La socialdemócrata Frederiksen gana las elecciones en Dinamarca, pero con un grave retroceso
Los centristas de Els Moderats, liderados por el ministro de Exteriores en funciones, tienen la clave de la gobernabilidad
LondresEl Partido Socialdemócrata de Dinamarca, liderado por la primera ministra en funciones Mette Frederiksen, ha ganado las elecciones generales celebradas este martes en el país, aunque no se ha asegurado la mayoría absoluta del bloque de izquierdas (rojo), después de haber sufrido un grave retroceso. Con sólo el 21,9% de los sufragios y 38 escaños, el partido ha obtenido los peores resultados para la formación desde 1901.
En las elecciones de 2022, Frederiksen, en el poder desde 2019, obtuvo 50 diputados y alcanzó el 27,54. Pese a la sacudida, el aspirante a renovar el cargo ha conseguido darle la vuelta a unas encuestas en las que había caído hasta el 16% en intención de voto. Su mejor aliado ha sido Donald Trump y su pretensión de anexionarse por la fuerza Groenlandia. Frederiksen ha exhibido un perfil de mujer de estado firme, enviando tropas y suministros médicos a la isla y erigiéndose en la defensora de la soberanía danesa ante lo que muchos han descrito como "acoso" de Estados Unidos. Fue en ese contexto favorable que avanzó las elecciones.
Pero los electores han dibujado en las urnas un Folketinget (el Parlamento danés) muy fragmentado. La distancia entre el tradicional bloque de izquierdas y el de derechas es sólo de siete escaños (84 a 77), en un cuarto en el que la mayoría absoluta se sitúa en los 90. "He sido responsable de este maravilloso país durante casi siete años", dijo Frederiksen en el momento de comparecer ante sus simpatizantes a primera hora de la madrugada. "Aún estoy dispuesta a asumir la responsabilidad como primera ministra de Dinamarca", ha afirmado.
Los Moderados tienen la clave del gobierno
La clave de quien formará gobierno, sin embargo, la tendrán Els Moderats, un pequeño partido de centro que ha obtenido 14 diputados, dos menos que en las últimas legislativas. Liderados por el hasta ahora ministro de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, ex primer ministro (2015-2019), sigue manteniendo su posición de kingmaker. Rasmussen conserva la capacidad de inclinar la balanza hacia la izquierda o derecha.
En este sentido, Troels Lund Poulsen, que lidera a los liberales, el mayor partido del bloque azul, ha descartado tajantemente volver a entrar en el gobierno con los socialdemócratas, como en la pasada legislatura, y ha instado a Rasmussen a unirse a la derecha. "Es posible obtener una nueva dirección en Dinamarca", ha dicho. Sin embargo, los comentaristas de la vida política danesa consideran esta opción la menos probable.
También descartan la llamada vía Borgen, en relación a la famosa serie de televisión, en la que la primera jefa de gobierno esposa del país en la ficción, Birgitte Nyborg, líder precisamente de Els Moderats, consigue el cargo pese a no haber ganado las elecciones y ser un partido minoritario. Se inician ahora negociaciones que se prevé que se alarguen semanas o incluso meses. De acuerdo con los analistas de la televisión pública DRTV, el resultado más probable es que Frederiksen acabe encabezando un gobierno formado por sus socialdemócratas, los rojos-verdes, Los Moderados y el Partido Socioliberal Danés. En este sentido, y recogiendo el guante que le ha lanzado la primera ministra en funciones, Rasmussen ha asegurado: "Dinamarca es un pequeño país de seis millones de personas y debemos unirnos".
Desde finales del 2022, Dinamarca había sido gobernada por el llamado Gabinete SVM, una coalición inédita en más de cuarenta años bajo el liderazgo de la propia Frederiksen. Este gobierno ha agrupado a los Socialdemócratas (S), el partido de centroderecha Venstre (V) y los centristas Moderados (M) del ahora kingmaker Rasmussen. Pese a ser formaciones rivales históricas, pactaron una vía pragmática en un contexto entonces dominado por el choque derivado de la guerra de Ucrania. Durante la anterior legislatura los tres partidos habían llegado a rozar la mayoría absoluta, con 89 diputados: 50 de los socialdemócratas, 23 del Venstre y 16 de Els Moderats.