El Barça de baloncesto: 100 años y una oportunidad histórica
Tres temporadas sin títulos y una década acumulando pérdidas abren diversos debates en torno a la sección
BarcelonaEl Barça de baloncesto ha celebrado su centenario este 24 de agosto. La última temporada ha dejado más dudas que alegrías. Por eso en los despachos se ha puesto en marcha una profunda remodelación de la plantilla y del proyecto. Durante este verano, una decena de jugadores han acabado contrato o han puesto punto final a su etapa en el club. Nico Laprovittola, Tomás Satoransky o Willy Hernangómez encabezan una lista de salidas que simboliza el fin de un ciclo. A ellos se añaden jóvenes con proyección como Dani González o Nikola Kusturica, que también podría continuar su carrera en Estados Unidos. La revolución, sin embargo, no se limita a la plantilla, que será prácticamente nueva: solo sobreviven Joel Parra, Juan Núñez, Kevin Punter y Darío Brizuela. También ha afectado a la dirección deportiva y al banquillo, con Xevi Pujol y Aleksander Sekulic como caras nuevas. Los cambios beben de una evidencia: el modelo actual no ha mantenido al Barça entre los grandes dominadores del baloncesto europeo.
Ahora bien, el problema va mucho más allá de los nombres propios. ¿Qué necesita realmente el Barça para volver a competir por la Euroliga? ¿Es una cuestión de presupuesto? ¿Ha fallado el modelo de formación? ¿O es la actual estructura de la competición europea la que ha dejado atrás a clubes que continúan dependiendo casi exclusivamente de los recursos que aporta su entidad? Mientras la Euroliga evoluciona hacia un modelo cada vez más cercano al de las franquicias norteamericanas, el Barça afronta un debate de fondo: ¿basta con tomar decisiones deportivas?
Falta de personal ejecutivo
Nacho Rodríguez, mánager de gestión del Barça de baloncesto entre 2017 y 2021, identifica uno de los principales problemas en los despachos. "No hay gente que trabaje para generar ingresos", explica en conversación con el ARA. Según Rodríguez, la sección continúa funcionando con una estructura muy reducida —"entre tres y cuatro personas"— sin departamentos propios de recursos humanos, servicios jurídicos o captación de patrocinios. Esta falta de recursos, asegura, también tiene consecuencias deportivas: "Los contratos llegan tarde", afirma, lo que dificulta cerrar determinadas incorporaciones.
La crítica no se limita a la dimensión del equipo gestor. Rodríguez se pregunta por qué el Palau Blaugrana no explota comercialmente muchos de sus activos. "¿Cómo es que no hay patrocinios en el círculo central, en la línea de tiro libre, en la base de las canastas, en la camiseta o incluso en el nombre del equipo?", se pregunta, recordando etapas con patrocinadores principales como Winterthur, AXA, Regal o Lassa.
El exdirectivo responsable de la sección azulgrana, Joan Bladé, reitera al ARA que la cuestión directiva no es el punto principal de la crisis. Para Bladé, todo pide tener un doble liderazgo fuerte en la sección, tanto en el banquillo como en el vestuario, y pone como ejemplo los casos de Sarunas Jasikevicius y Nikola Mirotic, entrenador y capitán respectivamente del último plantel azulgrana con un liderazgo fuerte. Encontrar dos piezas así, explica el exresponsable del baloncesto, "no es fácil, y cuando se encuentra, se debe conservar".
Diez años de pérdidas estructurales
Las memorias económicas del Barça dibujan un panorama claro. Durante los últimos diez años, la sección de baloncesto no ha presentado ningún presupuesto con previsión de beneficios. Las pérdidas siempre se han movido entre los 13 y los 32 millones de euros.