Trump ordena hundir cualquier buque iraní que intente minar el estrecho de Ormuz

El presidente asegura que tiene el "control total" sobre el estrecho y que no lo abrirá hasta que Teherán llegue a un acuerdo

El presidente Donald Trump habla con los medios a bordo del Air Force One, de camino hacia la Base Conjunta Andrews de Maryland.
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WashingtonCada día que pasa, el alto el fuego se vacía más de significado. El presidente estadounidense Donald Trump ha ordenado a la marina "disparar a matar" contra cualquier barco que coloque minas en el estrecho de Ormuz. Lo ha anunciado este jueves a través de una publicación en Truth Social –como es habitual– y ha dicho que el ejército estadounidense "no dudará" a la hora de atacar los barcos que intenten minar el estrecho. También ha indicado que ha dado igualmente órdenes para que los barcos cazaminas "tripliquen" el esfuerzo para asegurarse de que el estrecho es seguro para la navegación.

Ahora bien, las proyecciones internas del Pentágono son que harán falta al menos seis meses para limpiar completamente el paso. Pero aunque se consiguiera retirar todas las minas, la inestabilidad y el doble bloqueo continuarían siendo un freno para las compañías navieras y las aseguradoras. Restaurar la confianza cuando Washington ha perdido la credibilidad como potencia estabilizadora no es tan simple.

El bloqueo iraní en Ormuz, y el posterior contrabloqueo estadounidense, han convertido la zona en una bomba de relojería. Por cada nueva nave interceptada por los EE. UU. o la Guardia Revolucionaria la región se precipita un poco más al abismo de la guerra. Este miércoles, Irán interceptó tres barcos que intentaban cruzar su cordón sin coordinarse con la Guardia Revolucionaria, tal como se recogía en el alto el fuego aceptado el 7 de abril. En paralelo, Washington también ha continuado interceptando más naves con banderas iraníes tanto en Ormuz como en otras áreas. Este jueves de madrugada el ejército ha abordado otra en el océano Índico. Se trata de un petrolero sin bandera, el M/T Majestic X, que habría salido de Irán, según ha comunicado el departamento de Defensa.

En medio de una tregua indefinida que Trump alargó unilateralmente y que Teherán dice que no acepta, parece que simplemente solo quede esperar para ver cuál será la chispa que volverá a incendiar toda la región. En una segunda publicación en Truth Social, Trump también ha cargado contra el régimen iraní y ha insistido en que está dividido. "¡Irán tiene muchas dificultades para averiguar quién es su líder! ¡Simplemente, no lo saben! Las luchas internas entre los "de ala dura", que han estado perdiendo gravemente en el campo de batalla, y los "moderados", que no son nada moderados (¡pero están ganando respeto!), es una locura", ha escrito.

Y todavía ha publicado otro mensaje más tarde, en el que ha asegurado que no se siente nada presionado para poner fin a la guerra. "Tengo todo el tiempo del mundo, pero Irán no. ¡El tiempo se acaba!", ha añadido.

Cuando el martes amplió la tregua unilateralmente, Trump se refugió en el relato de que las divisiones internas dentro de Irán estaban haciendo difícil que Teherán pudiera presentar una propuesta sólida. Así pues, alargaba la pausa hasta que fueran capaces de entregarle una oferta.

La realidad en Irán, sin embargo, parece muy diferente de la que el magnate quiere mostrar. La guerra, y el asesinato de muchos de los dirigentes de la cúpula de los ayatolás –algunas figuras más moderadas, como Ali Larijani– han favorecido al ala dura y más radical. Asimismo, Teherán hace días que ha dejado clara cuál es su condición para volver a sentarse a la mesa de negociación: que Trump levante el cordón militar en Ormuz. Cosa que no ha pasado. De hecho, este jueves ha vuelto a insistir en que EE. UU. tienen "el control total sobre el estrecho" y que "está sellado hasta que Irán sea capaz de hacer un trato". El asedio sobre el estrecho es para infligir daño económico a los iraníes, a pesar de que el departamento del Tesoro ha prorrogado el levantamiento parcial de sanciones al petróleo ruso e iraní transportado por vía marítima.

Según ha apuntado el vicepresidente del Parlamento iraní, Haji Babai, el régimen de los ayatolás ha comenzado a recibir los primeros ingresos procedentes del cobro del peaje que Teherán asegura que ha impuesto en el estrecho de Ormuz. Por ahora se desconoce el importe total que habría cobrado Irán, que ya se ha depositado en el Banco Central del país, según la agencia iraní Tasnim.

Incertidumbre sobre las negociaciones

La vía diplomática continúa atascada. El miércoles Trump decía en una entrevista al New York Post que podría haber "buenas noticias" a lo largo de las siguientes 72 horas, pero no ha habido ningún movimiento o declaración que haga pensar que se pueden reanudar las conversaciones este fin de semana. Irán reitera que no negociará mientras los EE. UU. bloqueen sus puertos. "El incumplimiento de los compromisos, el bloqueo y las amenazas son los principales obstáculos para unas negociaciones genuinas", decía el miércoles el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.

Y, por el momento, no se ha sabido nada más del viaje suspendido del vicepresidente J.D. Vance a Islamabad con el resto de la delegación estadounidense. En principio, la administración había dicho que se podría reanudar a finales de esta semana, en función de los esfuerzos diplomáticos de Pakistán, país mediador, para acercar posiciones. Este jueves, el gobierno pakistaní ha asegurado que está haciendo "todos los esfuerzos posibles, a todos los niveles" para salvar la segunda ronda de negociaciones y ha dicho que espera "un progreso positivo por parte de Irán".

Mientras tanto, los EE. UU. contin\u00fuan desplegando militares en la región. Antes del alto el fuego, el Pentágono ya había movilizado efectivos adicionales y lo ha seguido haciendo durante la tregua. Está previsto que a finales de mes hayan llegado unos 10.000 soldados extras, que se unirán a los 50.000 que el Pentágono ha dicho que ha movilizado a escala global en operaciones para contrarrestar Irán.

Además, desde Tel Aviv, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha afirmado que su gobierno espera "luz verde" de los EE. UU. para reanudar la guerra contra Irán y "completar la eliminación de la dinastía Khamenei". En un mensaje de vídeo, ha asegurado que el ejército hebreo está "preparado para la defensa y el ataque" y que "los objetivos están marcados".

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