La elegancia vigorosa de la alfombra roja de los Oscar
Esta madrugada ha tenido lugar la 97 edición de los premios de cine en el Dolby Theatre de Los Ángeles


BarcelonaLas semanas trepidantes previas a la ceremonia de los Oscar, cargadas de polémicas, rivalidades y solidaridad por los incendios de Los Ángeles, también se han visto reflejadas en la alfombra roja. Ni lujo silencioso,ni transparencias, ni voluntad de pasar desapercibidos, los nominados a la estatuilla han desfilado con fuerza con estilismos heterogéneos y con una marcada personalidad.
En la 97ª edición de los premios más preciados de la industria del cine se han podido ver lentejuelas y diseños clásicos, pero exuberantes. Éste ha sido el caso de los estilismos escogidos por la candidata a mejor actriz Demi Moore, quien ha optado por un traje bordado con brillantes plateados, de tirantes finos y un escote de pico, diseñado por Armani Privé. En el mundo de los pasteles, se han puesto de acuerdo en apostar por tonos nude las actrices Selena Gómez y Emma Stone. En el caso de la actriz de Emilia Pérez, el estilismo de Ralph Lauren ha seguido el mismo patrón que el traje de Moore: tirantes delgados y silueta de sirena. En la misma línea, pero menos apretado, Stone, ha lucido un vestido brillante diseñado por Louis Vuitton.
Ariana Grande, pese a optar por un discreto rosa palo, ha sido capaz de captar todas las miradas. El diseño de alta costura de Schiaparelli estaba formado por un corsé con escote palabra de honor y, en la parte inferior, una gran falda de tul de diferentes capas que recordaba la forma de los pétalos de una flor. Penélope Cruz ha optado por un diseño clásico firmado por Chanel, cuya casa es embajadora desde el 2018. El estilismo lo formaba un vestido blanco con influencias helénicas y nupciales con una tira de brillantes en la zona central del vestido.
Un atrevimiento controlado
Pero pese a que el Old Hollywood ha tenido una fuerte presencia, también ha habido espacio para dar entrada a nuevas tendencias, como los tejidos de efecto agua que ya se habían dejado ver en galas anteriores de esta temporada y que esta madrugada han lucido Felicity Jones y Whoopi Goldberg. Mientras que la actriz de The brutalist ha optado por este tejido luminoso, la estética del color gris perla y el diseño del traje equilibraban la espectacularidad del estilismo diseñado por Armani Privé. Sin embargo, Whoopi Goldberg ha ido con todo con el estilismo firmado por Christian Siriano: tejido de efecto de agua, voluminoso, cola larga y de color azul. También de color azul, concretamente de terciopelo azul, era el vestido de Isabella Rossellini, seguramente un homenaje a David Lynch, el cineasta que la dirigió a la película Terciopelo azul.
De conjunto con la alfombra y como premonición de su estatuilla, Zoe Saldaña ha escogido un traje de Saint Laurent creado a medida para la ocasión. Empezando con un escote palabra de honor de color carne y tejido con un bordado de pedrería, el estilismo continuaba con tres grandes volúmenes de tela burdeos brillante. Además, la actriz ganadora del Oscar ha llevado unos guantes ópera semitransparentes de color negro, que resaltaban la joyería de Cartier.
En cambio, quien ha evitado ser vista en la alfombra roja ha sido la actriz Karla Sofía Gascón. La nominada a mejor actriz protagonista por Emilia Pérez ha sorteado los flashes y las preguntas de los periodistas en la entrada del teatro, si bien al inicio de la gala ya no ha podido evitar ser el centro de atención. Tan sólo en los primeros cinco minutos de la ceremonia, el presentador Conan O'Brien ya se ha dirigido a ella y las cámaras del Dolby la han enfocado entre los asistentes. Con una sonrisa contenida y la mano alzada, ha saludado entre el público rompiendo el hielo de la noche.
Más allá de la clásica americana
En cuanto a algunos hombres, bien por la oportunidad de destacar en una alfombra roja de cientos de invitados, o bien por la monotonía que normalmente acompaña a su estética, se han desmarcado de los clásicos vestidos de lucimiento. Éste ha sido el caso de Colman Domingo, que desde hace años es el bastión de la elegancia y el atrevimiento masculino. Esta vez el actor nominado por Sing sing ha optado por aliarse con Valentino para el diseño de una americana cruzada con nudo de terciopelo rojo. El vestido lo ha combinado con el color negro del pantalón y la camisa y con toques dorados para los accesorios con flecos que recordaban borlas de cortinas de teatro. El otro atrevido de la noche ha sido Timothée Chalamet con su apuesta por un total look de color amarillo de la firma Givenchy, que finalmente no le ha acompañado en la suerte para conseguir la estatuilla. En cambio, quien sí ha apoyado al actor ha sido Kylie Jenner. Pese a evitar la alfombra roja, rompió los rumores de ruptura tras ausentarse en algunas de las últimas galas de cine del actor.