Vivir en un piso nuevo a estrenar sin ser propietario ni inquilino
La cooperativa Sostre Cívic inaugura en Palamós Terra de Mar, un edificio de 34 viviendas que permite acceder a una vivienda asequible mediante un modelo cooperativo de cesión de uso
PalamósEn un contexto en el que el mercado de la vivienda está más tensionado que nunca, cualquier alternativa que aporte soluciones a la emergencia residencial, por imaginativa que sea, es una buena noticia. En esta dirección trabaja Sostre Cívic, que apuesta por la vivienda cooperativa: bloques de pisos donde los residentes, socios de la cooperativa, no son propietarios ni inquilinos, sino que disfrutan de un derecho de cesión de uso indefinido, con autogestión colectiva y cuotas fijadas a precio de coste, al margen de la lógica especulativa del negocio inmobiliario, sin posibilidad de compra ni de reventa.
En Palamós, en la avenida de los Països Catalans, que bordea las casas más próximas a la playa, este mes de julio Sostre Cívic ha inaugurado un bloque de pisos muy modernos de 34 viviendas, de nombre Terra de Mar. La cooperativa ya ha entregado las llaves a una cincuentena de personas. Una es Joana Gallardo, auxiliar de enfermería en el Hospital de Palamós. Desde este verano vive con su hijo en uno de estos pisos, nuevo a estrenar y de tres habitaciones. Superada la mudanza, asegura que afronta esta nueva etapa "muy contenta de pasar de un piso de alquiler, que es inseguro, a este proyecto tan ilusionante".
Hace cuatro años los propietarios del piso donde vivía le avisaron de que tenían la intención de venderlo y que debía empezar a hacer las maletas. "Se me cayó el mundo encima. Pero preguntando y haciendo correr la voz, supe que se hacía una reunión informativa de Sostre Cívic. Superadas las incógnitas iniciales, decidí tirar adelante, hacerme socia, pagar la cuota inicial y, a partir de ahora, pagar mensualidades que me permiten vivir aquí de manera indefinida", comenta. El depósito del capital social inicial va de los 10.000 a los 15.000 euros, y la cuota de uso, de los 245 a los 425, todo según la medida de la vivienda.
Espíritu comunitario y arquitectura sostenible
Estas primeras semanas de vida en el bloque de Terra de Mar hay mucho movimiento. Los nuevos vecinos van llegando bien cargados y en las puertas de entrada hay cajas y muebles para montar. Planea sobre todos juntos un sentimiento compartido de novedad y un ambiente de colaboración y empatía: "Todos nos hemos ido conociendo en las reuniones previas y hemos ido creando un vecindario con personas que tienen profesiones y habilidades muy diversas: informáticos, economistas, sanitarios, pintores... Yo soy auxiliar de enfermería y elegí formar parte de la comisión de cuidados, que se encarga de acompañar a la gente nueva que llega y de velar porque todo el mundo se sienta a gusto".
Las 34 viviendas del bloque son de protección oficial y van de los 39 metros cuadrados, en el caso de los pisos de una habitación, a los 60 metros cuadrados, los de tres habitaciones. Disponen de todos los servicios básicos, pero, fiel al espíritu cooperativista fundacional, el bloque también cuenta con espacios compartidos de lavandería, cocina y una sala polivalente para hacer celebraciones y reuniones.
De manera coherente con su lógica fuera de mercado, el edificio ha sido diseñado siguiendo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. Proyectado por UMMA Arquitectes, el bloque, de cinco plantas, incorpora una fachada industrializada con entramado de madera que da mucha calidez, ventilación cruzada, protecciones solares móviles, un sistema centralizado de aerotermia y placas fotovoltaicas en la cubierta. Se trata de la primera vivienda cooperativa en cesión de uso del Estado que obtiene una certificación ambiental de este nivel.
La promoción es una iniciativa de Sostre Cívic con el apoyo del Ayuntamiento de Palamós y la Generalitat de Catalunya. Los socios de la cooperativa defienden la necesidad de extender este modelo para dar respuesta a las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente en municipios de la costa como Palamós, afectados por la presión turística y el alquiler de temporada. "Es una manera de vivir que, al principio, puede costar de entender. Pero ahora ya es una realidad y demuestra que el problema de la vivienda solo se podrá afrontar si dejamos de pensar que todo ha de servir para que alguien se llene los bolsillos", concluye Gallardo.
- 34 pisos de 39 a 60 m2De 1 a 3 dormitoriosBloque de pisos de vivienda cooperativaEn Palamós (Baix Empordà)