La contradicción de Victoria Beckham: amada por la moda, rechazada por su hijo
Mientras recibía una distinción muy significativa para ella, la familia abrazaba al ex Spice Girl para hacerle olvidar los ataques de su hijo mayor, que estudia ofertas para hacer un libro 'contra' a sus progenitores
Barcelona"Me he puesto toxina botulínica en el frente y no puedo gesticular lo mal que me siento, hermana" es una frase que muchos reconocerán porque fue pronunciada por uno de los personajes más virales de los últimos tiempos, Triana Marrash, ganadora indiscutible de La casa de los gemelos 2. Esta frase, que muchos censurarán más por el contexto del que proviene que por lo que dice, resulta idónea para definir la situación actual de Victoria Beckham, que esta semana recogía en París una condecoración del ministerio de cultura francés con un rostro difícil de interpretar desde el punto de vista cinésico. Costaba descifrar si se sentía mal por todo lo que está pasando con su hijo a pesar del momento de gran alegría o si simplemente se había puesto demasiada toxina botulínica para la ocasión y esa era la cara de máxima joya que podía ofrecer. También puede que su expresión facial fuera derivada de la combinación de todas estas cosas a la vez. En cualquier caso, la catalana Triana Marrash no ha sido profeta en su casa pero sí en el país de la Ilustración. Quien nos debía decir que a través de sus palabras podríamos interpretar tan bien algo sucedido en Francia...
La ministra de cultura francesa, Rachida Dati, daba a manos del ex Spice Girl este lunes la condecoración Chevalière de la Orden de las Artes y las Letras por lo que ha hecho ya que de luchar mucho para que se la tomen en serio en un sector en el que de entrada muchos la valoraban simplemente como una famosa más que juega a ser diseñadora con el dinero de su marido. De ahí que esta distinción que la titular de cultura gala le ha entregado en plena semana de la alta costura de París es para ella la confirmación pública de que en su ámbito es reconocida sin complejos tanto dentro como fuera de su país. En la entrega había una platea de excepción: Anna Wintour, el propietario del grupo Kering (Gucci, YSL...) y el de LVMH (Louis Vuitton, Dior...).
Aplausos que suenan a reproche
En ese momento tan especial Victoria Beckham no ha sonreído demasiado ni tampoco ha llorado. No sabemos si por una decisión de posicionamiento de marca o porque con todo el revuelo mundial que existe en torno a la relación nula que ella y David Beckham mantienen con su hijo mayor, Brooklyn, y con la mujer de éste, Nicola Peltz, ha decidido dejarse las emociones en casa sine die. Quien no lo ha hecho ha sido toda su familia, que como no podía ser de otra forma le acompañaban en el acto con sus mejores galas y con la intención inequívoca de mostrarse ante el mundo como una familia funcional y unida. Los aplausos en los discursos de Victoria por parte de su marido, de sus hijos y de las novias de éstos no fueron tímidos. Tampoco su celebración del premio en las redes sociales, donde cada paso que dan es analizado al por menor por periodistas de todo el mundo.
David Beckham le dedicó una corrua de fotografías donde aparece toda la familia haciendo toda la patchoca del mundo y en el que le escribía: "Estamos muy orgullosos de ti y de todo lo que has conseguido. Nadie merece más que tú este premio". Igual de cariñosa con ella se mostraron su hija Harper, de 14 años, que le dijo que es su "mayor ejemplo a seguir", y su hijo Romeo, que le recordó que "nadie merece más el premio" que ella, lo que acompañó de un "te quiero madre" que en California, donde. Las novias de los hijos Beckham tampoco se han quedado atrás en cuanto a muestras de cariño en las redes, donde han aparecido vestidas con diseños de Victoria Beckham.
Brooklyn, el solitario
A nadie se le escapa que todas estas muestras públicas de cariño son una toma de partido clara por el bando de la diseñadora y el futbolista en la batalla familiar. Mientras que su hijo mayor explica abiertamente en Instagram que no quiere tener nunca más relación con sus padres porque le han provocado ansiedad toda la vida y porque la han controlado siempre, todo el resto de la familia ha apoyado unánimemente a Victoria y David. Esto es una absoluta declaración de guerra contra su hermano, al que dejan en muy mal lugar con esa adhesión a sus padres, puesto que demuestran que a ellos ni les han provocado ansiedad ni les han intentado controlar nunca. O por lo menos que esto no les ha molestado tanto, ya que han podido constatar que gracias al suyo control han conseguido mucho en sus respectivas carreras como modelos, músicos o influencers que si hubieran comenzado por libre y sin su famoso apellido.
En medio de todo este delicado panorama de puñaladas pasivoagresivas frente a los millones de seguidores que suman todos ellos a las redes, el Daily Mail ha publicado que Brooklyn Beckham estaría estudiando propuestas editoriales para escribir un libro en el que explicaría su versión de los hechos. Es decir, en el que airearía los supuestos trapos sucios de su familia. El tabloide británico añadía en esta historia que lleva años recibiendo ofertas para exprimir su apellido y vender muchos ejemplares pero que siempre lo había sido. El diario dice que ahora el primogénito de los Beckham habría cambiado de idea. Para confirmar esta tesis, el diario cita fuentes conocedoras de estos hechos que pronunciaban una frase lapidaria sobre los stories en los que Brooklyn dinamitó la relación con toda su familia: "Si la gente piensa que aquello era el final, sólo era el principio".
Nicola, el origen del mal
Y para acabar de arreglar todo esto, nuevas filtraciones mediáticas por parte de los padres Beckham. Según una fuente publicada por la revista People, los Beckham están abiertos a reconciliarse con su hijo y aceptarían un regreso a casa de Brooklyn "sin pensárselo". Eso sí, hay una condición que no están dispuestos a dejar pasar: eso no va a suceder si él sigue con Nicola Peltz, a la que culpan de todos los males en cuanto a la nula relación actual con su hijo. Esta filtración –completamente intencionada por parte de los Beckham, a los que su hijo les dijo que sólo se pusieran en contacto con él a través de sus abogados– no ayuda a crear sólidos fundamentos para un acto de reconciliación futura. De hecho, el mismo medio así lo reconoce: "No es un ultimátum ante el que está previsto que Brooklyn ceda. En estos últimos tres años –está casado con Nicola Peltz desde el 2022– ha sentido más apoyo de su esposa que de sus padres a lo largo de toda su vida", explica otra fuente a People.
Visto todo el interés que ha generado internacionalmente este show familiar, resulta difícil imaginar que acabe pronto. Una familia tan mediática como los Beckham, un hijo con tanto rencor –y ningún talento a monetizar conocido más allá de criticar a sus padres– como Brooklyn, y una nuera con tantas ganas de ser famosa –y tantos proyectos como actriz mediocres que necesita promocionar sea como sea– como Nicola Peltz hacen pensar que esto será una espira. Quizás el único acuerdo al que llegarán tarde o temprano será el de hacer un reality bien pagado donde simularán una reconciliación. Podría satisfacer las ambiciones –económicas, de marca y de fama– de todos. Las emocionales no, pero yo creo que a estas alturas ya las dan todos por perdidas...