EEUU mata a once personas en un nuevo ataque contra supuestas narcollanchas en el Caribe y en el Pacífico
Pese a la intervención militar en Venezuela, las ejecuciones extrajudiciales en el marco de una supuesta guerra contra narcotraficantes han continuado
WashingtonAunque Estados Unidos intervino Venezuela como la puntilla de su supuesta guerra contra el narco, los ataques militares contra naves en el Caribe y el Pacífico continúan. El Pentágono ha matado a once personas extrajudicialmente bajo la acusación de tripular presuntos narcollanches. Según el comunicado emitido por el ejército estadounidense, la acción se enmarca en el operativo bautizado como "Lanza Sur" que se inició el pasado año para aumentar las presiones sobre Caracas antes del secuestro de Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero.
El Mando Sur (SOUTHCOM) del Pentágono explica que el ataque se condujo a última hora del lunes 16 de febrero contra tres embarcaciones operadas supuestamente por organizaciones terroristas. Estos tres ataques llegan después de otro en el que EEUU abatió otra lancha –que supuestamente se dedicaba al narcotráfico– y mataron a los tres tripulantes.
Las ejecuciones extrajudiciales por parte de Washington llevan meses en el punto de mira. Desde que se produjo el primer ataque a principios de septiembre que en total ya se han derribado más de ochenta naves y hay más de un centenar de personas que han sido asesinadas. Todo bajo acusaciones no probadas judicialmente. A finales de enero las familias de dos hombres de Trinidad y Tobago que habían fallecido en los operativos presentaron una demanda contra el gobierno de EE.UU., asegurando que ambas víctimas no tenían relación alguna con el narcotráfico y que eran pescadores.
La unilateralidad de los operativos y el uso de tácticas que recuerdan a la guerra contra Al Qaeda provocaron que el general al frente del SOUTHCOM, Adlvin Holsey, dimitiera del cargo en octubre del año pasado. Actualmente, el nuevo jefe del mando para la región del Pacífico y el Caribe es Francis L. Donovan.
Los ataques contra las supuestas narcollanchas hicieron saltar las alarmas entre los congresistas, muchos de los cuales consideraban que el presidente estaba conduciendo acciones de guerra cuando no hay ninguna guerra declarada contra Venezuela. Los legisladores exigieron explicaciones al gobierno, aunque tras la intervención militar en Caracas los bombardeos contra las naves han quedado empequeñecidas como una cuestión menor.