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Cultura  /  Música 27/05/2022

Amaia: "Ir a la psicóloga me ha ayudado con el proceso del disco"

Música. Publica 'Cuando no sé quién soy'

6 min

BarcelonaEl nuevo disco de Amaia es un retrato de una etapa muy delicada: aquel momento en el que no eres pequeña pero tampoco adulta del todo; en el que has conseguido aceptar que "hay cosas que nunca pasarán"; en la que la vida te espabila y tú –¿qué puedes hacer si no?– te espabilas con ella. Amaia, que ha cumplido 23 años, ya no es la niña dulce que salió de Operación Triunfo (o no solo). En su segundo álbum de estudio, Cuando no sé quién soy (Universal), la navarra ahora canta "¿Quieres ser mi amigo? Cómeme el higo" y avisa con una voz suave que, si se lo propone, puede hacerte "la vida imposible". Por cierto, al final de la conversación, el siguiente periodista que la entrevista en la novena planta de un hotel de la Diagonal le pregunta por el significado del collar que aparece en la portada del disco. "Me gustaría decirte que es de mi abuela, pero no", dice riendo esta nueva Amaia.

Volverás a tocar en el Primavera Sound [el 3 de junio], donde diste tu primer concierto fuera de OT. ¿Cómo es volver a los festivales de gran formato? Lo sientes como una fiesta de fin de la pandemia?

— Queda mal decirlo, pero la verdad es que ya ni me acuerdo de la pandemia. He hecho algunos conciertos de la gira y realmente hay bastante diferencia cuando vuelves a ver a la gente sin mascarilla. Tengo ganas de hacer un concierto con el público de pie y bailando. Además, el Primavera Sound fue la primera vez que tuve total libertad de decidirlo todo, tanto el repertorio como el tipo de concierto. Aunque entonces no tenía ninguna canción mía –eran versiones–, fue como el punto de partida de lo que hago ahora.

Abres el disco con Bienvenidos al show y la letra dice que quieres ser lo que se espera de ti y a la vez continuar siendo tú. ¿Qué piensas que se esperaba de ti en este disco y qué querías mostrar? ¿Has encontrado el equilibrio?

— Cada vez lo voy encontrando más y mejor, ese equilibrio. Me han preguntado si me quiero deshacer de la imagen de niña buena y realmente no es que me quiera deshacer, sino que al final yo ya no soy eso. De una manera natural estoy teniendo una evolución, como cualquier otra persona. Voy madurando un poco, y mi manera de hacer las cosas también va cambiando. Quiero probar cosas nuevas y, la verdad, tampoco sé deciros qué se esperaba de mí. Yo intentaba no hacer mucho caso a esas expectativas de gente a quien no pongo cara, sino centrarme más en aquello que quiero y en la opinión de los que quiero.

O sea que Amaia ya no es aquella niña buena de OT.

— Bueno, quizás sí que lo soy, pero también soy otras cosas.

Amaia Romero en una sesión de fotos por el Diari ARA

¿Qué cosas piensas que ya no vivirás nunca?

— El título también se refiere a aceptar que quizás no hay que buscar una meta y pensar que cuando lo consigas ya te habrás encontrado y serás feliz. Siempre se está un poco perdido y no pasa nada. La vida es una constante búsqueda de uno mismo.

Tus gritos justo antes del estribillo em Bienvenidos al show también recuerdan a los personajes de los vídeos de Rocío Quillahuaman, a los cuales les estalla la cabeza cuando ya no pueden más. ¿Te has sentido así durante el proceso de creación del disco?

— Sí, sí que he sentido que me estallaba la cabeza, la verdad. Creo que en todos los procesos de discos, siempre que sean largos, hay ratos de esos. Es muy difícil que lo tengas todo superclaro y que vaya todo bien. También son necesarios estos momentos negativos para avanzar y conseguir el resultado que buscas.

¿Sientes que el origen del disco fue cantar El encuentro con Alizzz ? ¿Lo conocías de antes?

— Lo conocía como productor de C. Tangana y de canciones que había hecho con otros artistas. Me escribió por Instagram y me dijo que tenía un proyecto nuevo en el que cantaría él por primera vez como artista principal. Fui al estudio y la canción me encantó. Justo coincidió que entonces yo empezaba a pensar en como hacer el siguiente disco. Fue muy natural y conectamos mucho a nivel personal y de gustos musicales.

El primer disco lo produjiste con Santi Motorizado (Él Mató a un Policía Motorizado), pero en este, aparte de Alizzz, en los créditos también hay nombres como C. Tangana, Rigoberta Bandini, Marcelo Criminal, Lucas de Confeti de Odio o Antonna de Los Punsetes. ¿Cómo cambia el resultado cuando se hace de este modo más coral?

— Yo solo había hecho un disco en mi vida y tenía 19 años. En este disco, por ejemplo, la manera de trabajar de Cristian [Quirante, el productor Alizzz] era muy diferente y la producción y la composición han ido de manera muy paralela. Al final todos son músicos que me gustan y que admiro. Para mí era un honor trabajar con ellos y alimentarme de sus dinámicas de trabajo para ir creando la mía propia. Yo sentía que quizás no tenía una manera de trabajar definida.

Algunas de las canciones de ruptura del disco, como puede ser La vida imposible, no suenan tanto a lamento, sino que tienen la energía de enviar a alguien freír espárragos.

— Sí, totalmente. En este disco ha sido muy intencionado escribir letras con algo más de despecho. Al final yo también tengo este sentimiento muchas veces, como cualquier otra persona. Por ejemplo, con La vida imposible me gustaba mucho el contraste de la letra con el sonido, que es lo más dulce y especial. Y también está La canción que no quiero cantarte, que si lo tuviera que definir con una palabra sería divertida. La música para mí no tiene por qué tener siempre un mensaje muy profundo o serio. También puedes hacer una canción un poco en broma.

Precisamente esta última la cantas con Aitana [compañera de promoción a OT], pero ella sólo sale en el videoclip en forma de perfume…

— La idea del perfume fue mía. Al final fue imposible cuadrar agendas porque el disco salía el 13 de mayo. Por eso Aitana no sale, pero yo quería que su imagen estuviera representada de alguna manera, de allí la colonia. Me pareció divertido.

¿Y huele bien?

— Sí, me la puse aquel día y olía muy bien.

¿Intentas pensar menos en la idea del amor romántico a la hora de escribir las canciones?

— Bueno, tampoco es que me lo plantee mucho. Inevitablemente he transmitido como me he estado sintiendo hasta que ha salido el disco. 

En La persona parece que cantes a una amiga que pasa por un mal momento, o incluso a ti misma. ¿Por qué te pareció importante introducir la salud mental en el disco?

— Me parece importantísimo, porque es una cosa que nos pasa a todos. Si te pones enfermo o te rompes una pierna, vas al médico. Es lo mismo aunque no sea visible físicamente. Se tiene que visibilizar, porque no es nada extraño ni excepcional. Es muy normal y no pasa nada si vas al psicólogo, a todos nos pasa.

¿Crees que el hecho que empezaras a ir a terapia también ha influido en tu música?

— Sí, me ha ayudado muy sobre todo a conectar conmigo misma. Desde que empecé a ir a la psicóloga empecé a hacer muchas cosas sola, tan simples como ir un día al cine sola. Hubo una temporada que me cogía un billete de tren de cercanías desde Barcelona e iba aleatoriamente a algún pueblo. Elegía un poco porque sí, llegaba y daba un paseo. Esto también me ha ayudado bastante en el proceso del disco.

¿Tienes alguno otro remedio para cuando te sientes baja de ánimos?

— Según lo que me pida el cuerpo aquel momento. Comparto piso con una amiga de toda la vida, y vivir con ella me ayuda mucho. También hablar con los amigos y estar con gente que quiero y sentirme en familia. Lo mejor es no pasar estos momentos sola.

Has dicho que Marisol es una de tus referentes. Pudiste cantar en su homenaje en los Goya y conocerla. ¿Por qué crees que es importante reivindicar su figura, sobre todo desde las generaciones más jóvenes?

— Actuar cuando le dieron Goya de Honor fue un regalo increíble. Es una cosa que no podré olvidar nunca, y conocerla también fue increíble. Fue una manera de conectar con mi yo de pequeña y con mi infancia, porque yo empecé a cantar por ella. Su figura me parece un ejemplo de todo, es una gran influencia. Me encanta, soy muy fan.

Una de las frases míticas que dijo Marisol [hay hasta camisetas] es “Soy una obrera de la cultura”. ¿Te sientes identificada?

— Sí que me identifico.

Ella optó por huir de la exposición pública. ¿Te imaginas haciendo algo pareciendo en algún momento y dejando el foco?

— Realmente creo que no es comparable con lo que he vivido yo. Para ella fue toda su vida y durante muchísimos años. Lo que me pasó a mí fue a raíz de Operación Triunfo, que tuve mucha exposición, pero se ha ido relajando. Ahora mismo no me siento angustiada, ni que se me explote, ni mucho menos. Tengo toda la libertad del mundo para hacer lo que quiera, tanto artísticamente como a todos los niveles. Ahora estoy muy bien, pero de aquí unos años nunca se sabe.

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