Un brazo robótico en el Mobile.
05/03/2026
2 min

BarcelonaEl Mobile World Congress (MWC) volvió a dar muestras de su fuerza de atracción. En la edición número 20, convertida en un evento que deja muchos millones en la ciudad (la organización dice que más de 580 millones), ha conseguido congregar a unos 105.000 asistentes, a pesar del estallido de la guerra en Oriente Medio justo el fin de semana del estreno, lo que ha dificultado la llegada de algunos de ellos. Algunas de las principales compañías de este congreso, como Huawei, LG, Samsung o SK Telekom, son asiáticas.

Esta cita anual deja en la ciudad un legado en forma de ecosistema de start-ups y compañías tecnológicas que se ha ido formando desde la llegada del salón en 2006. Y todo ello con la implicación no sólo de la Fira de Barcelona y la entidad organizadora, la GSMA, sino de administraciones como la Generalitat, el gobierno español y el Ayuntamiento de Barcelona a través de la fundación Mobile World Capital Barcelona. Un modelo que ahora se pretende replicar con otro de los encuentros tecnológicos de escala mundial que eligió la capital catalana para establecerse, el Integrated Systems Europe (ISE), especializado en el sector audiovisual.

Se trata de una fórmula de colaboración que se distancia de un ambiente político marcado por la polarización y que apuesta por sumar fuerzas. Este tipo de iniciativas hace que los salones no sean sólo escaparates y puntos de encuentro puntuales sino que sirvan de tracción para industrias y actividades económicas que se quieren impulsar. Del mismo congreso salieron otros eventos como el salón de las start ups 4YFN o el Talent Arena, un punto de encuentro de los profesionales digitales y las principales empresas tecnológicas y los estudiantes que esta edición ha congregado a 25.000 personas, un 25% más que el año pasado.

El Mobile ha vivido un verdadero proceso de transformación y ya no es sólo la referencia para la telefonía móvil, sino también para la inteligencia artificial (IA) –y especialmente la ética que hay que vincularla–, la tecnología cuántica, el futuro de la economía del espacio y el horizonte del 6G, la generación de telefonía que en su futuro todavía no sustituirá al 5G. Y también es un lugar donde ver y probar la aplicación de las diferentes tecnologías en todo tipo de sectores, desde la seguridad hasta la aviación o las nuevas generaciones de robots.

El MWC ha encontrado en la capital catalana, donde se mantendrá de manera permanente si ninguna de las partes vinculadas dice lo contrario, un lugar donde seguir creciendo, pero también es un elemento esencial para la Fira de Barcelona, ​​que acaba de conseguir que el gobierno catalán y el resto de accionistas firmen el nuevo convenio de colaboración para la sociedad Fira 20. Dentro de este pacto se incluye el coste del llamado Hall Zero, el nuevo edificio de la Feria en el recinto de la Gran Vía de Hospitalet de Llobregat, que aumentará de los 200,8 millones de euros previstos inicialmente hasta los 365,4 millones. Las obras, que deben garantizar el crecimiento tanto para el Mobile como para salones existentes y otros que puedan venir, se encuentran en el ecuador.

stats