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Fútbol

Un poco de magia y un poco de sufrimiento para seguir líderes

El equipo de Flick se impone en Las Palmas en un partido feo decidido por un gran gol de Dani Olmo y sentenciado por Ferran (0-2)

La alegría del Barça después del 0-1
22/02/2025
4 min
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BarcelonaToca abrocharse el cinturón de seguridad, que el final de temporada será para recordar. El Barça defendió la primera posición conquistada hace apenas una semana con un sufrido triunfo en el campo de Las Palmas, un equipo que últimamente se ha especializado en darle la coz a los azulgranas. Como ya ocurrió contra el Alavés, tocó ganar sin agradar. De hecho, el partido fue aún más feo, hasta que Lamine Yamal y Dani Olmo dijeron bastante después de una hora gris, oscura, desesperante. Entre ambos pusieron luz al partido, iluminando el camino de un Barça que podrá seguir girando la cabeza para ver detrás a sus adversarios, después de haber sentenciado el partido gracias a un gol de Ferran hacia el final del encuentro.

No fue fácil, no. Como si fuera uno de esos cómics para niños en los que al superhéroe le muestran la kriptonita que le quita la magia, el Barça fue demasiado previsible durante una hora, en la que se hacía un harto de perder balones. Pero Flick había hecho un buen diagnóstico entregando el mando del partido a Olmo, el encargado de cambiarlo todo con un gol de gran valor. De aquellos que deciden títulos, tal vez. No será apto para cardíacos, este fin de temporada. Unos quieren celebrar el título en Canaletes, otros en la Cibeles vestida de blanco y unos terceros en la fuente de Neptuno de Madrid. Tres equipos con tres estilos luchando por el mismo premio. Cuando Flick acababa de dar las órdenes a sus jugadores ya sabía que el Atlético no había fallado en el campo del Valencia. Si al aterrizar en Las Palmas el Barça era líder, al salir al terreno de juego ya no. No se podía fallar, en esa ruleta rusa en la que se ha convertido el campeonato de Liga.

Y nunca es fácil, jugar en Gran Canaria. Un estadio grande y algo extraño, un rival de los que se enganchan como una garrapata y un viaje bastante largo. Los canarios ya habían sorprendido en el estadio de Montjuïc y, durante buena parte del partido, fueron minando la moral de un Barça que no lograba sentirse cómodo. Hansi Flick había optado por Eric Garcia y Cubarsí de centrales para asegurar buena salida de balón e intentar controlar a McBurnie, el delantero de Leeds alto como un san Pablo que parece un turista británico que pasa unos días en Gran Canaria intentando no sufrir una insolación. Y unió los golpes que dio, McBurnie. Enfrente, Fermín y Casadó volvían al equipo inicial, pero acabaron atrapados en la telaraña del equipo local. El Barça no conseguía quitarse de encima a un rival físico e intentos, de los que te siguen en todas partes, sin dejar espacios. Raphinha era una sombra, Lewandowski no tocaba la pelota y Lamine Yamal vivía rodeado de personas vestidas de amarillo. Es la vida que les toca a las grandes estrellas, tener más de un jugador pendiente de ti.

Cada pérdida de balón permitía a Las Palmas salir corriendo con cierto acierto. Moleiro, que da continuidad a la gran escuela de jugadores canarios talentosos de la que han formado parte los Valerón, Silva, Pedro o Pedri, hacía de las suyas por la banda de Kounde. Pero de ocasiones claras, pocas, más allá de un disparo que no supo atrapar a Szczesny al inicio del partido. El barcelonismo sufrió un susto, el polaco no. Es el hombre más tranquilo del mundo, acierte o falle.

Flick se iba poniendo nervioso viendo cómo el Barça no conseguía encontrar la salida del laberinto local. Los azulgranas iban dando vueltas, intentando encontrar el camino hacia la portería defendida por un viejo conocido, Cillessen. Jugar contra Las Palmas es algo como un encuentro de viejos alumnos en el que van apareciendo caras que fueron compañeros y tenías medio olvidadas, como el portero neerlandés, Sandro o Mika Mármol. Pero ellos sí que te recuerdan. Y tienen ganas de bajarte a la tierra. Los canarios estaban humanizando a un Barça que parecía demasiado mediocre en el descanso, sin conseguir moverse en torno a un Pedri que el día que volvía a lo que había sido su casa no tenía el día. Cuando los jugadores se fueron al vestuario, todo el mundo sabía que en la segunda parte Dani Olmo sería sobre el terreno de juego. Hacía falta su capacidad para entrar hasta el área, para dar asistencia y poner algo de orden. El sacrificado era Fermín.

Y el Barça mejoró, con el cambio. Dani Olmo sabe moverse muy bien por medio del campo, arriba y abajo, sin pagar peaje. Tras avisar con dos internadas, en el minuto 60 dio el balón a Lamine Yamal, con el que se entiende con una mirada. Una vez el maresme la recibía, Olmo ya atacaba el corazón del área rival, donde recibió el balón de vuelta, dio dos golpes de cadera y envió el balón a la escuadra. En un partido gris, un instante de luz. La calidad de dos jóvenes formados en La Masia pero que han seguido caminos diferentes apareciendo para romper el corazón de un rival que cada vez se iba haciendo más pequeño. El Barça intentaría marcar el segundo, en un día en el que Lewandowski hizo poca cosa, para evitar sustos. No lo conseguía, así que tocó terminar el partido defendiendo centros, disparos lejanos y llevándose un susto cuyas manos de Eric eran penalti, pero por suerte antes había un fuera de juego. Al final, llegó la venganza catalana del partido de ida con el gol de Ferran en los últimos segundos de partido. Venganza y liderazgo. Un buen botín en un partido flojo. Uno de esos partidos donde se puede perder un título, en caso de pinchar. No fue el caso.

Las Palmas 0-2 FC Barcelona

  • Las Palmas: Cillessen, Viti Rozada (Pezzolesi, 84'), Alex Suárez, Mika Mármol, Alex Muñoz, Dario Essugo (Campaña, 65'), Sandro Ramirez, Javi Muñoz, Stefan Bajetic (Benito, 84'), Alberto Moleiro (Manu Fuster, ). Entrenador: Diego Martínez.
  • FC Barcelona: Wojciech Szczęsny, Jules Kounde, Pau Cubarsí, Eric Garcia, Alejandro Balde, Marc Casadó, Pedri (De Jong, 84'), Fermín López (Dani Olmo, 46'), Lamine Yamal (Ferran Torres, 84'), Robert Lewandowski y Ra. Entrenador: Hansi Flick.
  • Goles: 0-1 Dani Olmo (61') y 0-2 Ferran Torres (94').
  • Árbitros: Adrián Cordero Vega (Comité Cántabro) y Carlos del Cerro Grande (Comité Madrileño) en el VAR.
  • Tarjetas amarillas: Álex Suárez (79'), De Jong (82').
  • Tarjetas rojas: Ninguna.
  • Estadio: Gran Canaria, 31.000 espectadores.
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