Más de 290 muertos y casi 1.500 desaparecidos en la brutal riada del Nepal y el Tíbet
Los equipos de rescate no han podido acceder a las zonas más afectadas
BarcelonaLas brutales riadas del miércoles en la frontera entre Nepal y el Tíbet, que han sepultado pueblos enteros, dejan a estas horas casi 1.500 personas desaparecidas, la mayoría turistas, según han informado las autoridades. El balance provisional es de 289 muertos en el lado nepalí y tres en el lado tibetano. Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj para localizar a los desaparecidos en esta región montañosa del Himalaya, muy popular entre excursionistas y peregrinos, entre los que hay cientos de ciudadanos de la India, los Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y el Canadá. Los equipos de rescate aún no han podido acceder a las zonas más afectadas y se teme que el balance final sea mucho peor.
Los vídeos grabados por viandantes y cámaras de seguridad muestran una enorme masa de agua y de barro precipitándose sobre la frontera mientras la gente intenta huir. Camiones volcados y casas, carreteras, centrales eléctricas y puentes arrastrados por el agua. China ha advertido que en el Tíbet puede haber "muchas víctimas".
Casi 600 extranjeros figuran entre las 826 personas desaparecidas en Nepal, según la policía y responsables de turismo. Entre ellos hay 177 ciudadanos indios, 63 de norteamericanos, 34 de australianos, 33 de británicos, 25 de canadienses y 4 de españoles. Los medios estatales chinos han informado que en el lado tibetano de la frontera hay al menos 558 personas desaparecidas, de las cuales al menos 260 son extranjeras. La policía de Nepal ha informado que hasta última hora del miércoles se habían recuperado 165 cuerpos. Los medios estatales chinos han informado de tres muertos en el lado tibetano de la frontera, pero se prevé que la cifra aumente durante el día de hoy. La India ha informado que tiene 288 nacionales desaparecidos, de los cuales 200 están en el lado tibetano.
Peregrinación
Muchas de las víctimas participaban en un peregrinaje a Kailash Mansarovar, un lugar situado a gran altitud en el Tíbet y venerado, entre otros, por hindúes y budistas.
Las primeras informaciones de las autoridades nepalíes apuntaban que un terremoto podría haber provocado el desprendimiento de la parte inferior de un glaciar y haber desencadenado las inundaciones. Pero posteriormente el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) precisó que en realidad no había habido ningún terremoto, sino que lo que parecía un movimiento sísmico de magnitud 4,4 era en realidad una sacudida generada por el mismo desprendimiento de roca y hielo glaciares.
Un primer estudio de imágenes por satélite de Planet Labs indica que un alud de hielo y roca desencadenó una inundación cargada de sedimentos en el río Lhende, unos 20 kilómetros al noreste del paso fronterizo de Rasuwagadhi, entre Nepal y China, según la autoridad nacional de gestión de desastres de Nepal. Los expertos alertan de que el riesgo de este tipo de fenómenos se ve agravado por la orografía extrema del Himalaya.