El Brasil cae aplastado a los pies de un Haaland gigante
Dos goles del delantero del City envían a casa la selección brasileña de Carlo Ancelotti (1-2)
BarcelonaUna racha de 24 años que se alargará hasta los 28. Brasil seguirá haciéndose preguntas, intentando saber en qué momento perdió la magia y la alegría. 24 años sin ganar el Mundial. Y serán 28 ya que en Nueva York, la selección entrenada por Carlo Ancelotti ha caído eliminada en octavos de final contra una Noruega que toca el cielo gracias a dos goles de Haaland. El primero cuando parecía que el partido iría a la prórroga, a 10 minutos del final. El delantero del Manchester City se ha elevado entre dos defensores y su cabezazo, tan potente como un golpe de martillo de una divinidad vikinga, ha permitido a Noruega abrir el camino que les ha llevado a cuartos de final por primera vez (1-2).
Brasil se había ido animando los últimos días gracias a los resultados de una selección que no acababa de jugar bien. Carlo Ancelotti, el primer técnico extranjero de Brasil en la fase final de un Mundial, se había hartado de decir que había que ganar como fuera. Que no era el momento de jugar bien. Y su equipo es bastante sincero, encadenando largas fases de juego sin oler la pelota. De hecho, Noruega ha hecho el doble de pases que un Brasil que intentaba hacer ataques verticales. Pero Vinicius no tenía el día, bien tapado por un rival muy ordenado, que ha entendido el partido mejor que Ancelotti. Tampoco ha sido el Mundial de Vinicius, quien no hace mucho decía que merecía ganar el Balón de Oro y ahora ve cómo no llega al mismo nivel de jugadores como Messi, Mbappé o Haaland.
Noruega ya había marcado a los cinco minutos de juego, avisando, en una acción que no valía por fuera de juego de Sorloth. El partido ha sido igualado, con intercambio de golpes, ya que Brasil tiene talento. Quizás si falta alegría y dominio, pero no el deseo de victoria. Pero en el fútbol no puedes perdonar y antes del descanso, Ajer ha cometido un penalti muy claro sobre Mateus Cunha. El encargado de chutar ha sido Bruno Guimaraes y Nyland, quien sería el gran héroe del partido, le ha detenido el lanzamiento. Vinicius, sorprendentemente, no se ha encargado de lanzar el penalti.
El momento de Haaland
En la segunda parte, Stale Solbakken, el técnico de Noruega, ha cambiado sus dos extremos, enviando al banquillo a Nusa y Sorloth, para dar minutos a Bobb y Schjelderup. Una apuesta que le ha funcionado bastante bien. Ancelotti ha apostado por Endrick, pero el delantero que ha jugado en el Lyon los últimos meses ha perdonado una ocasión solo ante Nyland. También Alisson haría dos en la otra portería, pues el partido se iba rompiendo, aunque Brasil no ha pasado del 34% de la posesión, la cifra más baja de la canarinha en un partido de Mundial. Brasil juega con fuego y cuando faltaban 10 minutos para el final Schjelderup ha hecho un centro que Haaland ha rematado de cabeza al segundo palo. Entonces ya jugaba Neymar, quien ha acabado perdiendo los papeles persiguiendo a los rivales y haciendo faltas. No sería su día ni su mundial. La gloria era de Haaland, quien ha tenido tiempo de inventarse el gol que decidía el partido con un chut seco desde la frontal. Ya lleva 7, tantos como Messi y Mbappé. En el último minuto, Noruega ha concedido un segundo penalti que Neymar ha transformado. Pero el partido ya estaba acabado.
El gigante noruego, bajo la mirada de su padre y buena parte de la familia real noruega, ha conseguido elevar el fútbol de su tierra más alto que nunca. Su rival en los cuartos de final será el ganador del duelo entre México e Inglaterra. Y de paso han hecho más grande la herida de los brasileños, que siguen perdidos. Una selección que ha perdido la alegría, ahogada por el peso de llevar una camiseta con cinco estrellas que pesan mucho. En 2002 ganaron la quinta estrella en Yokohama, pero después todo se ha ido rompiendo, con apenas una semifinal, aquella perdida por un humillante 1-7 en casa. Y desde entonces, Brasil ha sido eliminado por Bélgica, Croacia y ahora, Noruega.