Estados Unidos

Powell vs. Trump: "Está en juego que la Fed esté dirigida por intimidaciones políticas"

Tres expresidentes de la Reserva Federal advierten del "ataque sin precedentes" contra la independencia del organismo

WashigntonDonald Trump parece haber empezado el año con el propósito de ejecutar sus amenazas. El departamento de Justicia –que se ha convertido ya en el ministerio personal del magnate para ajustar cuentas– ha abierto una investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. El caso llega después de meses de coacciones por parte del presidente estadounidense contra Powell por no doblegarse ante sus exigencias, estrecha aún más el asedio del republicano a la Fed y supone una nueva estocada a la independencia del organismo. Este lunes, después de que Powell hiciese pública la situación, tres expresidentes de la Reserva Federal han cerrado filas con él ante los ataques "sin precedentes de Trump".

Los predecesores todavía vivos de Powell, Janet Yellen, Ben Bernanke y Alan Greenspan han firmado una carta junto con otra decena de economistas para expresar su apoyo al presidente de la Fed. "La supuesta investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, constituye un intento sin precedentes de utilizar ataques fiscales para socavar esa independencia". El texto recalca que "esto no tiene cabida en Estados Unidos, para los que su mayor fortaleza es el estado de derecho, la base de nuestro éxito económico".

Powell reveló el domingo que afronta una investigación federal relacionada con su testimonio ante el Congreso del pasado junio sobre las obras de reforma de la sede del banco central. Powell, a quien el presidente Donald Trump quiere fuera del organismo monetario, ha reaccionado de forma contundente con un comunicado en el que dice: "Esto trata sobre si la Fed será capaz de seguir estableciendo los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si en su lugar la política monetaria será dirigida por la presión o la intimida".

"El viernes el departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal (Fed) citas de un gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testigo ante el comité bancario del Senado el pasado junio", anunciaba Powell en su comunicado, en formato vídeo y PDF.

"El testigo se refería en parte a un proyecto de varios años para renovar los edificios de oficinas históricos" de la Fed, añade el responsable del banco central, que se desmarca del tono prudente que suele adoptar en sus discursos y denuncia ser víctima de intimidación del gobierno. Powell dice que tanto el testimonio como la renovación de la sede de la Fed son "pretextos" y la amenaza de cargos penales es consecuencia de que el banco central haya actuado según sus evaluaciones económicas "en lugar de seguir las preferencias del presidente" de EEUU.

Trump y otros altos cargos del gobierno han criticado la renovación de la sede de la Fed, y el pasado verano Trump reprochó que el coste total pasara de los 2.500 millones de dólares ya conocidos, 700 más que el plan inicial, a 3.100 millones, lo que Powell refutó. La escena, que quedó grabada por las cámaras y fue motivo de burla contra Trump en el momento, parece que no gustó al magnate.

El responsable de la Fed denuncia que la investigación que se le ha abierto se trata de una "acción sin precedentes que debería ser vista en el contexto más amplio de las amenazas y actual presión de la administración" Trump, y reafirma el compromiso de cumplir su deber "sin miedo o favores políticos". La investigación contra Powell llega justo pocos meses antes de que acabe su presidencia, en mayo de este año. Aún así, su cargo como gobernador no expira hasta el 2028, pero Powell aún no ha dicho qué piensa hacer una vez deje de liderar la Fed. Trump dijo la semana pasada en una entrevista en el New York Times que ya había decidido quién será el sustituto de Powell al frente del organismo y que en breve anunciará su decisión. Uno de los nombres que suena con fuerza como posible relieve es el de Kevin A. Hassett, uno de los principales asesores económicos del magnate. En 2017 fue el propio Trump quien nominó a Powell como presidente de la Fed.

Un mismo patrón

Powell no es el único miembro de la Fed al que Trump ha presionado a través de investigaciones abiertas por su departamento de Justicia. El año pasado, el republicano también intentó despedir a Lisa Cook, una de las gobernadoras del banquillo, acusándola de fraude hipotecario. En ese momento, el presidente invocó los poderes que le otorgan los estatutos constituyentes de la Fed para expulsar a cualquier miembro que haya cometido una negligencia profesional o un crimen. Pero Trump se basaba en acusaciones de que no se habían demostrado judicialmente y un juez federal lo bloqueó. Aun así, el republicano recorrió el bloqueo ante el Tribunal en el Supremo, con la esperanza de que la mayoría conservadora le sea favorable.

La estrategia de Trump de presentar el caso de Cook en el Supremo busca crear una jurisprudencia que le permita hacer una interpretación mucho más laxa de los estatutos fundacionales de la Reserva Federal. Todo, para tener garantizado de cara al futuro poder despedir con mayor facilidad a otros miembros de la Fed que no le hagan el peso.

Caída del dólar

Ante la noticia de la investigación en Powell, el dólar ha despertado este lunes con una respuesta a la baja, con caídas en torno al 0,4%, hasta los 98,76 puntos; por el contrario, el euro subió un 0,33%, dejando el cambio a unos 1,17 dólares/euro.

Como respuesta inmediata, el oro se ha disparado batiendo de nuevo su récord histórico. A las cinco de la tarde (hora local en Cataluña), el metal precioso y valor refugio por excelencia se situaba en 4.622 dólares la onza, un crecimiento intradía de cerca de un 3%. De hecho, en momentos de incertidumbre, es natural que el precio del oro se dispare; al mismo tiempo, al referirse en dólares, son valores inversamente proporcionales. Durante la jornada, y hasta el cierre de esta edición, la subida del precio del oro se ha ido moderando hasta el 2%. La plata también alcanzó máximos históricos, tras dispararse un 6,87% hasta los 84,7 dólares la onza.

El rebote en las bolsas tampoco se ha hecho esperar. Wall Street ha abierto la sesión de este lunes en rojo. Diez minutos después del inicio de la sesión en la Bolsa de Nueva York, el principal indicador de Wall Street, el Dow Jones Industriales descendía un 0,59%, hasta los 49.211 puntos; el selectivo S&P 500 caía un 0,21%, hasta 6.951, y el Nasdaq marcaba un 0,09% negativo, hasta 23.650 puntos. A lo largo de la sesión y hasta el cierre de esta edición, el Dow Jones ha recuperado los números verdes, con una tímida subida del 0,2%, el S&P alcanzaba el 0,15% positivo y el Nasdaq un 0,42% positivo.

Las acciones bancarias lideraron las caídas en la apertura de mercados, con JPMorgan y Bank of America perdiendo un 1,27% y un 0,81% respectivamente; a su vez, las acciones de Capital One se desplomaban un 5,5%.

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