advierte Montiel. de mensajería). Este salto añade elementos a la investigación; no la hace imposible, pero sí implica más pasos hasta llegar al autor", explican fuentes del Área Central de Cibercrimen.
Dopamina, ansiedad y cerebros inmaduros
Para muchos niños conseguir un vestido o un disfraz por su avatar y diferenciarse de los demás puede convertirse en una prioridad. La economía de los Robux es gigantesca: en el 2025 los usuarios gastaron más de 4.265 millones de euros en esa moneda virtual. Esto significa que, cada día, se inyectan más de 11,6 millones de euros en ese universo.
Buena parte de los miles de millones que Roblox factura en moneda virtual se alimentan de las llamadas recompensas variables. Estos mecanismos de azar, diseñados para maximizar el tiempo de juego, pueden generar conductas adictivas en cerebros todavía en desarrollo. "Son refuerzos intermitentes que no sabes cuándo llegarán, esto produce una gran descarga de dopamina y una ansiedad constante. Hasta los 25 años no se tienen las habilidades necesarias para autorregularse, controlar impulsos, tomar decisiones, poner freno a una conducta concreta o gestionar la frustración, no es por falta de voluntad, sino por biología", detalla la pedagogía.
Algunos países como Bélgica o Países Bajos, están regulando este tipo de recompensas por considerarlas apuestas encubiertas. Al ser "variables", el niño siente la pulsión de "probarlo una vez más" para ver si finalmente sale el premio extraño, esto es lo que crea el hábito compulsivo. "Está ampliamente demostrado que el refuerzo variable es muy adictivo y difícil de eliminar por la idea equivocada de que, si se insiste, llegará la recompensa", comenta López. "Algunos menores han gastado auténticas fortunas o han sido víctimas de estafas debido a su ingenuidad", añade López.
Es el mismo principio que hay detrás del éxito de las máquinas tragaperras. La pedagoga alerta de que cuando un cerebro se acostumbra a estas recompensas, todo lo cotidiano –leer un libro, escuchar al profesor, mirar la pizarra, jugar en el parque– puede resultar aburrido.
Los agresores también utilizan otras maniobras psicológicas como la admiración o la construcción de un vínculo de confianza –a menudo porque dominan mejor la plataforma–, donde el factor clave es emocional. "En los juegos online, a diferencia de una red social, el menor toma decisiones: cómo viste el avatar o en qué sala entra. Si no tienen suficiente madurez, puede sentir que tiene el control y el poder, porque los padres no están. Esta sensación de "libertad" les hace confiar demasiado y es aquí cuando se vuelven más vulnerables a la manipulación de un adulto que les va". Mossos d'Esquadra. Se calcula que la plataforma procesa más de 50.000 mensajes cada segundo.
Roblox se define como una plataforma que permite la creación de experiencias masivas e inmersivas y hace bandera, pero se ha convertido, según los expertos, en un peligro por la falta de control. No se presenta como un videojuego, sino una plataforma que incluye 44 millones de experiencias: espacios creados por aficionados que incluyen todo tipo de temáticas: juegos para bailar, simuladores de vida (como el famoso Adopt Me!) hasta espacios de chat, conciertos virtuales o, espacios con contenido inapropiado.
De estos 44 millones de experiencias, sólo una pequeña parte (unos pocos miles) son los que tienen millones de jugadores. La gran mayoría son juegos pequeños en los que, precisamente por ser menos "públicos", el riesgo de grooming es mayor. "Sé que algunas compañeras tienen sitios donde se encuentran –dentro del juego– con desconocidos y se visten con bikinis y se dicen cosas sexuales", explica Jana.
Códigos, emojis y palabras camufladas
A raíz de las críticas por grooming y la carencia de control, Roblox ha activado recientemente varias mejoras de seguridad, como etiquetas de madurez que limitan el acceso a espacios, filtros de chat más restrictivos para los usuarios menores de 13 años –que censura insultos, números de teléfono o determinadas palabras–. Sin embargo, los expertos advierten de que es insuficiente. "Hay que establecer mecanismos eficaces de verificación de la edad y limitar el contacto entre adultos y menores. Los depredadores saben cómo saltarse estos filtros utilizando códigos o palabras clave", alerta Montiel.
Los usuarios utilizan variaciones de palabras –como escribir sexo– o emojis específicos para esquivar la seguridad de la plataforma. Precisamente, la búsqueda de Revealing the reality analizó el juego cuatro meses después de las mejoras de seguridad implementadas y alertó sobre la persistencia de espacios con contenido sexual, violento o altamente inapropiado.
Uno de los principales problemas es la proliferación de juegos "pop-up" con contenido para adultos que duran pocas horas pero que atraen a niños antes de que los algoritmos de Roblox los detecten y los cierren. Son experiencias conocidas como condos o juegos de roleplay extremo donde se permiten situaciones de violencia sádica o sexualizada. Algunos ejemplos –ya cerrados– son Boys and Girls Club Role Play, el Public Bathroom o Maternity basado en pegar palizas a mujeres embarazadas.
"Es posible que haya una ligera moderación, pero está siendo claramente inefectiva: se están colando muchísimos espacios donde hay contenido sexual y violento explícito –denuncia Montiel–. Cuando un niño juega en un contexto así, existe el riesgo de minimizar la sensación de estar haciendo un proceso mal que es porque percibe que es algo que es mal. desensibiliza hacia situaciones de violencia reales", advierte la psicóloga y criminóloga de la UOC.
El impacto psicológico: miedo, culpa y silencio
El impacto del grooming en niños es intenso y duradero. "Muchos son tan pequeños que no entienden la gravedad de lo que pasa; otros, mayores, viven con un miedo extremo a que el agresor se presente en su casa. Esto puede derivar en una polarización: o un rechazo total al juego ("no quiero jugar nunca más"), o bien, la continuidad, porque quieren conseguir objetos y están atrapados en la Cibercrimen.
Cuando hay más conciencia, el impacto psicológico puede ser devastador: "El agresor suele extorsionar a la víctima pidiéndole más contenido o amenazándola con difundir el material a su entorno. Esto sumerge al menor en un estado de miedo y ansiedad, marcado por un profundo sentimiento de culpa."
A menudo, el aislamiento del niño puede dar indicios a la familia de que algo no va bien. Otras señales de alerta, según las expertas, son el rechazo absoluto al dispositivo o la necesidad de tenerlo todo el rato; la búsqueda de intimidad, ya no juegan en el sofá, lo hacen en espacios más privados; o cambios basales: problemas para dormir, comida o regresiones e irritabilidad y nerviosismo cuando se les pide que dejen el juego.
Nunca borrar las pruebas
¿Y qué hacer si se detecta una conversación sospechosa? "Lo importante es no borrarla. Muchas veces es la primera reacción pero sin pruebas –conversaciones, perfiles, imágenes– no podemos investigar. Sin ese "punto cero", es imposible tirar del hilo y no hay carga de probatoria para el juez", alertan desde los Mossos d'Esquadra. La directriz está clara: no borrar, hablar con el niño para tener un relato y poner una denuncia de inmediato.
En casos de explotación sexual infantil, afirman desde el Área de Cibercrimen, han tenido siempre buena respuesta por parte de Roblox. "Es una empresa comprometida, son diligentes, atienden a las peticiones y tienen mecanismos de control parental internos que no todas las plataformas ofrecen. Además, cuando el autor está en el extranjero, se activan mecanismos de cooperación internacional como Interpol".
Una responsabilidad todavía pendiente
Sin embargo, la plataforma sigue rodeada de polémica. Este mes de febrero, Australia ha puesto a Roblox bajo aviso, alarmada por los informes de grooming y contenido sexual explícito, y la Unión Europea investiga si incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA) ya que le acusa de utilizar interfaces manipuladoras para retener a los niños y de no protegerlos de contenidos violentos.
Para Montiel es importante que las plataformas tomen su parte de responsabilidad. "Cuando diseñas un entorno que es inseguro, donde hay niños y sabes que también hay depredadores, tienes una responsabilidad proactiva. Necesitamos una legislación mucho más dura: si una plataforma no puede garantizar la seguridad de los menores, quizás no debería poder operar o debería enfrentar sanciones económicas tan elevadas que le salga más a cuenta invertir en seguridad, que pagar la seguridad" "ganan muchísimo dinero y el coste social y psicológico lo pagan las familias y las víctimas".
Por su parte, Carmen López defiende la necesidad de poner límites claros: "Establecer límites razonados, sensatos y saludables o prohibir lo perjudicial es nuestra responsabilidad. No es sacar libertad, es un acto de amor".