El Brasil cae aplastado por Haaland e Inglaterra sueña

Los ingleses conquistan el estadio Azteca el día del naufragio de la selección brasileña contra Noruega

Haaland, autor de los dos goles de Noruega contra Brasil
06/07/2026 - 10:33 h.
4 min

BarcelonaUna racha de 24 años que se alargará, como mínimo, cuatro años más. Brasil seguirá haciéndose preguntas, para intentar saber en qué momento perdió la magia y la alegría. 24 años sin ganar el Mundial. Y que serán 28, el período más largo de sequía de la historia del fútbol brasileño, ya que en Nueva York la selección entrenada por Carlo Ancelotti ha caído eliminada en octavos de final contra una Noruega que toca el cielo gracias a dos goles de Haaland (1-2). El primero ha llegado y parecía que el partido iría a la prórroga, a 10 minutos del final. El delantero del Manchester City se ha elevado entre dos defensores y su cabezazo, tan potente como un golpe de martillo de una divinidad vikinga, ha permitido a Noruega abrir el camino que la ha llevado a cuartos de final por primera vez en toda la historia. El rival de Noruega en cuartos de final será Inglaterra, que se ha impuesto en el estadio Azteca tras un partido épico (2-3).

Brasil se había ido animando los últimos días gracias a los resultados de una selección que no acababa de jugar bien. Todo el mundo sabía que en Brasil hace años que algo no funciona, con malos resultados en las eliminatorias y muchos cambios de técnico. Quizá por este motivo apostaron por Carlo Ancelotti, que es el primer técnico extranjero que dirige al equipo brasileño durante una fase final de un Mundial. Un hombre capaz de crear ciclos victoriosos y gestionar entornos bajo mucha presión. Y el técnico italiano se había harto de decir que había que ganar como fuera. Que no era el momento ni de jugar bien ni hablar del jogo bonito del pasado. Y su equipo es bastante sincero, encadenando largas fases de juego sin oler la pelota. De hecho, Noruega ha dado el doble de pases que un Brasil que intentaba hacer ataques verticales. Pero Vinícius no tenía el día, bien tapado por un rival muy ordenado, que ha entendido el partido mejor que Ancelotti. Tampoco ha sido el Mundial de Vinícius, que no hace mucho decía que se merecía ganar el Balón de Oro y ahora ve que no llega al mismo nivel de jugadores como Messi, Mbappé o Haaland.

Noruega ya había marcado a los 5 minutos de juego, en una acción que no valía por fuera de juego de Sorloth. El partido ha sido bastante igualado, con intercambio de golpes, ya que Brasil tiene talento. Quizás falta alegría y dominio, pero no el deseo de victoria. Pero en el fútbol no puedes perdonar. Y la canarinha lo ha hecho dos veces. La primera antes del descanso, cuando Ajer ha cometido un penalti muy claro sobre Mateus Cunha. El encargado de lanzar ha sido Bruno Guimaraes, y Nyland, que ha sido el gran héroe del partido, le ha parado el lanzamiento. Vinícius, sorprendentemente, no se ha encargado de lanzar el penalti. Ancelotti ha explicado que habían escogido al futbolista del Newcastle por una cuestión estadística. "Creo que Bruno era el mejor lanzador para hacer este lanzamiento. Se ha entrenado muy bien. Muchos dirán que yo no he querido lanzar, pero nunca me escondo de la responsabilidad. Tiro los penaltis en el Real Madrid cuando es necesario, y en la selección también cuando es necesario", ha dicho Vinícius.

El momento de Haaland

En la segunda parte, Stale Solbakken, el técnico de Noruega, ha cambiado sus dos extremos: ha enviado al banquillo a Nusa y Sorloth en el descanso para dar minutos a Bobb y Schjelderup, con el fin de golpear mejor con espacios. Una apuesta que le ha funcionado bastante bien. Después de 60 minutos sin morder, Ancelotti ha apostado por Endrick, pero el delantero que ha jugado en el Lyon los últimos meses ha perdonado la segunda gran ocasión brasileña, cuando se ha quedado solo ante Nyland. Pero ha fallado cuando parecía imposible.

También Alisson tenía trabajo como portero, porque el partido se iba rompiendo, a pesar de que Brasil no ha pasado del 34% de la posesión, la cifra más baja de la canarinha en un partido de Mundial. Brasil jugaba con fuego, y cuando faltaban 10 minutos para el final se ha quemado. Schjelderup ha hecho una centrada que Haaland ha rematado de cabeza al segundo palo. Hasta entonces Haaland no había conseguido rematar muchas jugadas, pero esta no la ha perdonado, con un salto muy estético que ha demostrado su potencia.

Cuando Noruega ha hecho el primero ya jugaba Neymar, que ha acabado perdiendo los papeles y se ha dedicado a perseguir a los rivales y hacer faltas. No ha sido su día, y también está siendo su Mundial. De hecho, ha acabado anunciando que, después de cuatro Mundiales en los que no ha tenido suerte, se retira de la selección. Hoy la gloria estaba destinada para Haaland, que ha tenido tiempo de inventarse el gol que decidía el partido con un chut seco desde la frontal. Ya lleva siete, tantos como Messi y Mbappé. Brasil ha empezado a llorar, a pesar de que en el último minuto Noruega ha concedido un segundo penalti que Neymar ha transformado. Pero solo quedaban 30 segundos de juego que han pasado sin sustos.

Haaland, bajo la mirada de su padre, que jugó el Mundial de 1994, ha conseguido elevar más alto que nunca el fútbol de su tierra. Su rival en los cuartos de final será Inglaterra. Y de paso, los escandinavos han agrandado la herida de los brasileños, que ampliaron el contrato de Ancelotti hasta 2030 antes de este Mundial. "Esta derrota será el inicio de un nuevo ciclo", ha dicho el italiano sobre su equipo.

Una selección que ha perdido la alegría, ahogada por el peso de llevar una camiseta con cinco estrellas que pesan mucho. Ya en los años 90, a pesar de ganar en Estados Unidos en 1994, Brasil había ido perdiendo la magia, con apuestas cada vez más defensivas. En 2002 ganó la quinta estrella en Yokohama, pero después todo se ha ido rompiendo, con eliminaciones contra Francia y los Países Bajos. En 2014 llegó a las semifinales haciendo de anfitrión y recibió el golpe más duro: la derrota humillante 1-7 en casa contra Alemania. Y desde entonces han llegado eliminaciones cada vez más dolorosas, contra estados europeos con pocos habitantes como Bélgica, Croacia y, ahora, Noruega. Como cantaban Tom Jobim y Vinícius de Moraes, "tristeza não tem fim, felicidade sim". La tristeza del fútbol brasileño no acaba nunca. Lleva 24 años durando.

Inglaterra se quita la espina del estadio Azteca con un triunfo épico (2-3)

El segundo partido de la jornada ha sido un monumento al fútbol. La selección inglesa se ha quitado la espina del estadio Azteca, donde en 1986 perdió los cuartos de final del Mundial contra la Argentina de Maradona, y se ha impuesto por 2-3 a los mexicanos. El conjunto local ha llevado el peso del partido, pero Jude Bellingham ha marcado dos goles en un solo minuto de juego aprovechando errores defensivos locales. Quiñones ha marcado el primer gol local antes del descanso. En la segunda parte Inglaterra se ha complicado la vida por la roja a Quansah, pero acto seguido el nuevo jugador del Barça Anthony Gordon ha forzado un penalti que Kane no ha fallado. Otro penalti, transformado por Raúl Jiménez, ha hecho soñar a los mexicanos, pero Inglaterra ha defendido con acierto los centros mexicanos y ha conseguido un triunfo para recordar.

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