La banca española se suma en masa a la pugna por el dinero digital
Sabadell, Bankinter, Abanca, Kutxabank y CecaBank formalizan la integración en Qivalis, consorcio para una 'stablecoin' ligada al euro, del cual forman parte también CaixaBank y el BBVA
BarcelonaLa banca española ha optado en masa por el dinero digital privado (stablecoin) vinculado al euro. Banco Sabadell, Bankinter, Abanca, Kutxabank y Cecabank se han incorporado al consorcio privado Qivalis, con sede en los Países Bajos, tal como avanzó el ARA, y del cual forman parte también CaixaBank y el BBVA. De esta manera, la banca española es la que tiene más representantes en esta sociedad que comenzó a finales del año pasado con 10 entidades financieras, que después aumentaron hasta 12 y ahora ya son 37, con presencia en 15 países.
Además de las españolas hay cuatro de Italia (Sella, Intesa San Paolo, BPER y Unicredit), tres de Francia (Banque Fédérative-Crédit Mutuel, BNP Paribas y Groupe BPCE), tres de Alemania (Deka, DZ Bank y Hellaba), tres de los Países Bajos (ABN-Amro, ING y Rabobank), dos de Dinamarca (Danske Bank y Jyske Bank), dos de Irlanda (AIB y Bank of Ireland), dos de Grecia (National Bank of Greece y Piraeus), dos de Finlandia (Nordea y OP Pohjola), tres de Suecia (Handelsbanken, SEB y Swed Bank), una de Polonia (Bank Pekao), una de Bélgica (KBC), una de Luxemburgo (Spuerkees), una de Islandia (Landsbankinn) y dos de Austria (Erste Group y Raffeissen Bank).
De los grandes bancos españoles, el Santander apuesta hoy por hoy por otra alianza con grandes entidades financieras como Bank of America, Barclays, Citi, Deutsche Bank, Goldman Sachs, MUFG Bank, TD Bank Group y UBS. En este caso, el dinero digital se vincularía con monedas de los países más ricos (G-7), como el euro, pero también el dólar o el yen.
, una entidad privada puede tener problemas de liquidez, aunque las más fiables están sometidas a la normativa europea sobre criptoactivos (MiCA).
stablecoins, una entidad privada puede tener problemas de liquidez, aunque las más fiables están sometidas a la normativa europea sobre criptoactivos (MiCA).