Fútbol - Copa de África

Los ridículos virales de la final de Copa de África más polémica

Los intentos de robo de los recogepelotas marroquíes en pleno partido han dado la vuelta al mundo

Refriega entre los jugadores marroquíes y senegaleses.
ARA
19/01/2026
3 min

BarcelonaLa Copa de África tuvo este domingo un desenlace muy doloroso para Marruecos. La selección anfitriona jugaba la final en casa, con todo a favor para llevarse la gloria ante Senegal, pero perdió en la prórroga tras encajar un golazo de Pape Gueye, centrocampista del Villarreal. Más allá del marcador, que dejó con un palmo de nariz al público presente en el estadio Moulay Abdellah, en Rabat, la película de la final deja especialmente en mal lugar al combinado magrebí, que 24 horas después del pitido final aún no ha digerido la derrota. A continuación repasamos los ridículos asociados a la final de Copa de África más polémica que se recuerda.

El penalti al estilo Panenka del madridista Brahim

Con el marcador igualado a cero tras casi 100 minutos muy intensos en el césped, el árbitro del partido, el congoleño Jean-Jacques Ngambo Ndala, pitó un penalti favorable a la selección local. El colegiado y el VAR vieron como punible un incidente del juego entre El Hadji Diouf y Brahim Díaz. Era el minuto 98 y el extremo madridista, muy destacado en esta Copa de África, tomó la responsabilidad desde los once metros. La ilusión de todo un país dependía de su pericia para batir a Édouard Mendy, el portero senegalés. Brahim, que ha elegido a Marruecos por delante de España, quiso pasar a la historia lanzando la pena máxima al estilo Panenka, pero la idea le salió fatal, ya que Mendy no se dejó enredar y esperó a que el balón llegara mansamente a sus manos. El joven delantero blanco no levantó ninguno del fallo y fue sustituido por su entrenador en una prórroga de mal recuerdo para los marroquíes. Horas después de la decepción, ha pedido perdón a través de las redes sociales.

El revuelo con la toalla del portero senegalés

Antes de convertirse en el verdugo de la selección marroquí, Mendy tuvo que movilizar a su segundo, Yehvann Diouf, para evitar que le robaran la toalla que utilizaba para secarse los guantes. El partido se jugó bajo la lluvia y el guardameta senegalés no quería perder adherencia a la hora de bloquear balones. Por eso era tan importante para él conservar una toalla que varios recogepelotas locales intentaron quitarle también cuando Diouf se lo custodiaba. El guardameta del Niza llegó a ir al suelo para aguantar la codiciada prenda. Las imágenes de estos intentos poco deportivos se han viralizado en las redes. De hecho, no sólo los recogepelotas los protagonizaron. También el lateral Achraf Hakimi, del PSG, intentó que Mendy perdiera la toalla. Sin embargo, el senegalés salió corriendo para recuperarla detrás de una valla publicitaria.

La amenaza senegalesa y la respuesta de Marruecos

Otro de los momentos más calientes del partido fue la reacción del equipo senegalés después de la pena máxima que falló Brahim antes del fin del tiempo reglamentario. Pape Thiaw, el preparador del conjunto visitante, pidió a sus jugadores que se marcharan de la final en señal de protesta por la decisión arbitral. Sólo Sadio Mané se quedó en el césped de forma estratégica, para evitar una descalificación que habría sido fatal. La final estuvo más de 20 minutos parada por el gesto de los senegaleses, que después celebraron acudir a la prórroga porque Marruecos falló el penalti en cuestión. No ha pasado un día de esta secuencia y la federación del país norteafricano ha denunciado a la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ya la FIFA a causa de estos hechos. "Todo ello afectó significativamente al desarrollo del partido y al rendimiento de los jugadores", asegura el organismo.

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