Abdul El-Sayed consolida en las primarias de Michigan la ola de izquierdas dentro del partido demócrata
La victoria del candidato progresista en el swing state profundiza la crisis que vive el establishment de la formación
WashingtonAbdul El-Sayed ha confirmado que la ola antiestablishment dentro del Partido Demócrata no es una fiebre cosmopolita. Tras un recuento de votos ajustado que se ha alargado hasta la mañana del miércoles, el candidato progresista se ha proclamado ganador de las primarias de Michigan para el Senado frente a la congresista Haley Stevens. La contienda electoral en este estado del Medio Oeste ha sido una de las más caras por la cantidad de dinero que el lobby proisraelí, AIPAC, ha inyectado en la candidatura de Stevens en un intento, finalmente fallido, de desbancar a El-Sayed.
Musulmán, médico e hijo de inmigrantes egipcios, El-Sayed es el último progresista y outsider que ha logrado desbancar a los candidatos impulsados por el establishment del Partido Demócrata. Su victoria se suma a la de los Socialistas Democráticos de América (DSA) en las primarias de Colorado y Nueva York para las legislativas de noviembre. El caso de El-Sayed, sin embargo, tiene más peso porque pone en cuestión la crítica que se ha estado haciendo hasta ahora al ascenso del ala progresista: que solo puede funcionar en estados marcadamente demócratas.
Michigan es un swing state donde en 2024 Donald Trump derrotó a Kamala Harris por una diferencia de solo 80.000 puntos. Con más de 10 millones de habitantes, es el décimo estado más poblado del país, hecho que lo convierte en un primer laboratorio sobre cómo puede funcionar en el resto de los EE. UU. una agenda más escorada hacia la izquierda y marcadamente populista. Aunque el test final será el próximo 3 de noviembre, cuando se enfrente al candidato republicano, Mike Rogers, por un escaño en el Senado que puede resultar crucial para que los demócratas recuperen la cámara alta.
El-Sayed, ha abogado por una sanidad pública y se ha pronunciado abiertamente en contra de AIPAC, denunciando el genocidio en Gaza. Aun así, el progresista de 41 años, ha rehuido de las etiquetas de derecha-izquierda, para hablar más de "un movimiento para el pueblo". "Tanto si me apoyasteis como si no, tanto si votasteis a la vicepresidenta Harris en 2024 como si votasteis a Donald Trump; si, como yo, creéis que deberíais poder pagaros la compra; si, como yo, creéis que deberíais poder permitiros una vivienda; si, como yo, creéis que vuestros impuestos deberían invertirse en vosotros y no enviarse a otros lugares; si, como yo, creéis que un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo es un derecho de nacimiento en este país [...] espero que os unáis a este movimiento", ha defendido El-Sayed esta mañana en una comparecencia posterior a la confirmación de los resultados.
El triunfo de El-Sayed envía un claro mensaje a la cúpula del partido sobre el descontento de las bases y la necesidad de buscar un nuevo relato que apele a las necesidades materiales de los votantes. "Lo que hemos demostrado es que, si estás dispuesto a construir un movimiento ladrillo a ladrillo, si estás dispuesto a recorrer todo tu estado y a tener conversaciones en salas grandes y pequeñas, empezando cuando la gente ni siquiera está pendiente de unas elecciones, sino del precio de la gasolina, de la comida, de la vivienda y de la asistencia sanitaria, entonces puedes construir una conversación que acabe convirtiéndose en un movimiento capaz de derrotar a Goliat", ha celebrado.