Riada mortal

Los muertos en Nepal se acercan ya a los 600 y los desaparecidos superan los 1.900

Katmandú alerta del riesgo de nuevas inundaciones por un lago formado a raíz del deslizamiento con casi 3 millones de metros cúbicos de agua

Excavadoras y cargadoras en plena faena mientras los equipos de rescate reparan una carretera que conduce al puerto de Gyirong después de un deslizamiento de barro, en el condado de Gyirong (Shigatse, Región Autónoma del Tíbet, China), el 28 de agosto del 2026.
ARA
28/08/2026 - 22:27 h.
5 min

BarcelonaLa frontera entre el norte de Nepal y el suroeste del Tíbet contiene la respiración ante la posibilidad de una nueva riada. Las autoridades chinas han tenido que suspender temporalmente las operaciones de rescate este viernes en el condado tibetano de Gyirong después de que un lago formado aguas arriba por el gran corrimiento comenzara a desbordarse. La alarma, sin embargo, ha durado relativamente poco: los medios estatales chinos han informado que el caudal sobrante se ha detenido y que los niveles del agua han bajado ligeramente, de manera que los equipos de rescate han reanudado la actividad.

Glaciar al Nepal

Si quieres investigar el gráfico con más detalle, abre la versión en alta resolución en otra pestañaEn todo caso, la situación todavía es extremadamente delicada. La agencia Xinhua informa que se están instalando cámaras de circuito cerrado alrededor del lago para monitorizar su evolución durante las próximas horas. Las autoridades temen que una nueva crecida pueda provocar inundaciones en los valles inferiores y han alertado del riesgo de desprendimientos. Las operaciones de rescate, tanto en Nepal como en el Tíbet, se ven dificultadas, además, por la lluvia y por unas condiciones meteorológicas muy inestables.

En Nepal, la magnitud de la catástrofe no ha parado de crecer. La policía ha vuelto a elevar este viernes, a primera hora de la tarde, a 579 el número de muertos causados por las inundaciones y los desbordamientos del miércoles. El número de heridos llega, al menos, a 1.473. Los distritos más afectados son Rasuwa y Nuwakot, y la mayoría de los cuerpos recuperados se han localizado en Chitwan, por donde discurre el río Trishuli antes de desembocar en el Seti Gandaki.

En total, según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), se calcula que 93.000 personas han sido afectadas directamente por el impacto de las inundaciones. Unas 10.000 familias pueden haber perdido su casa. Por su parte, el gobierno de Nepal calcula inicialmente en más de 1.300 millones de dólares los daños materiales causados por las inundaciones. La cifra incluye la destrucción de carreteras, puentes, líneas eléctricas e infraestructuras de comunicaciones.

Un rescatador ayudando a una mujer a avanzar por un camino embarrado en Trishuli, en el distrito de Nuwakot (Nepal), el 28 de agosto de 2026.

El número de personas desaparecidas en Nepal se ha disparado hasta superar las 1.900, según los últimos datos de la Autoridad Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres (NDRRMA, por sus siglas en inglés), difundidos a última hora de este viernes. En concreto, 1.924 personas constan como desaparecidas, una cifra que casi duplica los balances anteriores. El aumento se explica sobre todo porque las autoridades han incorporado ahora a más de 900 trabajadores de diversos proyectos hidroeléctricos que hasta ahora no figuraban en los recuentos oficiales. Según Shanti Mahat, portavoz de la NDRRMA, los datos se construyen a partir de la información que aportan diferentes sectores, y las empresas hidroeléctricas no habían comunicado hasta ahora el número de trabajadores de los que no se tenía noticia. Fuentes del sector sitúan en 933 los trabajadores inicialmente dados por desaparecidos en 13 proyectos afectados.

Entre los desaparecidos hay cientos de extranjeros. En este sentido, se ha localizado a uno de los tres ciudadanos españoles que constaba en paradero desconocido, según el último boletín de la Junta de Turismo de Nepal, que no ha dado más detalles, informa la agencia Efe. De los otros dos ciudadanos españoles, por ahora, no se sabe nada.

Hasta este momento, el gobierno nepalí ha publicado una lista con 575 ciudadanos de 36 países de los que tampoco se conoce el paradero: 186 indios, 65 estadounidenses, 62 ucranianos, 51 malasios, 33 australianos y 33 británicos, entre otras nacionalidades. En total, el ejército nepalí asegura haber rescatado a unas 900 personas de las zonas más afectadas, entre ellas 119 turistas. Tres españoles continúan desaparecidos, según ha confirmado esta mañana el ministerio de Asuntos Exteriores español, que mantiene contactos con las autoridades locales para prestar la asistencia consular necesaria.

En la banda china de la frontera, el balance oficial ha subido a cinco muertos y 558 desaparecidos, aunque las cifras pueden incluir personas que también aparecen en otros recuentos. Las autoridades chinas aseguran que ya han evacuado a 555 turistas.

Por otra parte, el presidente de China, Xi Jinping, ha trasladado este viernes su pésame al presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, por las muertes causadas por el deslizamiento y las inundaciones en la frontera entre ambos países. Xi también ha ofrecido el apoyo de China a los esfuerzos de socorro y reconstrucción del país. En el mensaje, difundido por los medios estatales chinos, Xi ha destacado los vínculos geográficos entre los dos países y ha afirmado que "comparten un destino común". El presidente chino se ha mostrado convencido de que los dos pueblos podrán unir esfuerzos para superar la catástrofe y reconstruir las zonas afectadas.

Un lago que no ha parado de crecer

El lago que se ha creado por la acumulación de barro y rocas después del brutal desprendimiento se encuentra en la parte china de la frontera entre Nepal y el Tíbet. Está a unos 10 kilómetros del paso fronterizo de Gyirong y a unos 2.950 metros de altitud, casi 1.000 metros por encima del paso. El volumen de agua retenida ya supera los dos millones de metros cúbicos y podría alcanzar los tres millones en los próximos dos o tres días.

Una vista aérea que muestra los daños causados por las inundaciones repentinas y un deslizamiento de tierra en el Tíbet, en China, el 27 de agosto de 2026.

Se cree que el alud bloqueó el curso del río y creó esta barrera natural, que ha ido acumulando agua hasta que este viernes se ha producido un primer desbordamiento, aunque leve. Un rompimiento súbito del dique de barro y roca podría provocar una nueva crecida aguas abajo y agravar aún más la catástrofe más grave que vive Nepal en una década.

Las autoridades de emergencia de Nepal han pedido a la población que se aleje de las riberas de los ríos y de las zonas de riesgo. Los equipos chinos se concentran en la entrada de la población de Laojiang a la espera de nuevas instrucciones.

Además, las autoridades meteorológicas de Nepal vigilan dos glaciares que están cerca del que se derrumbó el miércoles y que provocó las devastadoras inundaciones, después de que unas imágenes parezcan mostrar grietas en él. Los expertos advierten, sin embargo, que no necesariamente indican un derrumbe inminente. Los dos glaciares desembocan en el río Lhende, que se desbordó tras el derrumbe. Imágenes por satélite apuntan que uno de ellos podría contener masas de hielo suspendidas, especialmente peligrosas porque se encuentran adheridas a vertientes muy inclinadas.

Todo esto complica aún más unas tareas de rescate, ya extremadamente difíciles por la gran cantidad de hielo, roca, barro y escombros que ha quedado esparcida por toda la zona.

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