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Generalitat de Catalunya

Una barca cien por cien de cemento que flota como si nada

En la masía Cal Sinén se explica la historia del estanque de Ivars y Vila-sana, que desapareció durante el franquismo

Una barca de cemento
06/08/2026 - 08:01 h.
4 min

Harto de que le cogieran la barca y la dejaran abandonada al otro lado del lago, su propietario puso en práctica un sistema antirrobo: le hizo un agujero, que tapaba con un tapón cuando navegaba, y que se llevaba a casa. Y dejaba la barca llena de mucha agua a la orilla del lago. En el estanque de Ivars, las barcas de cemento eran iguales que las de madera. La explicación es muy sencilla: se construían con un molde de yeso hecho de una barca de madera. Me lo explica Eduard Ribes, guía del estanque de Ivars y Vila-sana, al lado de una de estas barcas. Es la joya de Cal Sinén, antigua masía de 1910 situada junto al estanque, que se ha rehecho –con las paredes exteriores de tapia– y ahora acoge un centro de información que explica, con textos e imágenes, un montón de historias del estanque, de antes y de ahora. Tiempo atrás albergaba cazadores."Las barcas de cemento eran las preferidas por los cazadores. Como son más pesadas que las de madera, cuando disparaban la escopeta se movían menos; y suerte que era así, porque la línea de flotación es alta", me explica Eduard, que pasa ratos sacando del lago tortugas de Florida, "animales de compañía" que muchos, cansados de tener que cuidarlas, las han "lanzado". Son especies invasoras, que engullen sapos, ranas, serpientes... También saca cangrejos de río americanos, que eliminan los cangrejos europeos (sí, los cangrejos europeos –y tantas otras cosas– se sienten acosados por los americanos). Junto a la barca hay una larga caña que se utilizaba para pescar anguilas. La anguila era el pez más abundante en el antiguo estanque (digo "antiguo" porque no existió durante un buen puñado de años; más adelante lo explico). Era famosísimo y exquisito el arroz con pollo y anguilas. La anguila se comercializaba por los pueblos de alrededor e incluso se enviaba en tren hasta el País Vasco.El lago acogía muchas actividades de los habitantes de los pueblos del entorno y de más allá. En el siglo XIX y en la primera mitad del XX, cazadores, aristócratas y políticos iban en tren hasta Bellpuig o Mollerussa, desde donde en carro eran conducidos hasta el estanque; los barqueros los llevaban por el estanque para cazar patos y fochas. Los días de buen tiempo, el estanque era un lugar de encuentro muy concurrido. Había una playita con casetas que hacían de vestuarios. Era la playa interior de Cataluña. También era tradicióndar una vuelta en barca por el estanque el día de la boda. Sí, era un lugar de citas románticas, para besarse o hacer deporte (remo). Era una zona de caza y de pesca muy apreciada. Ahora está prohibido, cazar y pescar. Me lo explica Eduard cuando iniciamos un paseo por la orilla del estanque. La imagen de las cañas inclinadas por la brisa –todas a la vez, como el arco de los violines de una orquesta sinfónica–, acompañada de la banda sonora de una bandada de pájaros, nos invita a detenernos un rato.Justo después de la Guerra Civil se iniciaron los trámites para desecar el estanque. Las obras las hizo entre los años 1948 y 1951 una empresa favorable al régimen, claro está. Gran parte de la población estaba en contra. Pero entonces, casi nadie tenía ni voto ni voz. El motivo real de la desecación del lago era la especulación –aunque el motivo que públicamente se decía era que el lago era un nido de paludismo–. Una vez desecado, hicieron venir gente de Valencia y del Delta del Ebro para cultivar arroz. Pero no acabó de funcionar.En 1976 surgió la primera propuesta de recuperación del estanque en Natura, ús o abús? Llibre blanc de la gestió de la natura als Països Catalans. "Tuvimos el apoyo de Jordi Sargatal, el impulsor de la protección de los Aiguamolls de l'Empordà. Había una voluntad popular de recuperar el estanque. De casi todos, pero no todos. Algunos campesinos temían que los pájaros se comieran la cosecha", explica Eduard. En 2005 se empezó a inundar con agua que procedía de un molino y después del canal de Urgel. El retorno del agua a las tierras del estanque provocó una explosión de vida. En un abrir y cerrar de ojos aparecieron aves acuáticas, aprovechando que había grandes charcos de poca profundidad. Rápidamente, se añadieron otros animales: peces, anfibios, reptiles y mamíferos."El estanque de Ivars recibe entre 70.000 y 100.000 visitantes al año", asegura Eduard. "¿Y cómo lo sabéis?". "Tenemos unos contadores". También cuentan los pájaros: se han visto 276 especies de pájaros diferentes. Una de las aves acuáticas más preciadas es el pájaro mosquitero, un pequeño gorrión con la cola relativamente larga. Por todo ello, este es un lugar de turismo ornitológico de primer orden, un oasis de aves acuáticas residentes y migratorias. Subimos a un mirador. Eduard me deja los prismáticos. ¡Qué montón de pájaros variados tengo a la vista! "Muchas aves de paso acaban quedándose porque aquí encuentran su hábitat ideal", me dice Eduard. PÁJAROS PINTADOS EN LAS FACHADAS DE IVARS D'URGELLAntes Vila-sana se llamaba Utxafava. Pero cogió mala fama debido a que algunos de sus habitantes enfermaban de paludismo. Por eso, surgió la idea de rebautizar el pueblo y pasó a llamarse Vila-sana. Todavía ronda esta expresión en la zona: "Parece que vengas de Utxafava", que quiere decir "Parece que estés enfermo".Por cierto, ¿a qué mente sana se le ocurrió poner guion a Vila-sana? Es totalmente innecesario.Un elemento patrimonial de mucho interés cerca del estanque se encuentra en Ivars y en Vallverd. En diversas fachadas de estos lugares hay un montón de aves pintadas, con mucho detalle, de un tamaño mucho mayor que las aves reales. Se trata de una iniciativa del artista alemán Swen Schmitz.

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