Fútbol

La polémica con Vinícius que cambia las reglas del juego

Un jugador será expulsado si se dirige al rival con la boca tapada

Vinicius y Prestianni
04/05/2026
3 min

BarcelonaUn jugador será expulsado si se dirige al rival con la boca tapada. Esta es la normativa impulsada por la International Football Association Board (IFAB), el organismo que regula las reglas de juego. La medida se ha aprobado con carácter urgente a petición de la FIFA a raíz de los presuntos insultos racistas que denunció Vinícius Júnior de Gianluca Prestianni, jugador del Benfica.

La polémica se remonta al 17 de febrero, en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Liga de Campeones entre el Benfica y el Real Madrid. El duelo transcurría con normalidad hasta que en el minuto 52 Vinícius se dirigió al árbitro del partido, François Letexier, para denunciar insultos racistas de Prestianni. El colegiado francés activó el protocolo antirracista –con el gesto de brazos plegados– y el partido quedó parado durante ocho minutos.

El acta arbitral recogió los hechos y la UEFA abrió una investigación exhaustiva. En primera instancia suspendió cautelarmente al jugador argentino, lo que le impidió disputar el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu, una decisión sin precedentes que generó malestar en el club portugués. A pesar de revisar las imágenes disponibles, no se encontraron pruebas concluyentes de los insultos racistas denunciados por Vinícius. Aun así, la UEFA acabó sancionando a Prestianni con seis partidos por insultos de carácter homófobo.

Es en este punto que el sistema evidencia sus limitaciones: sin pruebas de audio o imagen, la sanción depende de indicios difíciles de sostener. Para evitar situaciones similares, la IFAB ha optado por una vía radical: prohibir el gesto de taparse la boca en situaciones de conflicto. La norma se estrenará en el próximo Mundial y comportará expulsión directa.

La FIFA también defiende el cambio de ganador en la Copa África

Por otra parte, la FIFA también ha impulsado una nueva normativa para sancionar de manera inmediata cualquier retirada del terreno de juego como forma de protesta. El objetivo es evitar situaciones como la que se vivió en la final de la Copa de África entre Marruecos y Senegal, disputada en Rabat. Al tiempo añadido y con 0 a 0 en el marcador, el árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala Ngambo pitó un polémico penalti a favor de los marroquíes.

El seleccionador senegalés, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores que abandonaran el campo en señal de protesta. Después de unos minutos de tensión, el equipo volvió y el partido se reanudó con el penalti pendiente, que Brahim falló. El duelo se alargó hasta la prórroga, en la que Pape Gueye marcó el gol que daba el título a Senegal. La resolución, sin embargo, llegó meses después. La FIFA retiró el campeonato a los leones de Teranga y concedió la victoria a Marruecos porque consideró que la retirada temporal del campo constituía una incomparecencia.

Para evitar nuevos episodios similares, la IFAB ha establecido un criterio inequívoco: cualquier jugador que abandone el partido será expulsado; si la decisión es del entrenador, también será sancionado con roja, y si es todo el equipo el que se retira, el partido se dará por perdido automáticamente.

Propuesta para 'limpiar' las sanciones

Aunque todavía no hay confirmación oficial, la FIFA también ha trasladado internamente su preocupación por la actual política sancionadora de los Mundiales. El sistema vigente establece que un jugador que acumula dos tarjetas amarillas en partidos diferentes debe cumplir un partido de sanción, un criterio que se considera excesivamente rígido en el contexto de competiciones cortas.

La propuesta sobre la mesa pretende flexibilizar este mecanismo e introducir un sistema de limpieza de amonestaciones en momentos clave del torneo: una vez finalizada la fase de grupos y, nuevamente, después de los cuartos de final. El objetivo es evitar que futbolistas determinantes se pierdan partidos decisivos por acumulación de amonestaciones.

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