Carlos III, en guerra abierta contra su excuñado, Charles Spencer, que le acusa de haber dicho que Diana sería "olvidada pronto"
El Palacio de Buckingham ha respondido con un comunicado en el que asegura que el dolor "puede enturbiar los recuerdos"
BarcelonaLa guerra entre Charles Spencer, hermano de Lady Di, y Carlos de Inglaterra nunca ha estado cerrada del todo y se reabre cíclicamente. Esta semana se ha producido una nueva fractura entre los excuñados a causa de las memorias que Spencer publicará la próxima semana y que se titulan Swan song: Diana, my sister (El canto del cisne: Diana, mi hermana). El motivo del conflicto entre el rey y el aristócrata es un polémico fragmento del libro que ya se ha podido leer en el Daily Mail. En este fragmento, Spencer asegura que en los días posteriores a la muerte de Diana el entonces príncipe aseguró que la conocida como princesa del pueblo, que sufrió un accidente mortal en agosto de 1997, sería olvidada pronto.
Spencer afirma que después de la muerte de Diana discutió con Carlos, que entonces ya estaba separado de su mujer, por la decisión de Palacio de que los dos hijos de la pareja caminaran detrás del féretro durante la procesión fúnebre. En esta discusión, Spencer manifestó que su hermana no habría estado de acuerdo con la decisión, que era una experiencia muy dura para unos adolescentes de 15 y 12 años. Ante esto, según la versión de Spencer, el futuro rey, muy enfadado, habría respondido: "Estate tranquilo, la olvidaremos pronto". Para Spencer, la reacción de Carlos fue una muestra del desprecio que sentía hacia su exmujer.
Después de este ataque frontal, el Palacio de Buckingham, en un movimiento poco habitual, ha decidido hacer público un comunicado en el que niega las afirmaciones de Spencer. "Aunque, por principio, no hacemos comentarios sobre libros, Su Majestad es consciente de que el dolor de la pérdida de un hermano puede enturbiar la razón, afectar al juicio y condicionar el recuerdo de una manera que los demás no perciben, incluso muchos años después de una pérdida así", dice el texto de la casa real inglesa.