Eureka
El negocio de los Zippo, el encendedor que sale en más de 2.000 películas
La Segunda Guerra Mundial convirtió el aparato en un icono de los Estados Unidos
01/04/2026
3 min
Aparece en películas de superhéroes como X-Men o Batman begins, en musicales como Hairspray y en cintas míticas como El Padrino, Pulp fiction o Apocalypse now. Incluso, si te fijas bien, se deja ver en la película de animación WALL·E. En más de 2.000 producciones, hay alguien que se lo saca del bolsillo, lo abre y libera la llama. Es un Zippo, el mechero metálico reutilizable y resistente al viento que con los años ha acabado convertido en uno de los iconos más reconocibles de la cultura pop norteamericana. Pero también es un gran negocio: con sede en Pensilvania, tiene cerca de un millar de trabajadores, produce unos 14 millones de mecheros cada año y factura cerca de 400 millones de dólares anuales.La empresa nació en 1932 y, desde entonces, ya ha vendido más de 650 millones de encendedores. Pero ¿cómo se ha hecho un objeto tan pequeño para convertirse en todo un símbolo norteamericano? ¿Cómo se hizo un lugar en Hollywood y en los bolsillos de medio mundo? La primera chispa
La historia de todo esto empieza en Bradford, una pequeña ciudad de Pensilvania, a principios de los años treinta. Allí vivía el empresario George G. Blaisdell. Un día se topó con una escena que le cambió la vida: un amigo suyo estaba peleándose con un encendedor aparatoso, incómodo y poco práctico. El artefacto tenía una virtud evidente: gracias a su chimenea protectora, la llama resistía bien el viento. Pero también tenía defectos: se había de abrir con dos manos, se estropeaba con facilidad y tenía un aspecto bastante rudimentario.Blaisdell vio de inmediato que allí había una idea de negocio. A finales de 1932, rediseñó aquel encendedor y lo transformó en un objeto más elegante, robusto y fácil de utilizar. Añadió una carcasa rectangular, una tapa con bisagra y un mecanismo que permitía abrirlo con una sola mano, pero mantuvo el sistema que protegía la llama del viento. Había nacido el primer Zippo. El nuevo encendedor comenzó a venderse en 1933 por 1,95 dólares, acompañado de una promesa que lo hizo famoso: la marca aseguraba al cliente que, si no funcionaba, lo reparaban gratuitamente. El impulso de la guerra
El impulso definitivo, sin embargo, no llegó a los escaparates, sino al frente. Con la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, en 1941, Zippo dejó de fabricar mecheros para el mercado civil y dedicó toda la producción al ejército norteamericano. En aquellos años, la compañía sustituyó el latón por el acero y comenzó a fabricar los modelos con acabado negro que hoy son piezas de coleccionista.La guerra hizo el resto. Millones de soldados norteamericanos se llevaron el Zippo al campo de batalla y lo convirtieron, casi sin querer, en un emblema de los Estados Unidos. El encendedor era pequeño, robusto, funcionaba en condiciones adversas y, además, tenía una apariencia reconocible. Para muchos militares no era solo un objeto útil, sino también una pieza personal, casi íntima, que les acompañaba en medio del caos.Cuando la guerra se acabó, en 1945, Zippo volvió al mercado civil, pero ya no era una marca cualquiera. Había dejado de ser un simple encendedor para convertirse en un objeto cargado de relato. A partir de ahí, la empresa supo explotar esta aura con inteligencia: mantuvo casi intacto el mecanismo original, reforzó la idea de durabilidad con la garantía para siempre y comenzó a invertir en publicidad y en hacerlo salir en el cine.De Bradford a Hollywood
Tras la posguerra, Zippo convirtió el prestigio ganado en el frente en un gran negocio. Durante los años cincuenta y sesenta, el encendedor se popularizó como soporte publicitario, la compañía refinó algunos detalles sin tocar su esencia y la marca se fue haciendo un lugar en la cultura popular, de los conciertos al cine y la televisión. Mientras tanto, la empresa continuó en manos de la familia incluso después de la muerte del fundador, George G. Blaisdell, en 1978, y fue ampliando el negocio: en los años noventa compró W.R. Case & Sons e inauguró un museo propio en Bradford. Ya en el siglo XXI, protegió legalmente la forma de su encendedor, diversificó productos y en 2010 adquirió Ronson, un competidor histórico.
Las fechas clave
- 1932 George G. Blaisdell funda Zippo en Bradford, Pensilvania.
- 1933 Se pone a la venta el primer mechero Zippo por 1,95 dólares.
- 1936 Zippo obtiene la patente original de su mechero de bolsillo.
- 1941 Con la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, la empresa destina toda la producción al ejército norteamericano.
- 1945 Finalizada la guerra, Zippo vuelve al mercado civil norteamericano.
- 1950 La compañía obtiene una segunda patente sobre el diseño de su mechero.
- 1956 Zippo lanza el modelo Slim, una versión más estrecha de su mechero.
- 1978 Muere el fundador, George G. Blaisdell, y la empresa pasa a manos de la familia.
- 1993 Zippo compra W.R. Case & Sons Cutlery Company.
- 1997 Abre el museo Zippo/Case en Bradford.
- 2002 La marca registra legalmente la forma de su mechero y amplía la gama con nuevos productos.
- 2010 Zippo adquiere Ronson, un competidor histórico del sector.
- 2020 Zippo alcanza los 600 millones de mecheros fabricados.
- 2024 Diversas fuentes sitúan la facturación anual de la compañía en torno a los 390 millones de dólares.