El ambicioso plan de Alemania para convertir su ejército en superpoderoso antes del 2030
Ante la amenaza de Putin y Trump, el canciller Merz quiere ser la fuerza convencional más poderosa de Europa y asumir un papel de liderazgo en la OTAN
BerlínEl general y diplomático británico Hastings Ismay, primer secretario general de la OTAN (1952-1957), dijo que la Alianza Atlántica se había creado para "mantener a los rusos fuera, a los norteamericanos dentro y a los alemanes abajo". Esta frase célebre resumía bien los objetivos de la OTAN durante la Guerra Fría: impedir la expansión soviética, garantizar el compromiso de los Estados Unidos con la seguridad europea y mantener bajo control a los alemanes después de la derrota nazi en la Segunda Guerra Mundial, con la finalidad de evitar un resurgimiento del militarismo nacionalista alemán. Siete décadas después, Rusia continúa siendo un peligro para Europa, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenaza con reducir su presencia militar en el Viejo Continente y Alemania se rearma. Para hacerlo, sin embargo, sacrifica parte del estado de bienestar.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, presentó a finales de abril la primera estrategia militar de la historia de la Bundeswehr, las fuerzas armadas de la República Federal Alemana creadas en 1955, poco después de la entrada de la Alemania Occidental en la Alianza Atlántica. El documento, de 40 páginas, y titulado Concepto global de defensa militar. Estrategia militar y plan para las fuerzas armadas. Responsabilidad hacia Europa, define por primera vez en 71 años los objetivos militares de la Bundeswehr e identifica a Rusia como la principal amenaza para la seguridad del país y de Europa.
, Berlín ya está tomando medidas para alcanzar este objetivo.
El canciller alemán, el democristiano Friedrich Merz, se ha propuesto transformar su ejército en la fuerza convencional más fuerte de Europa, con finalidades disuasorias y para poder hacer frente a posibles amenazas. Un año después de su llegada a la cancillería, Berlín ya está tomando medidas para alcanzar este objetivo.
El gasto en defensa de Alemania se disparó un 24% en 2025 hasta alcanzar los 114.000 millones de dólares, según un informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Alemania es el cuarto país del mundo con mayor gasto en defensa. Solo Estados Unidos, China y Rusia gastan más.
El gasto militar de Alemania superó el año pasado por primera vez desde 1990 el objetivo de referencia de la OTAN del 2% del PIB –antes de que Donald Trump impusiera caprichosamente la cifra del 5%–, ya que alcanzó el 2,3% en 2025, según el SIPRI. Berlín quiere aumentar su gasto militar hasta el 3,5% en 2029, ante la amenaza persistente de Rusia y la percepción de que los EE. UU. de Trump han dejado de ser un socio fiable. "Queremos poder defendernos para no tener que defendernos", repite Merz, en un contexto de fuerte aumento del gasto militar europeo, cuatro años después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, y de la creciente inestabilidad en Oriente Medio.
El problema europeo de los soldados
Alemania no solo necesita más armamento, sino también más soldados. El plan de incremento de efectivos de la Bundeswehr prevé pasar de los 186.000 soldados actuales a los 260.000 a mediados de 2035. Paralelamente, se prevé un aumento de las fuerzas en la reserva, de los 70.000 a los 200.000 militares. El objetivo es tener, en la próxima década, al menos 460.000 soldados preparados para la defensa nacional y de la Alianza, formados por soldados en servicio activo y reservistas. "La Bundeswehr del mañana no surgirá en cualquier momento. Está surgiendo ahora", según Pistorius.
Berlín ha acelerado con Merz el rearme y el reclutamiento de soldados ante la amenaza de Rusia, que ha intensificado sus ataques híbridos en varios países europeos mediante drones, sabotajes y desinformación.
La nueva realidad exige un nuevo servicio militar. En 2011, el servicio militar obligatorio quedó suspendido en Alemania y la Bundeswehr se convirtió en uno profesional. El pasado enero entró en vigor la nueva ley para la "modernización del servicio militar", con el objetivo de incrementar la reserva. La nueva mili alemana es, de momento, voluntaria y remunerada, aunque la ley prevé la posibilidad de recurrir al "reclutamiento obligatorio en caso de necesidad".
El 72 % de los alemanes apoyan que el gobierno federal quiera duplicar el gasto en defensa en los próximos diez años, según una encuesta de la Fundación Körber. Sin embargo, el 61 % continúa rechazando que su país asuma un papel de liderazgo militar en Europa, 81 años después de la derrota de la Alemania nazi y del final de la Segunda Guerra Mundial.