La UEFA interviene el césped del Metropolitano tras las quejas de Flick
El estamento europeo velará porque el verde esté en condiciones para el Atlético de Madrid-Barça
MadridLa UEFA velará para que el césped del Riyadh Air Metropolitano esté en buen estado para el Atlético de Madrid-Barça de este martes. Después de una reunión celebrada esta mañana en la capital española con representantes de los clubs y la UEFA a raíz de las quejas de Hansi Flick, que encontró que el verde estaba muy alto y seco en el entrenamiento de ayer –no tardó en fruncir el ceño y comentarlo con su cuerpo técnico–, el máximo estamento continental ha arrancado el compromiso del club colchonero, que cortará el césped a 26 milímetros –el máximo establecido son 30– y lo regará tanto antes del duelo como en el descanso. “No hay noticias. Es una gran tontería", ha asegurado el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo.
En el partido de Copa de hace dos meses en el mismo escenario, que acabó con una contundente goleada del Atlético de Madrid (4-0), el Barça se quejó del estado del terreno de juego. No fue una queja en vano: los azulgranas se sintieron altamente perjudicados al considerar que el estado del césped propició el bote extraño que dio el balón en la acción que acabó en el 1-0 para el conjunto local, después de que Eric García cediera el balón atrás hacia Joan García y este se elevara de manera inesperada, lo que provocó un control defectuoso del portero.
En el marco europeo, también conviene recordar que el Barça presentó el jueves una queja formal a la UEFA por el arbitraje del partido del miércoles contra el Atlético de Madrid. La reclamación se centraba en las manos de Marc Pubill en el minuto 54 que, según el club azulgrana, deberían haberse señalado como penalti. El Barça entendía que esta decisión, junto con la no intervención grave del VAR, constituyó un error importante. Por ello solicitó la apertura de una investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales y, si procediera, el reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes. Una queja que ha sido rechazada por el organismo de fútbol europeo. "Pediré a los servicios jurídicos del club que investiguen los fundamentos de por qué no ha prosperado nuestra solicitud a la UEFA”, ha expresado el presidente azulgrana, Rafa Yuste, antes de entrar a la comida de directivos.
Una elección arbitral para evitar la polémica
Aunque estas quejas a menudo no tienen recorrido –la UEFA blinda el estamento arbitral y ya ha comunicado al Barça que no abrirá ninguna investigación–, para rebajar este escenario de tensión, Roberto Rosetti, responsable del arbitraje europeo, estaba obligado a apostar por un valor seguro para la vuelta. Cuando toca salvar los muebles, hay dos nombres sobre la mesa: el francés Clément Turpin y el polaco Szymon Marciniak. Este último, sin embargo, dirigió el Inter de Milà-Barça de las semifinales de Champions de la temporada pasada y su actuación levantó mucha polvareda. Por lo tanto, la elección quedaba prácticamente reducida a un solo nombre: Turpin, que curiosamente ya pitó en Montjuïc el partido de ida de la misma eliminatoria entre catalanes y lombardos, que acabó 3-3.
Con la elección de Clément Turpin y con el compromiso de la UEFA de que el Atlètic cortará la césped a 26 mil·límetros y la regará tanto antes del duelo como en el descanso, el Barça confía en que los árbitros no sean protagonistas en el intento de remontada blaugrana en Madrid.