Consejeros de Economía unidos por la financiación
La titular actual, Alícia Romero, y tres predecesores coinciden en algunas de las asignaturas pendientes para mejorar el crecimiento
BarcelonaPara un mejor crecimiento hay que apostar por las baterías para almacenar las energías verdes o atraer el talento, pero la clave para el futuro es una financiación más justa. Hay coincidencia entre la consellera de Economía, Alícia Romero, y tres de sus predecesores de diferentes familias políticas, que tienen claro que hay aspectos en los que puede haber un consenso amplio.
Lo han constatado durante la jornada La Cataluña que queremos, organizada por la Fundació Economia i Empresa, en el Col·legi d'Economistes de Catalunya. De esta manera siguen la línea marcada en enero del año pasado por tres expresidentes, Artur Mas (CiU), José Montilla (PSC) y Pere Aragonès (ERC), también en el Col·legi d'Economistes. Los exconsellers de Economía Antoni Castells, que ocupó el cargo por el PSC en los gobiernos de Pasqual Maragall y José Montilla (2003-2010); Jaume Giró, propuesto por Junts en el primer ejecutivo de Pere Aragonès (ERC) (2021-2022), y Natàlia Mas, por ERC, en el segundo ejecutivo de Aragonès (2022-2024), consideran que la financiación es una de las piezas clave para progresar. Una vez fuera de la política activa, al margen de tácticas y estrategias partidistas, es más fácil coincidir y hablar claro.
En esta línea, Giró afirma que la financiación "es el principal problema" al que nos enfrentamos que, además, "es crónico y endémico", especialmente en la actualidad "por razones demográficas y sociológicas". Defensor de la máxima autonomía de gestión, es realista en cuanto a algunos de los objetivos del acuerdo de investidura del PSC y ERC: "Hoy la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) no está preparada para recaudar todo el IRPF. Necesita tiempo". Los mismos republicanos han borrado este hito como línea roja.
También Castells lo admite, pero afirma que hay que ponerse a trabajar para poder conseguirlo en el futuro porque "no es imposible que la ATC esté preparada". Natàlia Mas, que estuvo en el gobierno que diseñó la propuesta de la financiación singular, alerta de que el problema del déficit fiscal no se resuelve solo con el modelo de financiación, sino también con la reducción de la deuda del fondo de liquidez autonómica (FLA) o una financiación específica de las competencias propias de Cataluña, como los Mossos, las prisiones o la lengua. Todos aplauden el paso dado con la creación del consorcio para las inversiones, que en todo caso deberá ser avalado, como la financiación, por el Congreso.
Y, desde la óptica que les da la experiencia como gestores de las finanzas catalanas, abogan por "pasar de los planes a los proyectos concretos", según Castells. Para Giró hacen falta mayorías políticas amplias para hacerlo posible y apostar por los sectores estratégicos en los que ya tenemos un peso importante, como la salud, la biotecnología o la industria. Y Natàlia Mas recuerda que "Europa y Cataluña deben continuar siendo lo que son" y reforzarse donde ya son fuertes.
Líneas de país
La moderadora del debate entre exconsejeros, Aurora Catà, les ha recordado la importancia del consenso porque entre los tres representan fuerzas políticas que suman el 70% de los votos en Cataluña. Romero, antes del debate, también ha defendido una Cataluña con esperanza y optimismo, en la que no impere estar siempre indignados.
Igualmente, Giró reconoce que, al igual que cuando pierde el Barça no siempre es por culpa del árbitro, tampoco siempre es responsabilidad de los demás que no se ejecuten todas las inversiones. Castells, siguiendo la tesis, defiende el liderazgo político para avanzar. "Tenemos que decir las cosas que hay que decir. Que si queremos descarbonizar no podemos cerrar las nucleares o que la línea de muy alta tensión, la MAT, es indispensable. El liderazgo quiere decir coraje", ha asegurado el exconsejero, que ha remarcado la necesidad de ponerse de acuerdo en temas como Cercanías, las renovables o la MAT. "Un país necesita un grupo dirigente que tiene claro qué país quiere, que comparte unas ideas básicas", afirma.
Lo que es evidente, según Mas, es que "no hay un futuro predeterminado sino condicionado a lo que hacemos hoy". Por eso hay que avanzar en la financiación y resolver déficits. También Giró considera que hay que huir del victimismo. "El país necesita proyectos estratégicos de transformación, horizontes temporales extensos y acuerdos políticos amplios. Sin eso no se pueden afrontar los cambios que necesita el país. Muchos déficits como el fiscal o de inversiones los tenemos desde hace más de 25 años. Lo que es nuevo es una actitud de queja e inacción", afirma. También, de nuevo desde el realismo, admite que el déficit fiscal quizá se reducirá, pero probablemente no llegará a desaparecer del todo.
Mas añade que, en materia de infraestructuras, "no hace falta solo obra nueva, sino también mantenimiento para evitar depreciación de lo que tenemos". Y eso requiere, afirma, una cantidad equivalente al 1% al 1,5% del PIB. Además de asegurar que el Estado ejecute una buena parte de las inversiones que presupuesta, se deben desplegar las energías renovables, invertir en redes, en interconexiones con Europa, el autoconsumo industrial y apostar por las baterías, que son y serán tan importantes como lo fueron y son el petróleo o los chips.