Veinte minutos mágicos de España para romper el maleficio y presentar candidatura al Mundial

'La roja' avanza a los octavos de final tras superar a Austria con los goles de Oyarzabal (2) y Pedro Porro

Mikel Oyarzabal, autor del primer gol de España contra Austria
02/07/2026
4 min

BarcelonaLa última vez que la selección española había superado una eliminatoria de un Mundial había sido en 2010, el año que se proclamó campeona en Sudáfrica. Desde entonces, 'la roja' o bien había caído en la fase de grupos o en el primer partido a cara o cruz. Dieciséis años después, la selección rompió el maleficio derrotando a Austria (3-0) para estar en los octavos de final, donde se enfrentará al vencedor del partido entre Portugal y Croacia, que se ha disputado esta madrugada. Oyarzabal a la media hora de juego y Pedro Porro y –nuevamente– Oyarzabal en la segunda parte decantaron la balanza a favor de un equipo que jugó de menos a más pero que acabó goleando y disipando las dudas que había mostrado al inicio de la competición.

La pausa de hidratación, tan criticada por los espectadores en este Mundial, fue agua bendita para una selección española que había comenzado el partido sin demasiadas ideas. Fue a partir del minuto 25 que se vio una versión más dinámica de 'la roja', con un Lamine Yamal inspirado que no dudaba en encarar a su marcador. España necesitó la mejor versión del extremo de Rocafonda para sacudir a una defensa que hasta entonces había vivido muy cómoda. Es evidente que todavía no está al 100% y que necesita más rodaje después de una lesión de dos meses. Pero alguien con tanta calidad y tan descarado sobre el césped puede marcar las diferencias igualmente. Pero todo tiene un límite y el azulgrana pecó en exceso de las acciones individuales, como si estuviera más preocupado de marcar su gol que del juego colectivo.

Efectivamente, Lamine, que jugó 85 minutos, no vio portería a pesar de disponer de un par de remates muy claros. Pero sí que marcó el camino de una selección muy pasiva en los primeros compases, que se atascaba ante el planteamiento más físico del conjunto austriaco y que necesitó de la intervención de Cubarsí, un defensa que está haciendo un Mundial de lujo, para mantener la portería a cero en los primeros compases. No ayudaba mucho el estado del césped, seco y un poco bacheado, que no favorecía que el balón se moviera con rapidez. Entre esto y que la mayoría de combinaciones se hacían lejos del área, a Austria no le sabía mal regalar el balón porque sus defensas siempre tenían tiempo de replegarse y ordenarse. Hasta el minuto 25.

Javier Bardem, Penélope Cruz y Rosalía celebrando la victoria de España contra Austria

De la Fuente tocó la tecla, que básicamente era la de reclamar más dinamismo a sus hombres. Con Lamine pegado a la banda derecha y atrayendo a dos o tres futbolistas, Olmo acostumbraba a quedar libre en la zona de tres cuartos. De hecho, el centrocampista azulgrana dispuso de la primera llegada realmente peligrosa, cuando hizo media vuelta y pudo encarar al portero. Un defensa reaccionó a tiempo, pero era el primer aviso de que las cosas habían cambiado. Olmo abría la veda a un vendaval futbolístico que derivó en ocho ocasiones antes del descanso, un disparo al palo y una parada salvadora de Schlager. Cucurella hizo un primer gol, anulado por falta previa al portero; pero sería protagonista en el gol que sí subía al marcador, de Oyarzabal, que remataba solito en el punto de penalti una buena centrada rasa del flamante fichaje del Real Madrid.

Los cambios estériles de Austria

Ralf Ragnick, el seleccionador austriaco, intentó sacudir al equipo con dos cambios al descanso. Consciente de que ya no podía encerrarse atrás, probó suerte cambiando a los dos pivotes para buscar un juego más vertical, de ida y vuelta. Una apuesta arriesgada, un todo o nada, reforzado más adelante con la entrada de los delanteros Kalajdzic y Arnautovic, dos torres que se dedicaban a intentar cazar los balones aéreos que les servían los compañeros, a veces a la desesperada. España nunca se sintió amenazada a pesar de que ya no tenía tanta posesión, pero agradeció muchísimo el gol de Pedro Porro, que remató de cabeza una centrada de Baena para hacer el segundo gol y evitar sustos de última hora, como una caída de Arnautovic en la que Austria reclamó penalti o un disparo de Chukwuemeka que salió fuera por poco.

De la Fuente tardó en hacer cambios, porque no lo veía claro del todo. Y arriesgó poco, manteniendo la solidez atrás y cambiando solo a los atacantes. No le salió del todo bien, porque ni Ferran, ni Mikel Merino acabaron de brillar en los veinte minutos que jugaron. España no los necesitó, pero es un aviso de cara a rondas futuras: si la unidad A falla las alternativas son escasas. Con todo dado y bendecido, y con Austria haciendo un último intento a la desesperada, Oyarzabal cerraba el marcador rematando una nueva centrada de Cucurella. Es el cuarto gol de Oyarzabal en el Mundial y el 16º que marca con España en los últimos 15 partidos. Cuando juegas acompañado por Lamine, Pedri o Olmo, la vida acostumbra a ser más sencilla.

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