Croacia, una escapada perfecta para este verano... y cualquier época del año
Las aguas cristalinas del Adriático, las ciudades amuralladas y los paisajes de ensueño convierten Croacia en un destino imprescindible. Además, con los vuelos directos semanales de Vueling desde Barcelona, descubrirla es más fácil que nunca
Llanuras, lagos y colinas. Montañas, bosques frondosos y una costa escarpada bañada por el mar Adriático. Croacia es un destino incomparable para disfrutar este verano, pero también perfecto para descubrir en cualquier época del año: un destino fácilmente accesible desde Barcelona gracias a los vuelos directes de Vueling a Split y Dubrovnik.
Naturaleza, cultura, arquitectura y literatura se entrelazan en un país único y sorprendente. Las conexiones directas de Vueling desde Barcelona –con 11 vuelos a la semana a Split y 10 vuelos semanales a Dubrovnik–, facilitan la llegada y ponen este destino al alcance de quien lo elija, una escapada que en verano apetece.
Desde el mar
Las aguas cristalinas del Adriático y su millar de islas son paradisíacas para quienes quieran disfrutar de un verano refrescante. Croacia es un lugar ideal para navegar, recorrer la costa en velero o descubrir el país desde el mar. La temporada náutica se extiende de marzo a noviembre, lo que permite navegar durante buena parte del año.
Con más de 1.244 islas, islotes, arrecifes y peñascos, navegar por sus aguas se convierte en una experiencia imborrable a ojos de quien la vive. Acceder a rincones prácticamente vírgenes y playas paradisíacas, hacen de la navegación una vivencia única e inolvidable.
Lojena, Opat, Ravni Žakan y Vrulje son algunas de las espectaculares playas que forman parte del Parque Nacional de Kornati. En la isla de Kornat se encuentran enclaves históricos accesibles desde el mar, como la fortaleza de Tureta. La isla deshabitada de Piškera o las fortificaciones de Vela Panitula son también lugares impactantes para el viajero. La naturaleza en estado puro invita a perderse entre islas, islotes y paisajes únicos.
A través de la historia
Croacia tiene un gran legado cultural, histórico y arquitectónico reconocido internacionalmente. En Split, el Palacio de Diocleciano, construido originariamente como residencia del emperador romano, es uno de los conjuntos monumentales romanos mejor conservados. Su arquitectura refleja la influencia romana en el arte paleocristiano, bizantino y medieval temprano y es uno de los edificios monumentales mejor conservados del país. La catedral de San Domnio es, también, una de las más antiguas del mundo, en el centro de la capital.
El núcleo histórico de Trogir esconde legados de incalculable valor histórico. A lo largo de los siglos, la ciudad ha estado bajo dominio romano, bizantino, veneciano y húngaro y cada una de estas civilizaciones ha dejado una huella visible en la identidad de su núcleo histórico. La catedral de San Lorenzo es, precisamente, uno de los grandes tesoros arquitectónicos de la ciudad.
La perla del Adriático
La ciudad antigua de Dubrovnik, conocida como la "perla del Adriático", es de obligada parada. Recorrer los casi dos kilómetros de murallas que rodean la ciudad para contemplarla desde una perspectiva privilegiada es una oportunidad para ver la belleza de su fortaleza. Pasear por el Stradun, la arteria principal del casco antiguo de piedra caliza brillante, que conecta las puertas de Pile y Ploče. Sus cafeterías, tiendas y su vibrante ambiente nocturno envuelven al visitante. La iglesia de San Blas, el Palacio Sponza, el monasterio franciscano o la columna de Orlando se descubren paseando.
Zadar, al norte de la región de Dalmacia, conserva algunos de los elementos de fortificación más importantes del sistema defensivo histórico y es otro de los recorridos a realizar. La puerta de Terraferma resulta imponente. Es uno de los monumentos renacentistas más bellos de Zadar, que conecta la fortaleza exterior de Forte alrededor de la ciudad, construida por los venecianos.
Un paraíso natural
El Parque Nacional de Krka es otro de los entornos naturales más increíbles de Croacia. El río Krka, a su paso por la región, ha modelado un paisaje de cañones, lagos, barreras de travertino y espectaculares cascadas. Skradinski Buk, una cascada de 400 metros de anchura y 46 metros de altura, con miles de gotas cayendo cada segundo, es una maravilla de la naturaleza y navegar hasta la isla de Visovac, en el lago del mismo nombre, donde hay un monasterio franciscano y la iglesia de la Virgen de Visovac, una experiencia casi mística.
El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, con dieciséis lagos interconectados por cascadas y pasarelas, dibujan un paisaje excepcional, con Veliki Slap, la cascada más alta del país y la posibilidad de navegar en barco por el lago Kozjak, el más grande del parque. Es el parque nacional más bonito y conocido de Croacia. Declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, sus lagos de aguas cristalinas, conectados entre sí por más de 92 cascadas y en medio de un paisaje de bosques frondosos, lo hacen imprescindible. En constante transformación por la formación continua de barreras de travertino siempre acaba sorprendiendo al viajero.
Experiencias tan extraordinarias como inolvidables, hacen de este país un destino imprescindible para estas vacaciones, las de ahora y las de todo el año. Descubre lo que Croacia te puede ofrecer y reserva tu vuelo a vueling.com.