Europa acuerda crear una "fuerza internacional" con apoyo de EE.UU. para proteger a Ucrania después de la guerra
El plan incluye la participación en un mecanismo de supervisión y verificación del alto el fuego liderado por Washington
ParísTras meses de negociaciones, los aliados de Kiiv han logrado este martes acordar la arquitectura de las garantías de seguridad que debería acompañar a un eventual alto el fuego en Ucrania y un futuro acuerdo con Rusia. La llamada Coalición de los Voluntarios, formada por 35 países, se ha reunido este martes en París para dar un empujón definitivo al plan que se pondrá en marcha cuando Rusia decida abandonar las armas. Uno de los mayores avances es que la participación de Estados Unidos va tomando forma, aunque su rol no está del todo definido ni su compromiso es tan firme como esperan el resto de países. Según queda recogido en la declaración final, Washington apoyará las garantías de seguridad.
"Esto no significa que el acuerdo lleve la paz, pero la paz no será posible sin los progresos que hemos hecho hoy aquí", ha destacado Jared Kushner, uno de los enviados de Donald Trump a París, que además es su yerno. El compromiso de EE.UU. es un paso adelante clave. Los países europeos siempre han defendido que el apoyo de Washington a las garantías –que incluyen el despliegue de tropas europeas en territorio ucraniano– era una condición indispensable para disuadir a Rusia de volver a atacar a Ucrania. Sin embargo, por ahora ningún dirigente estadounidense ha confirmado el rol de su país en las garantías de seguridad.
El plan recogido en el documento incluye la participación en un mecanismo de supervisión y verificación del alto el fuego liderado por Estados Unidos, con un sistema continuo de monitorización y una comisión especial para gestionar posibles incumplimientos. En la práctica, será Washington quien decida si Rusia ha violado o no el acuerdo de paz. Para el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ese compromiso estadounidense supone un cambio sustancial respecto a las últimas semanas. "Ahora los americanos han dicho qué están dispuestos a hacer", ha subrayado.
Fuerza militar internacional
Al finalizar la cumbre, Francia, Reino Unido y Ucrania han firmado el acuerdo para desplegar una fuerza internacional de paz sobre el terreno cuando esté el alto el fuego, una perspectiva que hoy por hoy está lejos. Los aliados de Kiiv se comprometen a mantener un amplio apoyo militar a largo plazo a las Fuerzas Armadas de Ucrania, que continuarán siendo la primera línea de defensa y disuasión, así como el acceso a recursos logísticos, financiación y asistencia técnica para reforzar las capacidades defensivas del país.
Los aliados no han puesto cifras sobre la mesa, pero el presidente francés, Emmanuel Macron, ha avanzado que Francia contribuirá a la llamada Fuerza Multinacional con "varios miles" de soldados. "No son fuerzas que se envíen a combatir", ha puntualizado Macron. Países como Italia han rechazado enviar tropas a Ucrania y otros, como Alemania, sólo aceptan enviar soldados a países fronterizos. España, en cambio, sí que podría participar en la fuerza internacional. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha abierto la puerta este martes a enviar soldados sobre el terreno en una rueda de prensa en París. "Si lo hemos hecho en otras regiones, ¿por qué no deberíamos hacerlo en Europa", ha asegurado. Es la primera vez que Sánchez admite esa posibilidad. Hasta ahora la posición del ejecutivo era que la discusión era "prematura".
Apoyo al ejército ucraniano
La fuerza militar internacional, concebida para apoyar la reconstrucción del ejército ucraniano y reforzar la disuasión, sería liderada por los socios de Europa y se activaría a petición de Kiiv una vez haya un paro "creíble" de las hostilidades por parte del Kremlin. Sin embargo, hasta ahora Moscú siempre ha rechazado la presencia de soldados occidentales en el territorio de Ucrania.
Es precisamente en este punto donde emerge la ambigüedad sobre el papel de Estados Unidos. El documento señala reiteradamente que el dispositivo contará con "el apoyo de Estados Unidos", una formulación que sugiere implicación política y operativa, pero que evita concretar el alcance, naturaleza o carácter vinculante de ese apoyo. Además, algunas referencias al papel estadounidense que aparecían en el borrador del comunicado han sido, finalmente, suprimidas.
Washington aparece como actor indispensable –especialmente en la monitorización del alto el fuego y en la coordinación general– pero sin compromisos explícitos equiparables a los que los europeos se disponen a formalizar. La Coalición también se compromete a definir garantías vinculantes en caso de un futuro ataque ruso, que podrían incluir capacidades militares, soporte de inteligencia, logística, iniciativas diplomáticas y nuevas sanciones.
En el comunicado final, los participantes coinciden en que la capacidad de Ucrania para defenderse seguirá siendo un elemento central de la seguridad europea y euroatlántica. En este sentido, la Coalición defiende que cualquier pacto con Moscú deberá incluir medidas de seguridad "robustas" y jurídicamente vinculantes, que se activarían una vez entre en vigor el hipotético alto el fuego, y que se sumarían a los acuerdos bilaterales ya existentes.