Trump presenta el rescate del piloto estadounidense como una gran victoria militar frente a Irán
El presidente de los EUA vuelve a amenazar con destruir todos los puentes y las centrales eléctricas del país persa si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz
WashingtonDonald Trump se ha recreado al relatar su propia versión de Salvar al soldado Ryan para intentar convencer a los estadounidenses de que la promesa del America First no se ha ahogado en el fango de Irán. El presidente estadounidense ha comparecido este lunes para explicar cómo fue el rescate del piloto que se estrelló al sur del país persa el pasado viernes. Trump se ha aferrado a la épica hollywoodiense para tapar la grasa de la gasolina que cada día ahoga más el bolsillo de los ciudadanos. "En el ejército de EE. UU. no dejamos ningún soldado atrás", ha afirmado. La premisa no aplica para los más vulnerables que dependen de los programas sociales que el magnate quiere recortar (unos 73.000 millones de dólares) con el objetivo de aumentar un 40% el presupuesto del Pentágono para el año fiscal de 2027.
El presidente ha vuelto a hacer uso de su retórica bíblica, esperando que una operación de rescate de un militar haga el milagro de compensar las trece bajas en una guerra que todavía no sabe cómo justificar. "Tenemos un helicóptero con muchos impactos de bala. Es impresionante. Nadie tiene el equipamiento que tenemos nosotros. Nadie tiene el ejército que tenemos nosotros. Ni de lejos: es, con diferencia, el más poderoso del mundo. Las tripulaciones de vuelo y las aeronaves de combate asumieron riesgos extraordinarios para rescatar a sus compañeros de servicio", ha relatado Trump. El magnate se ha amparado en la épica belicista para volver a amenazar a Irán, después de ampliar hasta tres veces su ultimátum. En principio, si este lunes por la tarde los ayatolás no abrían el estrecho de Ormuz, Washington debía desatar un "infierno" en el país. El fin de semana, con el plazo a punto de agotar, volvió a alargarlo hasta este martes a las ocho de la tarde hora de Washington. "Irán puede ser destruido en una sola noche, y esta noche podría ser mañana", ha dicho el republicano.
En su discurso a la nación del pasado miércoles, Trump advirtió a Irán que si no llegaban a un acuerdo para reabrir el estrecho marítimo, devolvería el país persa a "la Edad de Piedra". "Gracias al poder de nuestro ejército, cada puente en Irán será destruido antes de las doce de la noche de mañana, y cada central eléctrica dejará de funcionar, arderá, explotará y nunca más será utilizada", ha reiterado este lunes el republicano, en caso de que Irán no llegue a ningún acuerdo con los Estados Unidos. Según el presidente, la razón por la que ha alargado un día más el ultimátum es que pensó que "era inapropiado hacerlo [bombardear] el día de Pascua". Y ha añadido: "Quiero ser una buena persona". El pacto debería incluir la reapertura de Ormuz.
Trump ha llegado a afirmar que los iraníes estarían "dispuestos a sufrir" el infierno con el que les ha amenazado si esto finalmente les asegura la libertad. "Estarían dispuestos a sufrir esto para conseguir la libertad", ha insistido el magnate cuando se le ha preguntado si atacar infraestructuras civiles, como puentes y centrales, no sería un castigo contra la población. Muchos expertos legales ya han advertido que incurrir en estas acciones podrían suponer crímenes de guerra. En cambio, el presidente asegura que la población civil iraní quiere que los Estados Unidos continúen bombardeando el país para así liberarse del régimen de los ayatolás, a pesar de que al mismo tiempo también afirma que ya se ha producido un cambio de régimen: "Hemos conseguido un cambio de régimen. Ahora estamos negociando con un régimen muy diferente del de antes. No hicimos esto [esta guerra] para provocar un cambio de régimen, pero ha pasado". Para Trump las contradicciones parecen no existir, todo puede ser y puede no ser a la vez.
Un rescate con 200 efectivos
, y a estas alturas ya deberían llegarles también los otros dos miles que van a bordo delmarines que iban a bordo del Tripoli, y a estas alturas ya deberían llegar también los otros dos miles que van a bordo del Boxer. Se trata de unidades militares especializadas en operaciones terrestres. Trump redobla el sonido de los tambores de guerra para silenciar las preguntas que se acumulan en el aire sobre el futuro del conflicto, las supuestas negociaciones y la sequía petrolera.
El presidente ha estado acompañado en la rueda de prensa por el director de la CIA, John Ratcliffe, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine. La agencia de inteligencia jugó un papel clave para localizar al piloto abatido, que se escondió en una cresta montañosa para evitar que las fuerzas iraníes lo encontraran. Tanto Ratcliffe como Hegseth han intervenido para también poder aportar sus propias alegorías sobre la operación de rescate. Si Trump ha dicho que la localización parecía sacada de una "película", Hegseth ha ido un paso más allá con las metáforas místicas y los paralelismos con el misterio de la resurrección: "Como ven, fue abatido el Viernes Santo, estuvo escondido en una cueva durante todo el sábado y fue rescatado el domingo, y evacuado de Irán mientras salía el sol el Domingo de Pascua. Un piloto que ha vuelto a nacer. Dios es bueno".
Una de las pocas novedades que ha ofrecido Trump en la comparecencia de este lunes es su determinación a perseguir a la persona que filtró a la prensa que el piloto del F-15E había sido rescatado con éxito, antes de que el segundo miembro de la tripulación estuviera a salvo. "Podremos averiguarlo porque iremos al medio que lo publicó y le diremos: es una cuestión de seguridad nacional, entréguelo o irá a la cárcel", ha afirmado y ha añadido que el periodista podría ir a la cárcel por escribir el artículo. "La persona que ha hecho la historia irá a la cárcel si no lo dice". No queda claro a qué medio ni a qué periodista estaba amenazando Trump.
El presidente estadounidense ha vuelto a criticar a los países europeos por no querer ayudarle en su campaña militar contra Irán y también ha reiterado que la OTAN es un "tigre de papel". Los últimos días ha recuperado la idea de abandonar el pacto de defensa como castigo por la falta de respuesta de los aliados a su llamada de formar una coalición militar para reabrir el estrecho de Ormuz. Este miércoles, Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, se reunirán en Washington con el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte. Habrá que ver cómo lo reciben.