Jaume Viñas: "El dolor de mi abuela no lo entiendo, pero ella lo vivió"
La Biblioteca acoge el estreno de 'El alba', una gran historia familiar sobre los silencios de la Guerra Civil dirigida por Oriol Broggi
BarcelonaHace diez años, un revés impactó en la familia del dramaturgo, director y actor Jaume Viñas (Barcelona, 1987). A raíz de aquella sacudida, tíos, hermanos y primos comenzaron a hacer una serie de comidas y cenas familiares en las que, de repente, todo el mundo se abría a hablar de cosas que antes se habían mantenido en la sombra. "Con mi hermana nos dimos cuenta de que nuestras dos abuelas habían sufrido mucho", explica Viñas. Aquella experiencia sembró la semilla de L'albada, el espectáculo más ambicioso del dramaturgo, que se representará del 25 de junio al 30 de julio en la Biblioteca de Catalunya bajo la dirección de Oriol Broggi y dentro del festival Grec. Con una cuarentena de personajes, el montaje atraviesa tres generaciones y es una gran historia familiar que se adentra en los silencios, la memoria y el legado derivados de la Guerra Civil. Viñas prefiere no explicar la naturaleza del revés familiar para no revelar el final del espectáculo.
La obra arranca en 1992 y orbita alrededor de Alba (Clara Mir), una estudiante universitaria que busca sus orígenes. La búsqueda la obligará a mirar atrás, a sumergirse en el laberinto burocrático del Archivo de Salamanca y a desenterrar las experiencias de dos mujeres —la Natàlia (Cristina Arenas / Noël Olivé) y la Maruja (Maria Ribera)— que sufrieron la guerra en carne propia y que han intentado olvidarla. Ellas son las grandes heroínas de la historia: la Natàlia combatió como miliciana y renunció a los sueños de juventud para alcanzar una estabilidad familiar, y la Maruja perdió el futuro que anhelaba por culpa del conflicto. "Mi abuelo tenía un secreto y mi abuela lo sabía. Durante muchos años, ella tuvo aquella pena dentro y siguió adelante. El dolor de mi abuela no lo entiendo, pero ella lo vivió", dice Viñas.
Justamente esta incomprensión ha sido uno de los motores que ha llevado al dramaturgo a escribir L'albada. "Nuestros abuelos casi no hablaron de la guerra a sus hijos. Los padres, a nosotros, tampoco nos han hablado. De alguna manera, todos hemos mirado hacia otro lado. Hasta que han sido los nietos los que han ido a buscar a los abuelos y les han hecho preguntas, y en muchos casos ellos han respondido. En mi caso, sin embargo, este espacio no lo tuve porque mi abuela murió antes de que yo naciera", señala Viñas. A pesar del eco vivencial que le dio el primer impulso a la hora de escribir, L'albada no es un espectáculo de autoficción ni refleja la historia familiar del dramaturgo, sino que bebe de una investigación histórica y también de las experiencias en dos montajes anteriores: Diari d'una miliciana (2015), en que Viñas formaba parte del reparto, y Las trece (2024), que él mismo escribió y dirigió en Dau al Sec. El dramaturgo es autor también de espectáculos como Un sogre de lloguer (2024, junto con Susanna Garachana) y Tot l'any pot ser Nadal (2023) y ha hecho la versión de La filla del mar (2021, junto con Marc Vilavella).
Desenterrar la memòria
La aventura de Alba va adelante y atrás en el tiempo, poniendo el foco en tres grandes momentos de la historia reciente: la Guerra Civil, el franquismo de los años 60 y las Olimpiadas. La acción transcurre en Barcelona, pero también en Girona y en Badalona, y salta de un bando a otro de la guerra para exponer las implicaciones, las decisiones y las traiciones de ambos. "La sociedad está dividida entre los que quieren mirar atrás y los que no quieren hacerlo, sean de derechas o de izquierdas. Tampoco hay una maquinaria social que se haya puesto de verdad a desenterrar la memoria, y todo ello hace que cuando alguien como Alba quiere averiguar cosas, se topa con una burocracia que le impide avanzar. Los personajes están en una incertidumbre constante, y el hecho de no saber es mucho más angustioso que llegar a la verdad", reflexiona Viñas.
Una de las grandes influencias de El alba, con ecos evidentes, es Incendios, de Wajdi Mouawad. El escritor libanés ha sido un fuerte referente para Viñas, especialmente a la hora de explorar temas como los secretos familiares y el impacto de las guerras, pero él ha procurado buscar una voz propia para explicar esta historia. "No puedo escribir como lo hace Wajdi, que es increíble. He hecho mi historia y la he explicado a mi manera. Primero la tenía estructurada de forma cronológica, pero no funcionaba, porque la memoria no es lineal. Entonces decidí desordenarla para que también entrase en el espectador de una forma más emocional", subraya el dramaturgo, que escribió la obra en 28 días, de una tirada. "Fue un proceso muy intenso, de los más maravillosos que he hecho. Recuerdo estar encerrado en la habitación solo en enero, sin poder parar de escribir", explica.
La guinda del pastel le llegó cuando Oriol Broggi no solo aceptó dirigir la obra, sino que también accedió a otorgar a Viñas un papel en la obra: hará de Guillermo, un joven que acompaña a Alba en la búsqueda y que también tiene un tema identitario pendiente de resolver. "Me apetecía mucho vivir el espectáculo desde dentro, como actor. La compañía me ha hecho un voto de confianza extraordinario —afirma el dramaturgo—. De repente, diez años después de todo aquello, poder sentir la compañía diciendo el texto es mágico".