Muere Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía
La princesa sufría un deterioro cognitivo progresivo
Irene de Grecia, hermana pequeña de la reina Sofía, falleció este jueves en Madrid a la edad de 83 años, según confirmaron fuentes de la casa real a la agencia Efe. La princesa llevaba tiempo sufriendo deterioro cognitivo, por lo que Sofía ha estado a su lado en los últimos meses. Con la muerte de Irene, la reina Sofía se queda sin hermanos, ya que en el 2023 también perdió a Constantino, el último rey de Grecia hasta que su título fue abolido en 1973. Las dos hermanas tenían una relación muy estrecha e Irene de Grecia ha estado muy presente en la vida de la familia real española.
La casa real española ha confirmado el fallecimiento de Irene de Grecia a través de un comunicado firmado por los reyes Felipe y Letizia y la reina Sofía. "Sus majestades los reyes y su majestad la reina Sofía lamentan comunicar la muerte de la alteza real a la princesa Irene de Grecia a las 11.40 h de hoy en el palacio de la Zarzuela de Madrid", dice el texto.
Irene de Grecia nació en Ciudad del Cabo en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. La familia se había trasladado a Suráfrica a raíz de la invasión nazi de Grecia y no regresó a su país hasta 1946. Una vez instalada de nuevo en Grecia, Irene estudió piano con la pianista Gina Bachauer y acabó siendo concertista profesional. En 1967, tanto ella como el resto de la familia real griega se exiliaron a raíz del acceso al poder de la junta militar, que estableció la Dictadura de los Coroneles (1967-1974).
Irene de Grecia vivió buena parte de su vida en la India, donde permaneció hasta 1981, cuando murió su madre, la reina Federica. Fue entonces cuando se trasladó a España y empezó a residir en el Palacio de la Zarzuela, donde ha fallecido. Dedicó buena parte de su vida a las causas sociales y en 1986 creó la fundación Mundo en Armonía, que presidió hasta 2023.
Irene de Grecia no se casó ni tuvo hijos porque, según explicó en alguna ocasión, consideraba que su vida no iba por ese camino. Muy ligada a la espiritualidad oriental, aseguraba que si hubiera tenido hijos se habría dedicado por completo y habría tenido que dejar de lado sus muchos intereses espirituales e intelectuales. El 16 de marzo de 2018 obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza y renunció a la griega.