Fútbol - Copa del Rey

El Barça se clasifica ante un rival de 'Primera'

Ferran Torres y Lamine Yamal, en el último minuto, protagonistas de un triunfo ante un Racing muy batallador (0-2)

Dani Olmo, en acción contra el Racing
15/01/2026
4 min

El Barça, a diferencia del Real Madrid, está ya en los cuartos de final de la Copa del Rey. El Racing, un equipo trabajadísimo por José Alberto López, demostró por qué es el líder de Segunda División y un claro candidato a volver a Primera. El conjunto cántabro, impulsado por su afición, plantó batalla a un equipo azulgrana con rotaciones que tuvo que ponerse la rana de trabajo para superar a un buen rival (0-2). Tras una primera parte en la que los locales tejieron una telaraña defensiva tan solidaria como difícil de desactivar, el Barça salió del túnel de vestuarios con una marcha más que sirvió para que Ferran Torres, con un gran gol fabricado por Fermín, encarrilara una suave eliminatoria.

El partido comenzó con 15 minutos de retraso por problemas de seguridad en los accesos. Un déjà-vu de lo ocurrido en Guadalajara, en la anterior eliminatoria. Y el Racing ya demostró en un buen inicio que el partido no sería ni mucho menos fácil para los de Hansi Flick. Sólo habían pasado dos minutos y Joan Garcia ya tuvo que despejar un balón que se había envenenado tras rebotar a Gerard Martín. La primera jugada con cara y ojos del Barça llegó en el minuto siete. Una carrera de Kounde, desdoblando a Lamine Yamal, sirvió para que el francés sirviera un centro en el corazón del área que la defensa rechazó con acierto cuando los azulgranas conseguían haber cargado el área, con Dani Olmo buscando el remate.

El Barça empezó a engrasar la maquinaria y el dominio empezó a decantarse hacia el lado azulgrana. Pero era un dominio estéril: faltaba la claridad que suele aportar un futbolista con un talento único como Pedri. Los azulgranas no jugaban mal, pero no conseguían encontrar rendijas ante el bloque bajo del Racing. José Alberto, técnico de los cántabros, dibujó sobre el césped un entramado defensivo muy bien organizado y ejecutado con acierto gracias a unos futbolistas solidarios y esforzados, acompañados por el apoyo constante de su afición. Los locales no dejaban de ser una amenaza a la contra. Conseguían intimidar a los azulgranas catapultados por la velocidad y la insistencia de Suleimán, Arana y Guliashvili. Era más una amenaza que un peligro claro, un fantasma que le recordaba al Barça que no vale distraerse. Se llegaría al descanso sin goles. La última ocasión clara de los de Flick fue un disparo de tuerca, que salió desviado, de Marc Bernal.

Fermín y Ferran hacen lo más difícil

La segunda mitad empezó con jolgorio. Ekzieta dio un buen paro a un remate cruzado de Rashford, que había aprovechado un caramelo en el espacio de Lamine Yamal. El siguiente en probarlo fue el propio Lamine Yamal, que se topó de nuevo con una buena respuesta del portero navarro. El Barça salió en la reanudación dispuesto a hacer lo que el guión del partido le preguntaba si quería acabarle con final feliz: acelerar la circulación del balón. Los azulgranas también mordían más la salida de balón rival. Hacía falta el gol, el descorazonador necesario para deshacer el fortín de cemento armado de los locales. Mantilla salvó casi bajo palos un centro endemoniado de Lamine Yamal, que a continuación aprovechó el córner para intentar un gol olímpico. El astro azulgrana quería empezar a resolver la eliminatoria y los de Flick no tardarían en conseguirlo.

Fermín, que apenas hacía un puñado de minutos que había entrado en el partido sustituyendo a Bernal, filtró un pase muy preciso, de aquellos que deberían medirse con escuadra y cartabón. Ferran Torres, que detecta deliciosamente los espacios, la convirtió en un gran gol después de fintar al portero y enviar el balón al fondo de la red. Sería la última acción del valenciano en el partido, que no había tenido una empresa fácil ante la férrea defensa de los cántabros pero que hizo lo difícil: empezar el marcador. Flick sacó las patumas a escena: Raphinha, Pedri y Lewandowski saltaban al césped del Sardinero para sellar la eliminatoria. El Racing, orgulloso, alentado por su afición, que se desgañitaba en las gradas, dio un paso adelante y salió de la cueva con criterio.

Suleimán, tras un descuido de Gerard, fue el primero en intentar la reacción local, pero Kounde taponó con su disparo. Con el Racing obligado a adelantar filas, el Barça tenía más espacio para hacer correr el balón y buscar las cosquillas a su rival, pero no salía adelante. El partido no estaba ni mucho menos liquidado con el 0-1: aún quedaban 25 minutos por jugar y los locales demostraron por qué son el líder de Segunda y plantaron cara, y duro. Lozano, en fuera de juego, vio portería. La acción no valió, pero fue un claro aviso para navegantes. De hecho, los locales volvieron a marcar, pero la acción fue de nuevo invalidada por fuera de juego. Lozano tuvo una clarísima ya en el añadido, pero se equivocó y chutó potente, pero muy centrado, y se topó con Joan. Con los cántabros volcados en el ataque, Lamine Yamal liquidó el triunfo a la contra. Con orgullo, el Racing cayó frente a un Barça que ya está algo más cerca de revalidar el título de campeón de la Copa.

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