Quien es Òscar Playà, el consejero delegado de la nueva Cercanías Cataluña
La presidencia de la nueva empresa mixta, que se constituye esta semana, será para la consejera Sílvia Paneque
BarcelonaFaltaban por conocer los nombres de los protagonistas y hoy se han hecho públicos. Òscar Playà, el hasta ahora director de la red del metro de Barcelona (TMB) será el nuevo consejero delegado de Cercanías Cataluña, la nueva empresa que tomará el traspaso de Cercanías. Así lo han explicado el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, que este lunes por la mañana han escenificado la constitución formal de la nueva empresa, que también se firmará ante notario esta misma semana.
La presidencia de la nueva Cercanías Catalunya también será catalana, y recaerá en la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. Éstos son, pues, los dos nombres que estarán al frente del consejo de administración de esta empresa mixta (formada por la Generalitat y Renfe, es decir, el Estado) y que tiene el mandato de operar –y mejorar– a partir de ahora los servicios tanto de Cercanías como de los Regionales. Fuentes de Territori dijeron que Playà "era la mejor opción" por su experiencia de más de 20 años "liderando organizaciones complejas" y por su "amplio conocimiento del mundo ferroviario". Desde 2021 Playà ejercía como director general de la red de metro de TMB. Antes también había trabajado en la ATM como director de la T-movilidad ya partir de ahora, según apuntan desde Govern, se irá "involucrando en la gestión y dirección de la empresa".
Quien es quien en el consejo de administración de la nueva Cercanías
Aparte del liderazgo de Paneque y Playà, por parte de la Generalitat también formarán parte del consejo de administración de Cercanías Cataluña el comisionado para el traspaso, Pere Macias; Marc Sanglas, ex secretario de Movilidad e Infraestructuras con el gobierno de ERC, y Teresa Torres, ex responsable financiera de Renfe. Por parte de Renfe, las cuatro sillas del consejo de administración las ocuparán actuales directivos de Renfe y una representante de los trabajadores. De la dirección estará Marta Torralvo, directora financiera; Miguel Ángel Vicente Calado, director general de Renfe Viajeros, y Luis Manuel Suárez, actual director general de Renfe Ingeniería y Mantenimiento. La cuarta silla será para Raquel González, de CCOO, que ocupará el puesto que se prometió durante las negociaciones a los trabajadores, que tendrá un turno rotativo de forma anual entre los distintos sindicatos de Renfe.
El de hoy es un nuevo paso adelante que llega después de un año de preparativos. La nueva empresa está participada en un 50,1% por Renfe y un 49,9% por la Generalitat. Para compensar este punto, en los estatutos se había decidido que la gobernanza (presidencia y dirección general del consejo de administración) serían catalanas: es decir, que la toma de decisiones recaería sobre la Generalitat. La formación de esta empresa y el traspaso ferroviario era uno de los puntos de los acuerdos con ERC para investir a presidentes Pedro Sánchez y Salvador Illa.
Isla: "No es un cambio de nombre, es un cambio de paradigma"
Durante el acto de firma de constitución de la nueva empresa, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha recordado que el traspaso no es un trabajo fácil y ha añadido que seguro que "acercar la gestión al territorio" mejorará las incidencias. "Al mismo tiempo, el acuerdo permite mantener los estándar de seguridad y coordinación con el sistema español y la protección absoluta de los derechos laborales de los trabajadores", que seguirán con el convenio de Renfe, matizó Puente. El presidente Illa ha asegurado que la nueva empresa "no es un cambio de nombre, es un cambio de paradigma" y ha sacado pecho: "Era uno de los retos más complejos que teníamos sobre la mesa y aquí es donde se mide la voluntad de un gobierno", ha dicho.
Tanto Puente como Illa han admitido, sin embargo, que la mejora general en Cercanías no sólo depende de la gestión, sino también de la llegada de los nuevos trenes para sustituir la flota anticuada que hay ahora en Catalunya y de las inversiones para mejorar las infraestructuras. Ambos mandatarios han agradecido también el impulso de Esquerra Republicana por sacar adelante el acuerdo. Desde Renfe, el portavoz en Catalunya, Antonio Carmona, aseguró que la operadora española entiende esta operación institucional "como un beneficio para los ciudadanos". "Desde Renfe aportaremos la experiencia y la continuidad del servicio y lo haremos siempre en un marco de colaboración y siguiendo los acuerdos con los trabajadores", ha dicho Carmona.
El traspaso: notario, inventario y puesta en marcha
¿Y qué va a pasar a partir de ahora? ¿Qué hará la nueva empresa? La compañía debe constituirse ante el notario esta misma semana y, según fuentes del comisionado para el traspaso, debería recibir el inventario realizado por Renfe antes de 30 días. Se trata del listado de todas las cosas que se traspasan, y es necesario para saber cómo prestar el servicio. Después será necesario conseguir todos los certificados de seguridad y los permisos necesarios para operar. Éste será el trabajo principal durante este 2026: conseguir el visto bueno de la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria.
Al mismo tiempo, el nuevo consejero delegado, Òscar Playà, deberá ir "introduciéndose" dentro de la empresa y tomar las riendas. Así, todo indica que Playà irá asumiendo el rol de dirección que hasta ahora desempeñaba el director operativo de Cercanías, Josep Enric García Alemany. "La constitución de la empresa no es una carcasa burocrática vacía", subrayan desde el Govern.
Uno de los primeros documentos que aprobará el consejo de administración es el plan estratégico (que contendrá los presupuestos) y un plan de acción. Fuentes del consejo apuntan a que "en los próximos meses" también se negociarán términos económicos del traspaso y se dará el detalle del modelo de traspaso que se ha seguido con la primera línea, la R1. Desde que se firmó el acuerdo, la Generalitat ya ha ingresado 745 millones de euros, un dinero que "servirá para ofrecer los servicios prestados y pagar obligaciones". El plan de Cercanías ya contempla actuaciones que se focalizan en dos ejes: hacer más viable el sistema con la llegada de los nuevos trenes y un programa para mejorar los talleres y las zonas de mantenimiento para poder acoger este nuevo material rodante.