Hugh Jackman y Deborra-Lee Furness: el matrimonio idílico que ha saltado por los aires
Las circunstancias del divorcio entre el actor de Marvel y su esposa desde hace 30 años se han convertido en material de chisme en todo Hollywood, que anticipa ya una dura batalla legal por su ingente patrimonio


BarcelonaHugh Jackman y Deborra-Lee Furness formaban uno de los matrimonios más consolidados de Hollywood. Pero además de longeva, su unión también era discreta. Eran de esos matrimonios que no hacen ruido, como si supieran que en la falta de revuelo mediático hay un pasaporte directo al éxito. Quizás fue por eso que cuando a finales del 2023 anunciaron que habían decidido que harían vidas separadas, nos quedamos todos con unos ojos como naranjas, porque después de casi 30 años juntos pocos habríamos apostado por este desenlace.
Si bien es cierto que en las alturas de la vida en las que se encuentran los dos actores –él con 56 años y ella con 69– pocos se atreven a realizar cambios tan radicales en el ámbito sentimental, visto en perspectiva no resulta tan raro porque coincide con la mayoría de edad de su hija más pequeña, que ahora tiene 18. Un poco como les ha pasado a Pep Guardiola y su esposa, Cristina Serra, cuya hija más pequeña está ahora a las puertas de la mayoría de edad. Sin embargo, en el momento en que se produjo el anuncio las causas no quedaron del todo claras porque su comunicado estaba lleno de cochinilla argumental. Pellerofa que sería mejor no utilizar, porque da a entender que se está diciendo aquello por no decir el motivo real de la ruptura. Cuando haces ruido y no dices nada, siempre es mejor callar, porque llamas la atención y encima generas incógnitas, lo que acaba desembocando en mayor debate público del deseado.
En su críptico comunicado, reproducido entonces por la revista People, el matrimonio expresó que se separaba "para poder seguir creciendo". "Hemos tenido la suerte de compartir casi tres décadas juntos que han sido maravillosas. Nuestro viaje está cambiando ahora y hemos decidido separarnos para perseguir nuestro crecimiento individual –dijeron–. Nuestra familia ha sido y siempre será nuestra máxima prioridad. Asumimos este próximo capítulo con gratitud y amabilidad", añadieron antes de concluir: "Apreciamos enormemente su comprensión mientras nuestra familia atraviesa esta transición. la única declaración al respecto que cualquiera de nosotros hará".
Lluvia de posibles causas
Evidentemente, estas palabras no sirvieron para el objetivo para el que habían sido escritas: que les dejaran en paz. Al no ser concluyentes, la prensa empezó a investigar cuáles habían sido las posibles causas de la ruptura. Después de que Page Six publicara que cuando se había hecho el anuncio ya llevaban tiempo separados, el Daily Mail publicó que su crisis sentimental empezó durante la pandemia. Pasar tanto rato juntos les habría hecho ver que ya no eran el uno para el otro como habían sido antes. "Después de los últimos años, el amor que se tenían se convirtió más bien en una amistad, que se rompió durante la cóvida, porque el confinamiento no ayudó en nada al matrimonio y realmente puso a prueba la relación", señalaba el medio británico, que considera que la estocada final fue la huelga de actores en Hollywood, que volvió a ponerlos en la misma situación. "No ayudó lo más mínimo, les puso en la misma situación que la cóvido, cuando simplemente estaban esperando a ver qué pasaba. Hugh descubrió que no había la misma magia que antes", relataba el medio.
La verdad es que entonces la pareja ya había dejado cierto rastro de desamor en las redes, donde hacía tiempo que no aparecían juntos, ni siquiera con sus dos hijos, Oscar Maximilan y Ava Elliot, ambos adoptados. Además, también había sido premonitoria la venta del apartamento de la pareja en Nueva York donde habían criado a sus hijos, del que sacaron todos los muebles para enviarlos a Australia, de donde son ambos. Realmente era muy raro si se tiene en cuenta que la pareja, presuntamente, seguía viviendo junta en EEUU...
En todo caso, lo más caliente de esta ruptura está en el fregadero porque no están oficialmente divorciados. De hecho, todavía no habrían ni solicitado el divorcio legalmente a pesar de que anunciaron que se separaban hace más de un año. Esta labor pendiente ha coincidido con algo protagonizado por él que sentencia que la reconciliación es inviable. Jackman ha sido visto cenando con la actriz Sutton Foster, con la que llevaba meses especulando la prensa que el intérprete de Lobezno estaría manteniendo una relación, algo que él nunca había negado. Sin embargo, nunca había hecho bandera de su amor por ella, con quien trabajó en 2022 en el musical de Broadway The music man.No es difícil intuir que esta oficialización le habrá gustado poco a Furness, que después de meses de sólo rumores ha visto cómo los peores presagios eran ciertos. había dado cuenta durante la pandemia era en realidad un matrimonio en el que él se había enamorado de una compañera de trabajo veinte años más joven que su esposa (Foster tiene 49 años).
Blake Lively, víctima colateral. O no...
De hecho, este enamoramiento de su marido ha sido motivo de otra polémica en estos días. personas del entorno de Deborra-Lee han filtrado a la revista Woman's Day que Lively habría sabido del amor que Jackman profesaba por su compañera de trabajo y nunca avisó a su amiga Furness, que cuando supo los detalles de la historia de su propia ruptura se sintió engañada por todo su entorno más inmediato. De hecho, no es raro que le ocurriera esto, porque Lively y su marido, Ryan Reynolds, eran buenos amigos de la pareja Jackman-Furness desde hacía muchos años. "Su intuición tenía razón. Por último, se siente más tranquila tras confirmar que sus sospechas estaban justificadas y no eran fruto de los celos o la imaginación", aseguran ahora a los medios personas que conocen a Furness.
En cualquier caso, no cabe duda de que la veterana actriz, directora y productora está orientada a plantar guerra mediática. Sólo unas horas después de que Jackman sacara de la oscuridad su nueva relación, Furness cogió del brazo a su hija y se la llevó a ver el Abierto de Australia, donde al adolescente se le hicieron unas fotos en las que aparece apoyada sobre su madre con ademán triste. La batalla está servida, lo que no ayudará nada a resolver de forma rápida y eficaz el reparto del patrimonio que la pareja ha acumulado durante los últimos 30 años, que asciende a 250 millones de dólares. No habían firmado capitulaciones matrimoniales seguramente porque en 1996 nadie creía que Jackman iba a tener la inmensa carrera que ha tenido. Nadie menos Furness, que siempre creyó. En él y en que su amor sería para siempre...