Tres minutos para cambiar la historia: llega la gran hora del esquí de montaña a los Juegos

Oriol Cardona, Ot Ferrer, Maria costa y Ana Alonso buscan subirse al podio en una disciplina donde Kilian Jornet fue una figura clave

Oriol Cardona, Ot Ferrer, Maria costa y Ana Alonso buscan subirse al podio a una disciplina donde Kilian Jornet fue una figura clave
18/02/2026
4 min

BarcelonaEra en febrero del 2008. En la frontera entre Suiza y Francia, en las faldas de Dents-du Midi, se hacía una exigente prueba de la Copa del mundo de esquí de montaña, la Valerette Altiski. Ese día, por primera vez un esquiador nacido en España se impuso por delante de los grandes dominadores, esos nacidos en los Alpes. Aquel joven que derrotó a franceses, italianos y suizos se llamaba Kilian Jornet, el más rápido en un recorrido muy exigente donde invirtió casi dos horas para terminarlo.

18 años más tarde, el esquí de montaña, también conocido como skimo, debuta como prueba olímpica con tres catalanes y una andaluza con muchas opciones de subir al podio. La prueba olímpica tiene poco que ver con aquella prueba de tantos kilómetros que ganó Jornet, ya que es un recorrido donde se hace todo en sprint en unos tres minutos: se sube unos 700 metros montaña arriba esquiando en un circuito donde hay que bordear unas estructuras que evitan ir recto, después un tramo de escaleras donde hay que ir a pie poniéndose los esquís importante justo antes de la bajada, cuando es necesario arrancarse las conocidas "pieles de foca" de los esquís, un material que ayuda en el ascenso pero no en la bajada. "Cuando te quitas los esquís o te quitas las pieles de foca, puedes perder según llaves" explica el banyolí Oriol Cardona, uno de los grandes favoritos. Un recorrido de tres minutos que pueden cambiar todo si Cardona, Ot Ferrer, Maria Costa o la granadina Ana Alonso consiguen medalla. En estos Juegos, la delegación española no lleva ninguna medalla. Y el deporte catalán, en más de un siglo, sólo tiene una medalla olímpica de invierno, aquella de Queralt Castellet en snowboard hace cuatro años. En los Juegos de Invierno, España sólo ha ganado un oro en un lejano 1972 con Paquito Fernández Ochoa en el esquí alpino.

El día en que puede cambiar la historia del deporte catalán es fruto de años de trabajo. Para entender el éxito actual hay que ir en aquella época, hace dos décadas, en las que Kilian Jornet aún compaginaba el esquí de montaña con las carreras a pie. Jornet fue uno de los jóvenes seleccionados para entrar en el centro de tecnificación de esquí de montaña que se fundó en 1997 en el Pirineo catalán gracias al empuje de Jordi Canals, el alpinista barcelonés que después de participar en expediciones al Everest, lo dejó todo para cuidar elskimo, deporte del que se había enamorado. "Kilian nos marcó el camino, vimos rápidamente que era especial. Él nos llevó a la primera división de este deporte" suele explicar Canals. Los primeros resultados fueron el triunfo en el campeonato del mundo en categoría cadete en el 2004 con Jornet y Aleix Pubill como protagonistas. En 2007, Kilian Jornet, Mireia Miró y Marc Pinsach triunfaron en el europeo juvenil de 2007 en la categoría de relevos.

Fue clave un acuerdo con las autoridades francesas para permitir a aquellos jóvenes, como Jornet, que pudieran estudiar y entrenar en el centro de Font-romeu, a 1.800 metros. Un primer grupo de jóvenes catalanes atravesaba la frontera para ir a entrenar y mejorar, siempre con Kilian Jornet como referencia. En el 2012, en el centro de Font-romeu entró un joven de Banyoles, Oriol Cardona. "Le recuerdo, muy joven, con una gran capacidad de trabajar, se veía que tenía carácter", explica Jornet, quien recientemente invitó a Cardona a Noruega, donde vive, para entrenar juntos y subir cumbres, tal y como se vio en un documental de Televisió de Catalunya. "Las veces que entrenaba con él eran un aprendizaje brutal. Me ha aportado todo su conocimiento vivido en primera persona. En cuanto a técnica y mentalidad deportiva es un genio. Es una persona muy competitiva", dice Cardona, quien en 2014 ya era campeón de Europa juvenil.

En aquella época, Oriol no sabía que elskimo sería olímpico. No sabía si podría dedicarse, así que estudió Ciencias de la Actividad Física y del Deporte e hizo de ayudante forestal, mientras dedicaba los meses de verano, como Kilian, a las carreras de montaña. Aficionado a tocar el piano, Oriol llegó al esquí de montaña gracias a su padre, Joan, un amante de la montaña que ha subido dos veces el Everest y llevaba a sus hijos siempre que podía Pirineos arriba. De hecho, Joan fue campeón estatal de esquí de montaña, deporte que también practicó Nilo, hermano mayor de Oriol.

Durante años, parecía que Cardona acabaría apostando por las carreras de montaña, como Kilian Jornet. Pero una noticia va a cambiarlo todo. "Saber que el esquí de montaña sería olímpico fue clave" explica el de Banyoles, quien llega a los Juegos consciente de que se espera mucho de él, porque es el vigente campeón mundial. "Si no supiera gestionar la presión, no debería estar ahí", dice el banyolí, que competirá el sábado de nuevo en la final por parejas con la andaluza Ana Alonso, quien también busca medalla en la prueba individual y ha protagonizado una historia de superación increíble, ya que el pasado septiembre bajaba en bicicleta de Sierra Nevada cuando un coche la atropella. Alonso se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y varios huesos. Y con mucho esfuerzo, ha podido llegar a Bormio, pista en la que el año pasado, en una prueba de la Copa del mundo en el mismo circuito de los Juegos, lo mejor fue Oriol Cardona.

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