Economía 02/05/2021

Los banqueros y los supersueldos que critica el gobierno español

La capacidad de controlar los sueldos en los grandes bancos corresponde al BCE y es limitada

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BarcelonaCaixaBank y el BBVA han anunciado despidos masivos en los últimos días y el gobierno español ha pedido responsabilidad a las entidades financieras. Además, la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha introducido un nuevo elemento en el debate: ha contrapuesto los despidos al elevado sueldo que cobran los banqueros, que, por cierto, forman parte de un sector en gran parte rescatado con dinero público durante la anterior crisis.

Calviño fue clara. Dijo que los sueldos de los directivos de la banca “son inaceptables” y que al gobierno le preocupan las altas retribuciones fijas y los bonus que ganan estos directivos. De hecho, dijo, el gobierno de Pedro Sánchez ha trasladado esta preocupación al Banco de España. “Son unas remuneraciones que no se corresponden, en absoluto, con la situación económica de nuestro país, y menos todavía en entidades que están anunciando fuertes recortes de personal y el cierre de oficinas”, argumentó. 

Los banqueros ya se han defendido. El año 2020 la gran mayoría cobraron menos que en 2019 con motivo de la pandemia. El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha salido en defensa del sector. Sus argumentos se basan en el hecho que el esquema de remuneraciones en la banca es el más regulado que hay, con una directiva comunitaria que establece diferimientos de hasta cinco años en la remuneración variable. Una medida que intenta evitar tomar demasiado riesgo para disparar las ganancias o la cotización a corto plazo, a las que habitualmente va connectada la parte variable del sueldo.

Álvarez, como directivo del banco español más internacionalizado, dio otro argumento: este esquema de retribuciones diferidas solo es válido para bancos europeos. Por lo tanto, el Santander lo tiene que aplicar en mercados donde está presente, como México, Brasil o los Estados Unidos, donde sus competidores no tienen este límite, lo que les dificulta fichar buenos ejecutivos en los mercados de estos países. También argumenta que los bancos españoles tienen un sistema de gobernabilidad fuerte y que las remuneraciones “las acaban estableciendo los órganos de gobierno en función de lo que dice el mercado”.

Un año de pérdidas

Los consejos de administración de los bancos que forman parte del Ibex-35 –los seis grandes– se repartieron en 2020 poco más de 66,4 millones de euros, un 5,6% menos que en 2019. En total, son 96 personas. Al frente, está la presidenta del Satander, Ana Botín, que ganó casi 8,1 millones de euros, 5,3 en metálico y el resto por otros conceptos. Entre los presidentes de empresas del Ibex-35 no ocupa el primer lugar. Por delante tiene a José Manuel Entrecanales, de Acciona (35 millones) e Ignacio Sánchez-Galán, de Iberdrola (11,8 millones). Botín ocupa el tercer cajón del podio. A pesar de la reducción de la retribución respecto al año anterior, lo cierto es que los consejeros de los grandes bancos cobraron en conjunto más de 66 millones en un año en que la banca española registró unas pérdidas globales de 6.955 millones de euros, según los datos de la Asociación Española de la Banca (AEB), en contraposición con 2019, cuando ganó 11.547 millones.

Nadia Calviño apeló al Banco de España, pero la supervisión de los grandes bancos corresponde al Banco Central Europeo (BCE). El organismo que preside Christine Lagarde tiene la competencia sobre las políticas de remuneración y puede limitar la parte variable en determinadas situaciones, pero no la fija. Esta competencia la ejerció en 2020 en forma de recomendación con motivo de la pandemia, pidiendo la supresión de los dividendos y la reducción de la retribución variable (o diferir su cobro en el tiempo).

Sin embargo, la capacidad legal del gobierno para limitar la remuneración de los banqueros es dudosa. El ejecutivo del PP la ejerció en el caso de las entidades rescatadas —por eso los representantes de Bankia salen últimos en el ranking—, pero sería difícil poner un límite por ley al resto. El límite de las rescatadas limitó el sueldo de José Ignacio Goirigolzarri como presidente de Bankia a medio millón. Como presidente de CaixaBank, multiplicará por más de tres su retribución anual, hasta los 1,65 millones (más 200.000 euros en variables según el cumplimiento de los objetivos), si lo aprueba la junta de accionistas.

Pero al margen de los consejos de administración, la banca también paga bien en otras profesionales. La Autoridad Bancaria Europea (EBA) hace cada año un estudio. El último, con datos de 2018, indica que en España había 167 banqueros que cobraban más de un millón, cuando en 2017 eran 161, y en 2016, 152. La retribución media de estas 167 personas en 2018 fue de 2,09 millones, la quinta más alta de Europa. 

El sindicato CCOO estudió la diferencia de sueldos en el sector en 2018 y concluyó que los banqueros más bien pagados cobraban de media 179 veces más que los empleados más mal pagados y 37 veces más que la media de la plantilla.

Los beneficiarios de los altos salarios
  • 96 Personas forman parte de los consejos de administración de los seis grandes bancos que cotizan en el Íbex-35, que cobraron en conjunto 63,34 millones de euros en 2020.
  • 167 Banqueros españoles cobraron en 2018 (último año publicado) más de un millón de euros al año. La media de la retribución de estos banceros fue de casi 2,1 millones.
  • 179 Veces más cobraron los banqueros más bien pagados que los empleados de banca que peor cobran, y 37 veces más que la media de los empleados del sector.
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