Las selecciones de Europa, fuera del Mundial: la UEFA acuerda un boicot sin precedentes
Los 55 países miembros del ente europeo amenazan en no participar ni en la Copa del Mundo femenina del 2027 ni en la masculina del 2030
BarcelonaLos 55 países miembros de la UEFA han votado a favor de dar apoyo a un boicot al Mundial como protesta contra la propuesta de la FIFA de vender participaciones a inversores privados. El anuncio llega después de que las federaciones miembros del organismo rector del fútbol europeo se hayan reunido de forma telemática. De esta manera, el Mundial femenino del próximo año, que se debe celebrar en Brasil, y masculino, que se debería celebrar en 2030 de forma conjunta entre España, Portugal y Marruecos, no contarían con las selecciones de Europa.
Desde este martes, la UEFA comenzó a valorar poner en marcha un boicot a las competiciones de la FIFA ante el plan de su secretario general, Gianni Infantino, de sacar al mercado un porcentaje de la Copa del Mundo y del Mundial de Clubes para captar inversiones privadas para hacer más dinero. Cuando los planes de Infantino trascendieron a raíz de una publicación del rotativo británico The Times y, en consecuencia, la FIFA emitió un comunicado exponiendo las intenciones de su presidente, el ente gestor del fútbol europeo no tardó en plasmar su rechazo. "Se ha cruzado una línea roja", avisaron.
Este jueves han materializado su amenaza. "La UEFA y sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA. La UEFA y sus 55 federaciones miembros se mantienen unidas. Rechazamos de manera unánime e inequívoca la propuesta de la FIFA de transferir participaciones en la propiedad de la Copa del Mundo y de otras competiciones de la FIFA a inversores privados", expone el organismo en un nuevo comunicado en el que asegura que no cambiará de opinión hasta que la FIFA "retire estas propuestas íntegramente y garantice que no volverá a abrir nunca más su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada".
A consulta del ARA, la Federación Española de Fútbol y el gobierno de España, país que debe acoger conjuntamente con Portugal y Marruecos el Mundial del 2030, optaron por mantenerse en silencio y alineados con el posicionamiento de la UEFA.
Infantino se defiende de la avalancha de críticas
Desde la madrugada del miércoles al jueves, horas antes de que trascendiera la decisión de la UEFA de hacer boicot a las competiciones FIFA, Infantino había difundido un vídeo de casi cinco minutos en el que aseguraba que el proyecto de vender parte de la Copa del Mundo y del Mundial de Clubes "no es una obligación, sino una oportunidad".
"El FIFA Forward Enterprise, o FFE, es en realidad una propuesta, una oferta. Forma parte de un proceso democrático –un proceso de consulta– y, sobre todo, es una oportunidad, no una obligación. Como ya he dicho, inicia el proceso de consulta. Si, y solo si, es aprobado por la mayoría de nuestras 211 asociaciones miembros y por el Consejo de la FIFA, se convertiría en una filial propiedad de la FIFA y controlada por esta, que consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA. Su función sería comercializar y organizar todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con el patrocinio, la retransmisión, las licencias y nuevos proyectos en beneficio de las 211 asociaciones miembros de la FIFA, y liberaría, además, un valor comercial que hasta ahora no se había aprovechado", ha expuesto el presidente de la FIFA.
¿Qué promete Infantino a las federaciones?
La iniciativa de privatización de Infantino prevé destinar unos 20 millones de dólares (unos 17.600.000 de euros) por federación en financiación excepcional para proyectos especiales del nuevo programa FIFA Fast-Forward (FFFP), así como 20 millones de dólares adicionales a través del programa Forward para el período 2027-2030 (hoy presupuestado en unos 7 millones de euros).
Con la guerra ya abierta con la UEFA, Infantino envió este miércoles una carta a las 211 federaciones miembros en la que exponía cómo repartiría este nuevo grueso de millones. Según esta misiva, cada federación recibiría 20 millones de dólares (unos 17.600.000 de euros) a partir del ciclo que comenzará el 1 de enero de 2027. Además, estas cantidades se incrementarán en cada ciclo. De esta manera, serán de 22 millones de dólares para el período 2031-2034, de 24 millones para el 2035-2038, y así sucesivamente.
Además, cada federación miembro que venda una participación de su cuota a la FFE a inversores externos ingresaría 20 millones de dólares adicionales a partir del 1 de enero de 2027. Esto supondría una inyección ya en 2027 de hasta 40 millones de dólares para las asociaciones de fútbol estatales y, en un ciclo de 12 años –esto supone la celebración de tres Mundiales–, la cifra final se aproximaría a una inyección total de unos 90 millones de dólares, según lo que la FIFA explica en la carta. Así, Infantino quiere convencer a las federaciones de que, antes de la amenaza del boicot de la UEFA tenían hasta el 19 de septiembre para valorar la iniciativa, que voten su propuesta y, por supuesto, ser reelegido como presidente de la institución.
Antes de enviar la carta, Infantino ya había recibido el rechazo frontal de la UEFA y de personalidades públicas como el primer ministro británico Andy Burnham o el comisario europeo del Deporte, Glenn Micallef. Al ente rector del fútbol europeo, no les hizo ninguna gracia la intención de la FIFA de ampliar la financiación hasta superar los 10.000 millones de dólares a partir de la privatización de las competiciones a inversores privados.