El espectacular robo de un blindado enciende las alarmas en Italia
Las autoridades italianas apuntan a que la mafia de la Apulia se está especializando en asaltar furgones blindados para financiar su actividad criminal
RomaSeis millones de euros. Esa era la suma almacenada en la caja fuerte de un furgón blindado que fue asaltado la semana pasada en la autopista que conecta las ciudades de Brindisi y Lecce, en el sur de Italia. Un atraco casi de película en el que una banda de ladrones utilizó metralletas y explosivos contra la policía antes de huir. Las autoridades italianas sospechan desde el inicio que detrás de la banda se esconda la sombra de la mafia.
El furgón blindado había salido de la sede en Brindisi y se dirigía a la sucursal del Banco de Italia en Lecce cuando los ladrones le detuvieron haciéndose pasar por agentes de las fuerzas del orden con falsos coches de policía con luces azules intermitentes. En el mismo incidente, los delincuentes embistieron e incendiaron una camioneta y un camión para bloquear el paso a los Carabinieri –la policía militar italiana– y cortar la circulación en la autopista. Una carretera que ya ha sido testigo de otros atracos similares como el ocurrido en el 2024, cuando una banda de ladrones robó casi tres millones de euros.
Las imágenes del ataque que registraron los conductores de los vehículos que circulaban por el carril contrario no tardaron en hacerse virales en Italia y abrieron un debate sobre un fenómeno cada vez más habitual en las carreteras del país transalpino. En 2023 se produjeron 15 ataques en vehículos blindados, es decir, más de uno al mes, según los últimos datos disponibles incluidos en un informe elaborado por el ministerio del Interior y la Asociación Bancaria Italiana. Una cifra inferior a la del año anterior, pero que preocupa a las autoridades italianas.
Según la Dirección de Investigación Antimafia, detrás de los últimos asaltos registrados en la Apulia está el crimen organizado. Los robos de blindados son una especialidad de la mafia de Cerignola, una de las tres ramas de la mafia de la Apulia conocida en Italia como la cuarta mafia, después de la Camorra napolitana, la siciliana Cosa Nostra y, sobre todo, la 'Ndrangheta, la más internacional de las cuatro, que desde la región de Calà controla el mercado de la cocaína en Europa.
Los expertos aseguran que los tres grupos criminales que controlan la Apulia se han dividido el negocio: mientras la Società, que opera principalmente en Foggia, se dedica principalmente a la extorsión, y la mafia de la zona del Gargano al tráfico de estupefacientes, la mafia de Cerigno ilícitos sin abandonar su gran especialidad: el robo de furgones blindados para financiar la actividad criminal.
Sin final feliz
Sin embargo, en el asalto de la semana pasada, el desenlace no fue el esperado para los delincuentes. Según las autoridades, los criminales tuvieron que huir sin el preciado botín, tras obligar a una mujer a salir de su vehículo, robarle el coche y utilizarlo para escapar en medio de tiroteos con la policía. Un coche patrulla de los Carabinieri recibió el impacto de algunas balas, pero ningún agente resultó herido, según confirmó el secretario del sindicato UNARMA, Nicola Magne, quien expresó su profunda preocupación por el aumento de la actividad delictiva y los riesgos a los que se enfrentan a diario las fuerzas del orden. "Esta criminalidad está en auge tanto por los botines que consiguen como por la violencia que utilizan contra las fuerzas del orden", ha denunciado Magne.
Los Carabinieri detuvieron poco después a dos hombres presuntamente implicados en el asalto mientras intentaban huir a pie por una zona rural, desarmados pero con el rostro cubierto. Dos de los vehículos utilizados en el ataque, un Jeep azul y un Alfa Romeo Stelvio, también fueron hallados en la misma zona.
Uno de los dos detenidos es Giuseppe Iannelli, de 38 años, un exmilitar con experiencia en una unidad de élite de la armada italiana y sin antecedentes penales. A su lado fue arrestado Giuseppe Russo, de 62 años. Ambos se encuentran en prisión preventiva y están acusados de intento de homicidio, robo con agravantes, tenencia de armas de guerra y material explosivo, así como resistencia a la autoridad y agresión a funcionario público.
Según las primeras reconstrucciones, el comando estaba formado entre seis y ocho personas, aunque las autoridades italianas no descartan que los ladrones contaran con la complicidad de más personas que no participaron directamente en el espectacular atraco.