El gobierno español inyecta optimismo económico a pesar de la guerra en Irán
Prevé un crecimiento del PIB de un 2,6% este 2026 y ultima un techo de gasto récord
MadridOptimismo económico a pesar de la guerra en Irán. El gobierno español ha actualizado este lunes el cuadro macroeconómico y prevé que la economía crezca un 2,6% este 2026 (cuatro décimas más de lo previsto hasta ahora) y que lo haga por encima del 2% los próximos tres años, es decir, hasta 2029, tal como ha detallado en rueda de prensa el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras un consejo de ministros en el que precisamente se ha aprobado un nuevo paquete de medidas para paliar el impacto económico del conflicto, sobre todo en materia energética.
La decisión de revisar al alza el crecimiento económico choca con aquello que el mismo gobierno español temía al inicio del conflicto en Oriente Medio: un impacto negativo sobre la economía de entre una y ocho décimas de la tasa de crecimiento del producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía). Ahora, sin embargo, defiende que el plan anticrisis desplegado por la guerra hace tres meses ha permitido "amortiguar" el choque económico, en particular sobre los precios y el poder adquisitivo de las familias: fuentes del ministerio de Economía calculan que las medidas han permitido contener hasta un punto la tasa de inflación. Y es esta "estabilidad" de los precios los últimos meses lo que ha servido, entre otras cosas, de base para revisar el cuadro macroeconómico.
También ha ayudado la buena marcha de algunos indicadores macroeconómicos y los avances, aunque pequeños y frágiles, en cuanto a un acuerdo de paz entre los Estados Unidos e Irán y el mantenimiento de un alto el fuego que ayude a recuperar la normalidad en el estrecho de Ormuz. "Se ha moderado la incertidumbre", ha reconocido Cuerpo.
Un crecimiento de un 2,6% para este 2026 supone triplicar la previsión de crecimiento de la eurozona, que la Comisión Europea sitúa en un 0,9%. Ya el año pasado, España se posicionó como una de las economías avanzadas más robustas (la economía española creció un 2,8%), gracias al consumo privado, la inversión y el dinamismo del mercado laboral. En un comunicado, el ministerio de Economía vuelve a señalar estos elementos, en especial el de la ocupación –proyecta, por ejemplo, que la tasa de paro caerá por debajo del 10% este 2026–, y suma una mejora de la productividad.
Con todo, la nueva estimación del gobierno español va en línea con lo que han hecho otros organismos, si bien es cierto que es la más positiva. Por ejemplo, la semana pasada la Autoridad Fiscal Independiente (Airef) revisó al alza el crecimiento de la economía española para este 2026: hasta el 2,4%. El Banco de España mantiene el crecimiento en un 2,3%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) es más prudente y lo sitúa en un 2,1%.
Nuevo techo de gasto
"Contamos con un crecimiento dinámico, una economía más resiliente capaz de afrontar los shocks de manera más flexible en comparación con ocasiones anteriores", ha destacado Cuerpo, que ha vuelto a contraponer la situación de la economía española tras la crisis de 2008, con la situación actual, tras la pandemia de la covid-19 o la guerra en Ucrania. Esta es, de hecho, una de las armas a las que el gobierno de Pedro Sánchez se aferra cuando defiende su gestión estos últimos ocho años. Y ahora también le servirá para dibujar unos presupuestos generales del Estado (PGE) expansivos para 2027, y al mismo tiempo encorsetados ya por las reglas fiscales europeas.
La actualización del cuadro macroeconómico es un paso imprescindible para la elaboración de unas nuevas cuentas públicas en el Estado –es la base sobre la que se proyectan los PGE– y que Pedro Sánchez se ha comprometido a presentar a pesar del momento de fragilidad por el que atraviesa la legislatura, lo que dificulta la aprobación de leyes en el Congreso.
Con la aprobación del marco macroeconómico, el siguiente paso es aprobar el techo de gasto –previsiblemente será de récord– y los objetivos de déficit y deuda o senda de estabilidad para las diferentes administraciones públicas. De hecho, la intención es aprobarlo todo la semana que viene y convocar un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) con las comunidades autónomas para desgranar la propuesta.
La previsión es que los objetivos de déficit y deuda se voten este mismo mes de julio en el Congreso. En caso de que decaigan porque los socios no den apoyo, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, deberán votarse de nuevo por segunda vez. Si decaen de nuevo, el gobierno español deberá asumir los objetivos de déficit y deuda en vigor.
Para los socios del bloque de investidura ha sido primordial a la hora de decidir el sentido de su voto el objetivo de déficit, es decir, el margen de gasto, que se fija para las comunidades autónomas. Aquí, por ejemplo, es donde Junts siempre ha puesto más palos en las ruedas. "Trabajamos con un escenario para cumplir con el calendario", ha defendido Cuerpo este lunes sobre la presentación de los presupuestos antes de que acabe el año.